Los expertos coinciden en que hoy estamos mucho más cerca de vencer el Alzheimer, que vivimos un cambio de paradigma histórico. Aún no existe una cura, pero es la primera vez que se ha conseguido ralentizar el curso de la enfermedad gracias a un punto de inflexión: la nueva generación de fármacos que eliminan la proteína beta-amiloide que se acumula en el cerebro de los pacientes y frenan la progresión del Alzheimer en un 30 %. También destacan los biomarcadores plasmáticos como una revolución en el diagnóstico en todas las fases de la enfermedad mediante un análisis de sangre. Y lanzan un mensaje de salud pública a la sociedad: el 45 % de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse interviniendo sobre 14 factores de riesgo modificables. Son algunas conclusiones destacadas del reciente encuentro que ha celebrado el 20.º aniversario de la Unidad de Memoria (UM) del Hospital de Sant Pau, que ha reunido a expertos mundiales, pacientes y familiares.