En la leucemia mieloide aguda, uno de los principales retos es evitar la recidiva: aunque muchos pacientes responden al tratamiento inicial, pueden persistir células madre leucémicas capaces de reactivar la enfermedad. Para abordar este problema, el Dr. Ugutz Unzueta, investigador del grupo de Oncogénesis y Fármacos Antitumorales del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), impulsa una nanoinmunoterapia de precisión diseñada para eliminar selectivamente estas células resistentes. El proyecto cuenta con el apoyo de la beca Miquel Rutllant, dotada con 100.000 euros y de dos años de duración, que acaba de renovarse para su segundo año tras un acto organizado por la Fundació d’Investigació Salut i Progrés (FISP).
Durante el encuentro de renovación, el Dr. Unzueta presentó los avances logrados en el primer año de trabajo y las próximas etapas de una investigación que busca mejorar el pronóstico de los pacientes mediante terapias más selectivas y potencialmente menos tóxicas.
Las becas Miquel Rutllant tienen como objetivo apoyar proyectos de investigación biomédica con potencial impacto clínico y favorecer el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas frente a enfermedades complejas. Estas ayudas contribuyen a consolidar líneas innovadoras y a generar resultados que puedan trasladarse posteriormente a la práctica clínica.
La leucemia mieloide aguda es una neoplasia hematológica minoritaria caracterizada por la proliferación descontrolada de células inmaduras en la médula ósea. Aunque muchos pacientes responden inicialmente a la quimioterapia de inducción, un porcentaje relevante puede experimentar recidivas debido a la persistencia de células madre leucémicas que permanecen ancladas y protegidas en el microambiente de la médula ósea.
«Nuestro objetivo es atacar directamente el origen de la recaída. Si conseguimos eliminar las células madre leucémicas que sobreviven al tratamiento, podríamos cambiar de forma significativa el pronóstico de estos pacientes», explica el Dr. Unzueta.
Entre los mecanismos que favorecen la supervivencia de estas células destaca el receptor CXCR4, implicado en su interacción con el microambiente medular y asociado a peor pronóstico y mayor riesgo de recidiva cuando se expresa a niveles elevados. La estrategia desarrollada por el equipo del IR Sant Pau utiliza nanoconjugados proteicos multivalentes capaces de reconocer específicamente las células que expresan CXCR4. Estas nanopartículas actúan como vehículos de precisión y transportan una molécula altamente citotóxica que se libera una vez que el nanoconjugado ha sido internalizado por la célula tumoral.
«Esta tecnología nos permite dirigir un fármaco muy potente directamente a las células leucémicas que expresan CXCR4, aumentando la eficacia del tratamiento y reduciendo potencialmente el daño sobre los tejidos sanos», señala el investigador.
En esta fase del proyecto, el equipo evaluará la actividad del nanoconjugado en muestras de pacientes con leucemia mieloide aguda obtenidas en el Hospital de Sant Pau. El objetivo es determinar el grado de expresión de CXCR4 necesario para observar efecto terapéutico y, con ello, avanzar hacia un modelo de selección de pacientes con mayor probabilidad de respuesta.
Además, los investigadores estudiarán su eficacia en modelos murinos inmunocompetentes y su capacidad para inducir muerte celular inmunogénica, un mecanismo que podría contribuir a activar la respuesta inmunitaria frente a las células leucémicas. También se explorará su potencial en combinación con inhibidores de puntos de control inmunitario, con la finalidad de identificar estrategias terapéuticas con posible efecto sinérgico.
«Si conseguimos confirmar estos resultados, podríamos avanzar hacia terapias mucho más selectivas y personalizadas, dirigidas específicamente a las células responsables de la recaída en la leucemia mieloide aguda», concluye el Dr. Unzueta.