El Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha obtenido financiación para 16 proyectos de investigación en salud en la convocatoria Proyectos de Investigación en Salud (PI25) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Estas ayudas permitirán desarrollar investigación competitiva durante los próximos tres años en distintos ámbitos de la biomedicina y la investigación clínica, consolidando la actividad investigadora del instituto y reforzando su orientación traslacional.
Los proyectos financiados abordan problemas clínicos relevantes y necesidades médicas no cubiertas, combinando investigación básica, clínica y aplicada. En conjunto, incorporan el estudio de biomarcadores, nuevas aproximaciones terapéuticas, herramientas de predicción clínica y estrategias orientadas a mejorar la toma de decisiones asistenciales y de salud pública.
La convocatoria PI25 incluye varios proyectos en el ámbito de las neurociencias, que abordan enfermedades neurodegenerativas, patología cerebrovascular, alteraciones de la vía visual y salud mental desde una perspectiva traslacional, integrando biomarcadores, neuroimagen avanzada y nuevas aproximaciones terapéuticas.
En este marco, el Dr. Daniel Alcolea lidera un proyecto centrado en la agregación patológica de alfa-sinucleína, una proteína clave en las sinucleinopatías. El estudio analizará esta agregación tanto en líquido cefalorraquídeo como en vesículas extracelulares neuronales aisladas de sangre, con el objetivo de mejorar el diagnóstico en vida de la demencia con cuerpos de Lewy y de las formas mixtas Alzheimer-Lewy. La correlación de estos biomarcadores con la neuropatología cortical y con los perfiles clínicos permitirá avanzar hacia herramientas diagnósticas más precisas y menos invasivas.
La investigación en ictus y daño cerebral está representada por dos proyectos que abordan este ámbito desde perspectivas distintas pero convergentes. La Dra. Cristina Gallego Fabrega, a través del proyecto TIME-ICH, estudia la evolución temporal del edema cerebral tras una hemorragia intracerebral y su relación con mecanismos epigenéticos, especialmente la metilación del ADN, con el objetivo de identificar biomarcadores pronósticos y posibles dianas terapéuticas. Por su parte, la Dra. Jara Cárcel Márquez lidera el proyecto NeuroG3n, que integra genómica tridimensional y análisis de accesibilidad de la cromatina para identificar mecanismos genéticos y reguladores implicados en el deterioro neurológico post-ictus.
En este mismo ámbito, la Dra. Elena Muiño Acuña desarrolla un proyecto centrado en CADASIL, una enfermedad cerebrovascular hereditaria minoritaria sin tratamiento específico. El estudio tiene como objetivo identificar biomarcadores moleculares asociados a la progresión de la enfermedad y evaluar estrategias de reposicionamiento farmacológico en modelos celulares, con el fin de avanzar hacia nuevas opciones terapéuticas para estos pacientes.
En el ámbito de las enfermedades autoinmunes del sistema nervioso central, la Dra. Angela Vidal-Jordana coordina un proyecto multicéntrico centrado en las neuropatías ópticas agudas, que integra biomarcadores séricos, técnicas de neuroimagen y evaluación funcional de la vía visual para mejorar el diagnóstico etiológico entre neuritis ópticas y neuropatías ópticas isquémicas no arteríticas, así como para predecir el pronóstico visual desde fases tempranas de la enfermedad.
La convocatoria incorpora también un proyecto en salud mental, liderado por el Dr. Joaquim Soler Ribaudi, que evalúa la eficacia y viabilidad de una intervención psicoterapéutica basada en el incremento de la autoestima no comparativa para la prevención secundaria del comportamiento suicida en personas con múltiples intentos previos. El estudio plantea un enfoque que aborda la reducción de la ideación suicida al fomentar la mejora del bienestar psicológico y la calidad de vida de base y no únicamente dar respuesta a la crisis presente que precipita un intento de suicidio.
Este bloque agrupa proyectos centrados en enfermedades autoinmunes, con especial atención a patologías neuromusculares en las que el diagnóstico y la estratificación clínica continúan siendo un reto.
En este contexto, el Dr. Eduardo Gallardo Vigo lidera un proyecto centrado en la miastenia gravis seronegativa, un subgrupo de pacientes sin biomarcadores diagnósticos específicos. Este proyecto contará también con la codirección de la Dra. Elena Cortés La investigación busca identificar nuevas dianas inmunológicas, validar su papel patogénico y desarrollar modelos animales que permitan comprender mejor los mecanismos de la enfermedad y optimizar el abordaje terapéutico.
Dentro de este mismo marco, el equipo del Dr. Luis Querol desarrolla un proyecto orientado a la identificación de nuevos autoanticuerpos clínicamente relevantes en neuropatías autoinmunes, redefiniendo el nodo de Ranvier como una estructura inmunológicamente activa. Este enfoque contribuye a una mejor comprensión de los mecanismos inmunopatogénicos implicados y abre nuevas vías para el desarrollo de herramientas diagnósticas y terapéuticas más precisas en las neuropatías autoinmunes.
En el ámbito cardiovascular, la convocatoria PI25 incorpora proyectos que analizan el riesgo desde una perspectiva molecular y sistémica, integrando factores genéticos, metabólicos e inflamatorios.
La Dra. Teresa Padró Capmany lidera un proyecto centrado en la composición molecular de la lipoproteína(a) en pacientes con hipercolesterolemia familiar. Mediante un enfoque de biología de sistemas, el estudio analiza la relación entre las características moleculares de esta lipoproteína, la progresión de la ateroesclerosis y el riesgo cardiovascular, incorporando el análisis de las diferencias biológicas por sexo.
En esta misma línea, el Dr. César Díaz Torné impulsa un proyecto que evalúa los beneficios clínicos, inflamatorios y cardiovasculares de la reducción del depósito de cristales de urato monosódico en pacientes con gota. El estudio analiza el impacto del tratamiento reductor de la uricemia intensivo no solo sobre la clínica articular, sino también sobre la inflamación sistémica y el riesgo cardiovascular global, una comorbilidad frecuente en estos pacientes.
La convocatoria PI25 incluye proyectos que comparten un enfoque de medicina de precisión, basado en la integración de datos clínicos, análisis molecular y tecnologías avanzadas para abordar enfermedades complejas y heterogéneas.
En este bloque se integra el proyecto liderado por la Dra. Astrid Crespo Lessmann, junto con el Dr. Vicente Plaza Moral, que combina metabolómica, microbiota, radiómica, datos clínicos y técnicas de inteligencia artificial para desarrollar un modelo predictivo de exacerbaciones del asma. El objetivo es identificar biomarcadores en el contexto de una agudización que permitan identificar de forma precoz a pacientes con riesgo de tener episodios graves y optimizar el seguimiento clínico.
Asimismo, la Dra. Lorena Alba Castellon lidera un proyecto centrado en el microambiente tumoral del cáncer colorrectal, que analiza el papel de los fibroblastos PDGFRβ+ en la respuesta a fármacos e inmunoterapia y evalúa estrategias innovadoras, como el uso de nanotoxinas dirigidas, para superar mecanismos de resistencia terapéutica.
En el ámbito de la salud de la mujer, la convocatoria financia proyectos centrados en patologías de elevada prevalencia y con un impacto significativo en la salud materna y la calidad de vida.
La Dra. Elisa Llurba Olivé coordina el proyecto Late-CARE, coliderado por la Dra. Carmen Garrido, orientado a mejorar la predicción de la preeclampsia de inicio tardío mediante la integración de biomarcadores cardiovasculares, angiogénicos, inflamatorios y metabolómicos, con un planteamiento orientado a la práctica clínica.
En este mismo ámbito, la Dra. Taisiia Melnychuk Mykhaylevska lidera el proyecto ENDO-GUT, que evalúa el impacto de una intervención dietética grupal en mujeres con endometriosis, analizando su efecto sobre la calidad de vida y el dolor, a través de la mejora de inflamación sistémica y el consecuente cambio en la microbiota, aportando así evidencia sobre intervenciones no farmacológicas de fácil implementación.
La convocatoria incorpora también proyectos con un enfoque de salud poblacional, orientados a mejorar la toma de decisiones clínicas y de salud pública en contextos reales.
La Dra. Carlen Reyes Reyes, junto con el Dr. Carlos Brotons Cuixart, lidera un proyecto que combina análisis poblacional y un ensayo clínico para desarrollar una escala de riesgo de eventos adversos asociados a la prescripción de medicación potencialmente inadecuada en personas mayores y evaluar el efecto de una intervención de desprescripción basada en la toma de decisiones compartidas en atención primaria.
En el ámbito de la salud ambiental, la Dra. Marta Roqué Figuls desarrolla un proyecto centrado en el impacto de las olas de calor sobre la salud, especialmente en poblaciones vulnerables, y en la mejora de la toma de decisiones en salud pública mediante la formulación de un marco metodológico para la síntesis de la evidencia científica en exposiciones ambientales relacionadas con el cambio climático.
En conjunto, los 16 proyectos financiados reflejan la diversidad de líneas de investigación del IR Sant Pau y su capacidad para abordar problemas de salud desde distintas aproximaciones —biomédica, clínica, poblacional y de sistemas sanitarios— con una clara orientación a la transferencia del conocimiento y a la mejora de la práctica asistencial y de la salud pública.