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Un programa busca mejorar el acceso y la continuidad laboral en personas con autismo

Aut-CARE

El trastorno del espectro autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que dura toda la vida, pero, hasta ahora, el abordaje se ha centrado principalmente en la infancia. Como consecuencia, muchas personas adultas no disponen de herramientas para afrontar retos clave como el empleo o la integración social, lo que también incrementa el riesgo de problemas de salud mental en la edad adulta. Para abordar esta brecha, el Institut de Recerca Sant Pau (IR Sant Pau) participa en el proyecto Aut-CARE (Autism Cognitive-Affective REmediation for adults), centrado en mejorar no solo el acceso al trabajo, sino también su continuidad a largo plazo.

Desarrollado en colaboración con la Fundación Friends y con el apoyo de la Convocatoria Connecta de la Fundación ”la Caixa”, se centra en la cocreación de un programa de intervención dirigido a personas jóvenes y adultas con TEA, con el objetivo de abordar tanto las dificultades en el acceso al empleo como los retos asociados a su mantenimiento a largo plazo. El proyecto parte de un enfoque participativo que incorpora la experiencia directa de las personas con autismo para adaptar las intervenciones a sus necesidades reales.

La magnitud de este problema se refleja claramente en los datos. Según Autismo Europa, entre el 76 % y el 90 % de las personas adultas con TEA se encuentran en situación de desempleo, lo que convierte a este colectivo en el que presenta la tasa más alta de paro entre las personas con discapacidad. Aunque entidades como la Confederación Autismo España han situado la inserción laboral como una prioridad, las dificultades de acceso persisten, en gran medida, por la ausencia de intervenciones basadas en la evidencia que se adapten a las necesidades cognitivas y emocionales específicas del autismo, o por la existencia de programas generalistas que no responden a estas características.

Un proyecto en tres fases para dar respuesta a una necesidad no cubierta

Durante su primera fase, el equipo investigador ha analizado en profundidad la situación sociolaboral de personas de entre 16 y 30 años con diagnóstico de TEA, así como su perfil cognitivo y emocional. Este trabajo ha permitido elaborar un informe exhaustivo de cerca de 100 páginas que ha servido como base para orientar la siguiente etapa del proyecto.

«La primera fase nos ha permitido comprender con mucho detalle las dificultades reales a las que se enfrentan estas personas en su día a día, tanto en el ámbito emocional como en funciones ejecutivas, y cómo estas impactan directamente en su trayectoria laboral», explica la Dra. Maria Portella, jefa del Grupo de Investigación en Salud Mental del IR Sant Pau y una de las responsables del proyecto.

A partir de estos resultados, el equipo ha desarrollado una segunda fase centrada en la cocreación del programa Aut-CARE junto con personas con TEA. Este proceso participativo, basado en grupos focales y análisis cualitativo, ha permitido definir aspectos clave como la estructura, el contenido y el formato de las sesiones de intervención.

Uno de los resultados más relevantes del proyecto ha sido identificar que las dificultades no se limitan al acceso al empleo, sino que comienzan ya en esta fase y se intensifican una vez se consigue un puesto de trabajo. «Son pocas las personas con autismo que logran incorporarse al mercado laboral y, en muchos casos, cuando lo consiguen, tienen grandes dificultades para mantener ese puesto de trabajo en el tiempo. Esto pone de manifiesto la necesidad de desarrollar herramientas específicas que acompañen todo el proceso, no solo el acceso», señala la Dra. Maria Portella.

La siguiente fase: implementar y evaluar el impacto del programa

El programa resultante, que incluye sesiones grupales orientadas a la regulación emocional y al entrenamiento de habilidades cognitivas, será implementado durante la tercera fase del proyecto, prevista antes del verano. Esta etapa permitirá evaluar su impacto en un estudio piloto con participantes.

Desde la Fundación Friends, entidad colaboradora en el proyecto, destacan el valor de este enfoque centrado en las necesidades reales de las personas. «La cocreación con los propios participantes ha sido clave para asegurar que las soluciones que se diseñan sean realmente útiles y aplicables en su vida cotidiana», afirma Susanna Díaz, directora de la Fundación Friends.

El proyecto Aut-CARE representa un avance en el desarrollo de intervenciones personalizadas en el ámbito del TEA, con un enfoque que integra la evidencia científica y la experiencia directa de las personas usuarias, y que aspira a mejorar de manera tangible su calidad de vida y su inclusión social.


Una iniciativa deportiva solidaria impulsa la investigación en sarcomas en el IR Sant Pau

Hace nueve años que Marta Brunet convive con un sarcoma y ha pasado por siete cirugías en el Hospital de Sant Pau. Lejos de quedarse en la experiencia personal, ha dado un paso más y ha decidido transformar este recorrido en una acción colectiva para apoyar la investigación en estos tumores en el Institut de Recerca Sant Pau (IR Sant Pau). Esta iniciativa nace del contacto directo con la enfermedad y de la voluntad de contribuir a avanzar en un ámbito que aún plantea importantes retos clínicos.

La propuesta se concretó el pasado 21 de febrero con un torneo de pádel celebrado simultáneamente en todos los clubes de Aurial Group. Impulsado por la propia Brunet, el evento reunió a jugadores y participantes con un objetivo compartido: convertir el deporte en una herramienta de apoyo a la investigación. Las inscripciones y las aportaciones voluntarias de los asistentes permitieron recaudar un total de 12.000 euros, que se destinarán a los proyectos que el IR Sant Pau desarrolla en este ámbito.

Los sarcomas son tumores poco frecuentes, pero con una elevada complejidad clínica, lo que dificulta su diagnóstico y tratamiento y requiere un esfuerzo sostenido en investigación. En este contexto, iniciativas como esta contribuyen a reforzar las líneas de investigación orientadas a mejorar el conocimiento de la enfermedad y a avanzar en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas.

Más allá de la recaudación, la iniciativa refleja cómo una experiencia personal puede convertirse en motor de una acción con impacto colectivo. En este caso, el recorrido de Marta Brunet no solo da origen al proyecto, sino que moviliza un entorno que se implica activamente en el apoyo a la investigación y contribuye a aumentar la visibilidad de una enfermedad que a menudo queda en segundo plano.


Un estudio del IR Sant Pau, entre los mejores pósteres jóvenes de la EBMT

Premi EBMT - Irene Pascual

Irene Pascual-Latorre, investigadora predoctoral del grupo de Inmunoterapia Celular y Terapia Génica del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) y del Servicio de Hematología del Hospital de Sant Pau, fue reconocida con el premio a uno de los Best Young Poster Abstracts en el congreso anual de la European Society for Blood and Marrow Transplantation (EBMT), celebrado en Madrid del 22 al 25 de marzo de 2026. El trabajo distinguió una estrategia innovadora para mejorar la eficacia de las terapias CAR-T mediante modulación farmacológica durante su producción ex vivo, en un ámbito de investigación clave para el desarrollo de terapias celulares más eficaces.

«Optimizar las características del producto CAR-T es un aspecto clave para mejorar sus resultados clínicos. Este trabajo aporta nuevas aproximaciones para modular este proceso durante su generación», explica Irene Pascual-Latorre.

Optimizar la calidad de las células CAR-T para mejorar su eficacia clínica

Las terapias CAR-T han supuesto un avance relevante en el tratamiento de neoplasias hematológicas, aunque persisten retos importantes relacionados con la durabilidad de la respuesta. En este contexto, la composición del producto celular infundido emerge como un factor determinante, especialmente la proporción de células T con fenotipo de memoria stem (TSCM), que se asocia con una mayor capacidad de expansión y persistencia a largo plazo. Mejorar este perfil celular es, por tanto, una de las estrategias más activas en el campo.

El estudio se centró en incrementar esta población mediante la modulación de rutas moleculares de señalización implicadas en la diferenciación y expansión de los linfocitos T. En concreto, analizó el impacto de la inhibición de PI3K y de CBP/p300 durante la expansión ex vivo de células CAR-T dirigidas frente a CD30 y CD19, con el objetivo de optimizar las características funcionales del producto final.

Modulación farmacológica durante la expansión ex vivo

Para ello, el equipo utilizó células T de pacientes con linfomas en recaída o refractarios, que fueron modificadas genéticamente para expresar CAR30 o CAR19. Durante el proceso de expansión celular, se aplicaron distintos tratamientos farmacológicos —un inhibidor de PI3K, un inhibidor de CBP/p300 y una combinación de ambos— además de una condición control sin tratamiento. A lo largo del proceso se evaluaron parámetros clave en las células CAR-T como la viabilidad celular, la capacidad de expansión, la proporción de células TSCM y la actividad antitumoral frente a líneas celulares tumorales.

«Hemos analizado cómo distintas intervenciones farmacológicas durante la expansión ex vivo pueden influir en el equilibrio entre diferenciación y capacidad proliferativa de las células CAR-T. Este tipo de aproximaciones permite ajustar de forma más precisa las características del producto final», señala Pascual-Latorre.

Mejora de la composición de subpoblaciones de memoria y de la capacidad expansiva

Los resultados mostraron que la modulación farmacológica permitió mejorar características fundamentales de los productos CAR-T. La inhibición de PI3K favoreció el enriquecimiento en células TSCM en el caso de CAR30-T, aunque con cierto impacto en la actividad citotóxica a dosis más elevadas. Por su parte, la inhibición de CBP/p300 incrementó la capacidad de expansión celular, sin afectar a la diferenciación de las subpoblaciones CAR30-T ni a la función antitumoral.

La combinación de ambos inhibidores permitió alcanzar un equilibrio entre la mejora de la expansión celular y aumento del fenotipo TSCM, sin comprometer la eficacia a corto plazo frente a células tumorales. En las células CAR19-T, la inhibición de CBP/p300 también demostró mejorar la expansión sin inducir diferenciación celular ni pérdida de actividad antitumoral, reforzando la consistencia de los resultados en diferentes contextos experimentales.

Un avance hacia terapias celulares más eficaces

El estudio concluyó que la inhibición farmacológica dirigida durante la producción ex vivo puede contribuir a generar productos CAR-T con mayor potencial terapéutico, al optimizar su composición celular y funcionalidad. Este enfoque resulta especialmente relevante en el desarrollo de nuevas estrategias para pacientes con enfermedad refractaria, donde la mejora incremental de estas terapias puede tener un impacto clínico significativo.

«Aunque se trata de resultados preclínicos, estos datos aportan una base sólida para seguir explorando estrategias que permitan mejorar la eficacia de las terapias CAR-T en el entorno clínico», concluye Pascual-Latorre.

El reconocimiento obtenido en el congreso de la EBMT valoró tanto la calidad científica del trabajo como su proyección en el ámbito de la inmunoterapia celular, y refuerza el papel del IR Sant Pau en el desarrollo de terapias avanzadas en hematología.


Los psicodélicos avanzan como nueva vía terapéutica en la depresión resistente

Dr. Narcis Cardoner

El uso terapéutico de los psicodélicos continúa ganando terreno en psiquiatría, especialmente en el abordaje de trastornos complejos como la depresión resistente al tratamiento, donde las opciones disponibles siguen siendo limitadas. En este contexto, un ensayo clínico de fase II publicado en JAMA Psychiatry evaluó la eficacia y la seguridad de GH001, una formulación sintética inhalada de mebufotenina (5-MeO-DMT), un compuesto psicodélico de acción rápida, en estos pacientes. En el estudio participó el Dr. Narcís Cardoner, director del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Sant Pau e investigador del grupo de Salud Mental del Instituto de Investigación Sant Pau.

Este compuesto psicodélico de acción rápida se está investigando como posible alternativa terapéutica en trastornos psiquiátricos, especialmente por su potencial para producir efectos clínicos rápidos tras una única sesión de tratamiento en pacientes con depresión resistente. En este sentido, el Dr. Narcís Cardoner señala que «el interés por los psicodélicos en salud mental responde a la necesidad de explorar nuevas vías terapéuticas en pacientes que no responden a los tratamientos convencionales».

El estudio incluyó a 193 pacientes con depresión resistente al tratamiento que recibieron GH001 mediante administración inhalada en un entorno clínico controlado y con apoyo psicológico estructurado. El diseño contemplaba la administración de dosis repetidas en una misma sesión hasta alcanzar un efecto terapéutico definido.

Los resultados mostraron reducciones significativas de los síntomas depresivos tras el tratamiento, con una disminución media de hasta 15 puntos en la escala MADRS (Montgomery-Åsberg Depression Rating Scale), una herramienta clínica ampliamente utilizada para evaluar la gravedad de la depresión y los cambios tras el tratamiento. Esta magnitud de reducción se considera clínicamente relevante en pacientes con depresión resistente. Además, aproximadamente el 57 % de los pacientes alcanzaron respuesta clínica y cerca del 29 % lograron remisión en las semanas posteriores a la intervención. El perfil de seguridad observado fue consistente con el de otros compuestos psicodélicos, con efectos adversos generalmente transitorios y manejables en el contexto del ensayo.

A partir de estos resultados, el Dr. Narcís Cardoner señala que «este tipo de estudios contribuyen a consolidar el interés por los psicodélicos como una posible vía terapéutica en trastornos psiquiátricos complejos, aunque es importante interpretar los resultados con cautela, dado que se trata de ensayos en fases iniciales».

El trabajo también evaluó el perfil de seguridad del tratamiento, describiendo efectos adversos generalmente transitorios y manejables en el contexto clínico del ensayo. No obstante, estos resultados apuntan a la necesidad de seguir investigando para determinar la duración del efecto, las dosis óptimas y el papel del acompañamiento psicoterapéutico en la respuesta observada.

Para el Dr. Narcís Cardoner, más allá de los resultados concretos, el valor del estudio radica en su contribución a un campo emergente. «Los psicodélicos están generando un interés creciente en investigación clínica, y estudios como este ayudan a definir mejor su potencial y sus limitaciones, así como a establecer las bases para futuros ensayos más amplios e independientes».

El abordaje de la depresión resistente sigue siendo uno de los principales retos en salud mental, lo que ha impulsado la exploración de nuevas estrategias terapéuticas. En este escenario, la investigación en psicodélicos se está consolidando como un área de interés creciente, en la que el IR Sant Pau está reforzando su actividad investigadora con el objetivo de contribuir al desarrollo de nuevas opciones basadas en la evidencia científica.

Artículo de referencia:

Cubała WJ, Bajbouj M, Bauer M, Baune BT, Cardoner N, Devlin F, Doolin K, Dueñas Herrero RM, Elices M, Feeney A, Gałuszko-Węgielnik M, Jakuszkowiak-Wojten K, Janů L, Kelly JR, Ledden K, Maclsaac R, Madero S, McInerney SJ, Montejo AL, Nawka A, Páleníček T, Pérez Solà V, Ramaekers JG, Reif A, Ritter P, Ryan F, Svendsen CB, Sweeney C, Terwey TH, Trivedi MH, Valcheva V, Vieta E, Thase ME. GH001 vs placebo in patients with treatment-resistant depression: A randomized clinical trial. JAMA Psychiatry 2026. https://doi.org/10.1001/jamapsychiatry.2026.0096


Un ensayo clínico investiga si prevenir la epilepsia puede frenar el Alzheimer en personas con síndrome de Down

Maria Carmona-Iragui

Más del 90 % de las personas con síndrome de Down desarrollará síntomas de enfermedad de Alzheimer a lo largo de su vida. Y cuando a ese diagnóstico se suma la epilepsia, el deterioro se acelera de forma significativa. El estudio LESS-AD es un ensayo clínico impulsado conjuntamente por la Unidad Alzheimer Down del Hospital de Sant Pau y el IR Sant Pau para investigar si prevenir esas crisis epilépticas con un fármaco puede frenar la progresión de la enfermedad. El ensayo está actualmente en fase de reclutamiento.

«El síndrome de Down conlleva una carga genética muy importante que determina el desarrollo de la enfermedad de Alzheimer, y eso lo sabemos desde hace tiempo. La aparición de crisis epilépticas a lo largo de la enfermedad es frecuente y empeora su curso. Lo que nos preguntamos es si, actuando antes de que aparezcan las crisis epilépticas, podemos ralentizar también la progresión del Alzheimer», explica la Dra. María Carmona-Iragui, investigadora del grupo de Neurobiología de las Demencias del IR Sant Pau y de la Unidad de Memoria Sant Pau, quien dirige el estudio. «Cada vez entendemos mejor cómo progresa la enfermedad en esta población, y eso nos permite identificar momentos en los que una intervención podría marcar la diferencia».

Un triple diagnóstico que acelera el deterioro

El vínculo entre síndrome de Down y Alzheimer tiene una explicación biológica bien establecida: la triplicación del cromosoma 21 provoca una sobreproducción de proteína beta-amiloide, lo que hace que esta población sea vulnerable a la enfermedad. Pero el curso de la enfermedad de Alzheimer no es siempre el mismo. En muchos casos, a lo largo de su evolución aparecen también crisis epilépticas —entre el 50 % y el 80 % de las personas con síndrome de Down y Alzheimer las desarrollarán en algún momento— y cuando eso ocurre, el deterioro cognitivo y funcional se acelera respecto a quienes no las presentan. Este cuadro tiene incluso nombre propio: LOMEDS (Late-Onset Myoclonic Epilepsy in Down Syndrome), una forma de epilepsia de inicio tardío con características electroclínicas propias y estrechamente vinculada a la progresión del Alzheimer en esta población.

Pese a la gravedad de este cuadro, las personas con síndrome de Down han estado históricamente poco representadas en la investigación clínica. La complejidad de trabajar con esta población —que requiere adaptaciones específicas en el diseño de los estudios y una estrecha implicación de familias y cuidadores— ha llevado a que muchas preguntas relevantes sigan sin respuesta. «Sabemos mucho sobre cómo evoluciona la enfermedad en esta población, pero durante demasiado tiempo eso no se ha traducido en ensayos clínicos que busquen soluciones reales», señala la Dra. Carmona-Iragui. «Este estudio es una apuesta por cambiar eso».

La hipótesis: actuar antes de que aparezcan las crisis

El estudio LESS-AD parte de una hipótesis terapéutica novedosa: administrar levetiracetam de manera preventiva, antes de que se produzca la primera crisis epiléptica, podría no solo reducir el riesgo de que éstas aparezcan, sino también contribuir a frenar la progresión de la enfermedad de Alzheimer en esta población. El levetiracetam es un fármaco antiepiléptico ampliamente utilizado en la práctica clínica, con décadas de experiencia de uso y un perfil de seguridad bien establecido, lo que hace viable su evaluación en un contexto preventivo.

Los participantes en el ensayo recibirán comprimidos de levetiracetam o placebo durante 96 semanas. A lo largo del estudio se llevarán a cabo evaluaciones clínicas periódicas que incluirán exámenes médicos, analíticas, resonancia magnética cerebral, electroencefalograma y pruebas de memoria y funcionamiento cognitivo.

¿Quién puede participar?

El ensayo está abierto a adultos con síndrome de Down que ya hayan manifestado los primeros síntomas de la enfermedad de Alzheimer, pero que no hayan tenido ninguna crisis epiléptica. Es precisamente en esta ventana —tras la aparición de los primeros síntomas cognitivos y antes de que se produzcan las primeras crisis— donde el equipo investigador considera que puede existir la mayor oportunidad de intervención. Los participantes deben contar con un cuidador con contacto diario que pueda acompañarlos a las visitas de seguimiento, que se realizan cada seis meses en varios centros de España: Barcelona, Madrid, Donostia, Santander y Granada.

El estudio LESS-AD es un ensayo de iniciativa académica, sin financiación ni patrocinio de la industria farmacéutica, lo que subraya el compromiso del IR Sant Pau con la investigación independiente al servicio de los pacientes. Este tipo de estudios es especialmente relevante en el contexto del síndrome de Down, una población históricamente infrarrepresentada en los ensayos clínicos con medicamentos, pese a la elevada prevalencia de comorbilidades graves como la enfermedad de Alzheimer.

La Unidad Alzheimer Down del IR Sant Pau, creada en 2014 conjuntamente con la Fundació Catalana Síndrome de Down, es una unidad asistencial y de investigación pionera a nivel mundial en la atención a personas adultas con síndrome de Down y Alzheimer. Es, además, la única unidad de este tipo en España, reconocida por la Generalitat de Catalunya como unidad de referencia en Cataluña para la patología neurológica asociada al síndrome de Down. A este reconocimiento se suma el que el Ministerio de Sanidad ha otorgado recientemente a la Unidad de Memoria del Hospital de Sant Pau como centro CSUR —Centro, Servicio y Unidad de Referencia del Sistema Nacional de Salud— para las enfermedades minoritarias que cursan con trastornos cognitivos.

El liderazgo del IR Sant Pau en este ámbito ha generado una de las cohortes de referencia internacional más importantes del mundo para el estudio de la enfermedad de Alzheimer en el síndrome de Down: el proyecto DABNI (Down Alzheimer Barcelona Neuroimaging Initiative), que ha permitido publicar hallazgos relevantes en revistas de primer nivel como The Lancet o Brain.


Las lesiones cerebrovasculares en el síndrome de Down no siguen una evolución lineal

Alejandra Morcillo-Nieto i Dr. Alexandre Bejanin

Lo que durante años se ha interpretado como un daño vascular permanente e irreversible podría no ser exclusivamente así. En personas con síndrome de Down —una de las poblaciones más sólidas para estudiar la enfermedad de Alzheimer debido a la presencia casi universal de las proteinopatías características de esta demencia a partir de los 40 años— algunas lesiones visibles en la resonancia magnética no siguen una evolución lineal. Un estudio longitudinal del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), publicado en Alzheimer’s & Dementia, demuestra que estas alteraciones pueden fluctuar e incluso disminuir con el tiempo en la población con síndrome de Down, especialmente cuando ya ha comenzado a manifestarse los síntomas clínicos propios de la enfermedad de Alzheimer.

La investigación analizó la evolución de las hiperintensidades de sustancia blanca (HSB), lesiones típicamente asociadas a alteraciones vasculares cerebrales visibles como zonas más brillantes en la resonancia magnética. Estas alteraciones se consideran un marcador de afectación de los pequeños vasos cerebrales y se han relacionado con deterioro cognitivo en distintos contextos.

En estudios previos del IR Sant Pau se había demostrado que, en personas con síndrome de Down, la carga de estas lesiones aumenta con la edad y se asocia con biomarcadores característicos del Alzheimer, como las proteínas beta-amiloide y tau fosforilada. Sin embargo, aquellos trabajos eran de carácter transversal y ofrecían una fotografía de la enfermedad en distintos momentos, sin permitir observar su evolución en las mismas personas.

«El análisis transversal nos da una foto fija de cada fase del proceso, pero no nos muestra cómo cambian las alteraciones dentro de cada individuo con el paso del tiempo. Con este estudio hemos podido ver la película y comprobar que la trayectoria no siempre es lineal», explica Alejandra Morcillo-Nieto, investigadora del grupo de Imagen y Envejecimiento Cerebral del IR Sant Pau y primera autora del artículo.

Seguir a las mismas personas para entender la evolución real

El estudio incluyó a 80 adultos con síndrome de Down y 53 adultos neurotípicos como grupo de control, todos ellos con al menos dos resonancias magnéticas separadas por un mínimo de seis meses. En la evaluación basal, 65 participantes con síndrome de Down se encontraban en fase asintomática de la enfermedad de Alzheimer y 13 en fase sintomática —prodrómica o demencia. Durante el seguimiento, diez personas inicialmente asintomáticas progresaron a fases sintomáticas, lo que permitió analizar los cambios estructurales en distintos momentos del continuo clínico.

A diferencia de los estudios transversales previos, este trabajo permitió calcular el cambio anual del volumen de las HSB en las mismas personas a lo largo del tiempo. El análisis se realizó tanto de forma global como por regiones específicas del cerebro —lóbulos frontal, parietal, temporal y occipital, ganglios basales y áreas periventriculares— mediante una metodología de segmentación longitudinal diseñada para detectar cambios reales y minimizar posibles variaciones técnicas entre exploraciones.

Los resultados mostraron que hasta aproximadamente los 40 años los cambios eran mínimos y relativamente estables. A partir de esa edad —cuando prácticamente todas las personas con síndrome de Down ya presentan patología amiloide cerebral— comenzó a observarse una mayor variabilidad en la evolución de estas lesiones. un intervalo aproximado de dos a tres años, la trayectoria predominante no fue el incremento progresivo, sino una evolución heterogénea, en la que una proporción relevante de personas que ya tenía HSB experimentó reducciones medibles.

«Cuando vimos que un porcentaje relevante de participantes presentaba una reducción, entendimos que no podíamos seguir interpretando estas lesiones como algo fijo e irreversible. En determinados momentos, su comportamiento es más dinámico de lo que pensábamos», señala Alejandra Morcillo-Nieto.

Una reducción más evidente cuando ya hay síntomas

El análisis mostró que la disminución anual del volumen de las HSB fue significativamente mayor en las personas con síntomas clínicos de Alzheimer que en aquellas en fase asintomática y que en los controles. Es decir, el descenso no se observó en las etapas iniciales, sino cuando la enfermedad ya se manifestaba clínicamente.

Mientras que los participantes asintomáticos presentaron cambios muy pequeños y una trayectoria relativamente estable a lo largo del seguimiento, el grupo sintomático mostró reducciones más pronunciadas. «En las personas con síndrome de Down se estima que alrededor de los 40 años prácticamente todas ya presentan patología de Alzheimer, aunque los síntomas aparezcan más tarde. Que esta mayor variabilidad y reducción coincida con esa etapa es algo que temporalmente resulta muy significativo», explica Alejandra Morcillo-Nieto.

Las diferencias fueron especialmente evidentes en regiones parietales y occipitales y en áreas periventriculares, localizaciones que en estudios previos del IR Sant Pau ya se habían identificado como particularmente afectadas en esta población. El hecho de que la mayor inestabilidad se concentre en estas zonas refuerza la idea de que las HSB podrían estar reflejando procesos vinculados a la interacción entre carga amiloide, alteraciones vasculares y progresión clínica, más que una simple acumulación lineal de daño.

Posibles mecanismos: neurodegeneración, inflamación y angiopatía amiloide

Para comprender este fenómeno, el equipo exploró distintos posibles mecanismos biológicos que pudieran explicar por qué, en una proporción relevante de participantes, las hiperintensidades disminuían con el tiempo. En algunos casos, la reducción podía asociarse a atrofia de sustancia blanca vinculada a neurodegeneración. Sin embargo, esta explicación no era suficiente para todos los casos observados, lo que sugiere la intervención de otros procesos.

En este sentido, cada vez hay más evidencia de que la inflamación en el cerebro juega un papel importante. En el síndrome de Down, esta inflamación puede tener varios orígenes: alteraciones del sistema inmunitario propias de la trisomía 21, la acumulación de proteínas anómalas como el amiloide (relacionada con la enfermedad de Alzheimer), y cambios en los vasos sanguíneos del cerebro.

El análisis mostró que la presencia de microhemorragias cerebrales —marcador de angiopatía amiloide cerebral— se asociaba con una mayor reducción longitudinal de las hiperintensidades. Este hallazgo apunta a un posible papel de los cambios vasculares relacionados con el depósito de amiloide en la dinámica de estas lesiones. «En el síndrome de Down el amiloide no solo se acumula en el tejido cerebral, sino también en los vasos. Esto puede alterar la barrera que protege el cerebro y permitir la salida de líquido, generando una señal visible en la resonancia. Si este proceso inflamatorio mejora, esa señal puede disminuir en exploraciones posteriores», explica Alejandra Morcillo-Nieto.

Independientemente de la causa, la inflamación en el cerebro puede contribuir a la aparición de estas lesiones, pero también puede disminuir con el tiempo, lo que explicaría que en algunos casos las hiperintensidades se reduzcan posteriormente. En conjunto, los datos sugieren que estas hiperintensidades no siguen siempre una evolución lineal, sino que reflejan procesos dinámicos donde interactúan la neurodegeneración, la inflamación y los cambios vasculares.

Relación con los biomarcadores del Alzheimer

El estudio también analizó la relación entre el cambio anual del volumen de las HSB y distintos biomarcadores de la enfermedad de Alzheimer en líquido cefalorraquídeo y plasma, incluyendo las proteínas beta-amiloide y tau fosforilada. En estudios transversales previos del IR Sant Pau se había observado que una mayor carga de lesiones se asociaba con alteraciones en estos marcadores biológicos. Sin embargo, en el análisis longitudinal no se identificaron asociaciones significativas robustas entre la variación anual del volumen de las HSB y los cambios en estos biomarcadores.

Este resultado diferencia claramente los hallazgos longitudinales de los transversales. Los investigadores señalan que esta falta de asociación podría estar enmascarada por la propia complejidad y heterogeneidad clínica durante la vida adulta en el síndrome de Down, donde las trayectorias de los biomarcadores no son lineales y dependen de la fase de la enfermedad.

«En los análisis transversales encontramos asociaciones entre la carga de lesiones y los biomarcadores de Alzheimer. Pero cuando evaluamos cómo cambian esas lesiones año a año en las mismas personas, esa relación no aparece con la misma consistencia. Esto puede reflejar que la evolución de estos marcadores tiene fases muy distintas y no lineales a lo largo de la vida adulta», explica Alejandra Morcillo-Nieto.

Un reflejo de la complejidad del Alzheimer

En conjunto, los resultados subrayan que la enfermedad de Alzheimer —incluso en un modelo genético tan definido como el síndrome de Down— no sigue trayectorias simples ni lineales. La evolución de las HSB no responde a un patrón exclusivamente acumulativo, sino que muestra fases de estabilidad, aumento o incluso reducción, dependiendo del momento clínico y del contexto biológico.

Este comportamiento dinámico refuerza la idea de que en el cerebro conviven distintos procesos que pueden interactuar entre sí a lo largo del tiempo: la acumulación de amiloide, los cambios en los vasos sanguíneos, los fenómenos inflamatorios y la neurodegeneración no avanzan necesariamente al mismo ritmo ni con la misma intensidad.

«Estos resultados nos obligan a replantear cómo interpretamos las hiperintensidades de sustancia blanca en el contexto del Alzheimer. No podemos asumir automáticamente que todo aumento o disminución responde a un mismo mecanismo, porque el cerebro está atravesando procesos distintos al mismo tiempo. Por eso es fundamental estudiar la enfermedad de forma longitudinal: solo siguiendo a las mismas personas en el tiempo podemos entender realmente qué está ocurriendo», señala el Dr. Alexandre Bejanin, jefe del grupo de Imagen y Envejecimiento Cerebral del IR Sant Pau y ultimo autor del estudio.

Implicaciones para la investigación y las terapias

Los hallazgos adquieren una relevancia particular en el contexto actual del desarrollo de terapias dirigidas contra la proteína amiloide. Algunas de estas intervenciones pueden asociarse a alteraciones radiológicas vinculadas a la angiopatía amiloide cerebral, lo que hace imprescindible comprender cómo evolucionan estas lesiones en ausencia de tratamiento.

«En un momento en el que se están desarrollando y evaluando terapias antiamiloides, es fundamental entender cuál es la historia natural de estas lesiones en el síndrome de Down», señala el Dr. Alexandre Bejanin. «Saber que estas lesiones presentan fluctuaciones naturales nos obliga a ser muy precisos en los ensayos clínicos. Si somos capaces de separar el efecto real del tratamiento de la progresión biológica de la enfermedad, podremos evaluar bien los fármacos e identificar nuestra ventana de intervención ideal, es decir, cuándo es el mejor momento para iniciar estas terapias de forma segura y eficaz».

En este sentido, el estudio aporta una base necesaria para interpretar con mayor precisión los cambios radiológicos en futuros ensayos clínicos y abre nuevas líneas de investigación sobre los mecanismos biológicos que subyacen a esta variabilidad.

Artículo de referencia:

Morcillo-Nieto AO, Rozalem-Aranha M, Maure-Blesa L, Rodríguez-Baz Í, Arriola-Infante JE, Franquesa-Mullerat M, Zsadanyi SE, Vaqué-Alcázar L, Parra JA, Zhao Z, Arranz J, Videla L, Barroeta I, Del Hoyo Soriano L, Benejam B, Fernández S, Hernandez AS, Pertierra L, Giménez S, Alcolea D, Belbin O, Lleó A, Carmona-Iragui M, Fortea J, Bejanin A. Temporal dynamics of white matter hyperintensities related to Alzheimer’s disease in adults with Down syndrome. Alzheimers Dement 2026;22:e71157. https://doi.org/10.1002/alz.71157.

 


Una beca internacional impulsará un proyecto para mejorar el diagnóstico de las taupatías

Dr. Ignacio Illán - Dr. Jesús García-Castro

Las taupatías, un grupo de enfermedades neurodegenerativas que incluyen la parálisis supranuclear progresiva (PSP) y la degeneración corticobasal (CBD), siguen siendo hoy uno de los mayores retos diagnósticos en neurología. En sus fases iniciales pueden presentar síntomas muy diversos y solaparse con otras patologías neurodegenerativas, lo que dificulta identificar con precisión la enfermedad subyacente y retrasa el desarrollo de tratamientos dirigidos a modificar su evolución.

Un proyecto liderado por el Dr. Jesús García-Castro, investigador del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) y neurólogo en la Unidad de Memoria Sant Pau, ha obtenido una Next Generation Research Grant in Frontotemporal Dementia, una beca internacional impulsada por la American Academy of Neurology Institute, la American Brain Foundation y The Association for Frontotemporal Degeneration. La ayuda financiará durante los próximos dos años un estudio centrado en el desarrollo y validación de nuevos biomarcadores que permitan mejorar el diagnóstico y el seguimiento de estas enfermedades.

«Uno de los grandes retos en estas patologías es que el diagnóstico definitivo todavía depende en muchos casos del estudio neuropatológico», explica el Dr. Jesús García-Castro. «Disponer de biomarcadores fiables que permitan identificar la enfermedad en vida del paciente es un paso esencial para mejorar el manejo clínico y avanzar en el desarrollo de nuevos tratamientos».

Biomarcadores sanguíneos y neuroimagen

El proyecto propone una estrategia innovadora basada en la combinación de biomarcadores sanguíneos y análisis avanzado de neuroimagen por resonancia magnética, con el objetivo de mejorar la identificación de las taupatías en fases tempranas de la enfermedad. En concreto, el estudio analizará la presencia de diferentes isoformas de la proteína tau en vesículas extracelulares presentes en el plasma, pequeñas partículas liberadas por las células que transportan proteínas y otras moléculas y que pueden reflejar procesos patológicos que tienen lugar en el cerebro. La proporción entre las isoformas de tau asociadas a estas vesículas podría aportar información relevante sobre el tipo de patología neurodegenerativa presente en cada paciente.

Estos datos se integrarán posteriormente con modelos de análisis de resonancia magnética estructural, capaces de identificar patrones específicos de atrofia cerebral en regiones corticales y subcorticales implicadas en las taupatías. La combinación de ambas aproximaciones permitirá desarrollar un algoritmo diagnóstico en dos etapas que facilite una identificación más precisa de estas enfermedades.

«Cada una de estas herramientas aporta información distinta sobre la enfermedad. Integrar biomarcadores sanguíneos y datos de neuroimagen puede ayudarnos a comprender mejor los mecanismos biológicos de las taupatías y mejorar su identificación en la práctica clínica», explica García-Castro.

Cohortes internacionales y seguimiento longitudinal

El estudio se apoyará en el análisis de datos procedentes de grandes cohortes internacionales de investigación en enfermedades neurodegenerativas, que incluyen participantes de iniciativas como 4RTNI, UCSF y la cohorte SPIN (Sant Pau Initiative on Neurodegeneration). El análisis longitudinal de estos pacientes permitirá evaluar no solo la capacidad diagnóstica de los biomarcadores, sino también su utilidad para predecir la evolución clínica de la enfermedad y comprender mejor los factores que influyen en su progresión.

«Este tipo de herramientas también puede ser clave para la investigación clínica, porque permitirá identificar con mayor precisión a los pacientes y seguir mejor la evolución de la enfermedad», señala García-Castro. «Esto es especialmente relevante para el desarrollo de futuros ensayos clínicos dirigidos a modificar el curso de estas patologías».

Impulso a la investigación en demencias frontotemporales

La Next Generation Research Grant in Frontotemporal Dementia es una iniciativa internacional destinada a apoyar a investigadores en etapas iniciales de su carrera científica y promover avances en el conocimiento de las demencias frontotemporales.

El proyecto se desarrollará en el entorno multidisciplinar del IR Sant Pau, con la mentoría del Dr. Ignacio Illán-Gala, experto en biomarcadores de neuroimagen y enfermedades neurodegenerativas, y con la participación de investigadores de la Unidad de Memoria del Hospital de Sant Pau, en el marco de las líneas de investigación dedicadas al estudio de las demencias frontotemporales y otras enfermedades neurodegenerativas.


Una nanoinmunoterapia de precisión busca eliminar las células madre responsables de la recaída en la leucemia mieloide aguda

Ugutz Unzueta

En la leucemia mieloide aguda, uno de los principales retos es evitar la recidiva: aunque muchos pacientes responden al tratamiento inicial, pueden persistir células madre leucémicas capaces de reactivar la enfermedad. Para abordar este problema, el Dr. Ugutz Unzueta, investigador del grupo de Oncogénesis y Fármacos Antitumorales del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), impulsa una nanoinmunoterapia de precisión diseñada para eliminar selectivamente estas células resistentes. El proyecto cuenta con el apoyo de la beca Miquel Rutllant, dotada con 100.000 euros y de dos años de duración, que acaba de renovarse para su segundo año tras un acto organizado por la Fundació d’Investigació Salut i Progrés (FISP).

Durante el encuentro de renovación, el Dr. Unzueta presentó los avances logrados en el primer año de trabajo y las próximas etapas de una investigación que busca mejorar el pronóstico de los pacientes mediante terapias más selectivas y potencialmente menos tóxicas.

Las becas Miquel Rutllant tienen como objetivo apoyar proyectos de investigación biomédica con potencial impacto clínico y favorecer el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas frente a enfermedades complejas. Estas ayudas contribuyen a consolidar líneas innovadoras y a generar resultados que puedan trasladarse posteriormente a la práctica clínica.

El reto de eliminar las células madre leucémicas

La leucemia mieloide aguda es una neoplasia hematológica minoritaria caracterizada por la proliferación descontrolada de células inmaduras en la médula ósea. Aunque muchos pacientes responden inicialmente a la quimioterapia de inducción, un porcentaje relevante puede experimentar recidivas debido a la persistencia de células madre leucémicas que permanecen ancladas y protegidas en el microambiente de la médula ósea.

«Nuestro objetivo es atacar directamente el origen de la recaída. Si conseguimos eliminar las células madre leucémicas que sobreviven al tratamiento, podríamos cambiar de forma significativa el pronóstico de estos pacientes», explica el Dr. Unzueta.

Entre los mecanismos que favorecen la supervivencia de estas células destaca el receptor CXCR4, implicado en su interacción con el microambiente medular y asociado a peor pronóstico y mayor riesgo de recidiva cuando se expresa a niveles elevados. La estrategia desarrollada por el equipo del IR Sant Pau utiliza nanoconjugados proteicos multivalentes capaces de reconocer específicamente las células que expresan CXCR4. Estas nanopartículas actúan como vehículos de precisión y transportan una molécula altamente citotóxica que se libera una vez que el nanoconjugado ha sido internalizado por la célula tumoral.

«Esta tecnología nos permite dirigir un fármaco muy potente directamente a las células leucémicas que expresan CXCR4, aumentando la eficacia del tratamiento y reduciendo potencialmente el daño sobre los tejidos sanos», señala el investigador.

Hacia terapias personalizadas para la leucemia

En esta fase del proyecto, el equipo evaluará la actividad del nanoconjugado en muestras de pacientes con leucemia mieloide aguda obtenidas en el Hospital de Sant Pau. El objetivo es determinar el grado de expresión de CXCR4 necesario para observar efecto terapéutico y, con ello, avanzar hacia un modelo de selección de pacientes con mayor probabilidad de respuesta.

Además, los investigadores estudiarán su eficacia en modelos murinos inmunocompetentes y su capacidad para inducir muerte celular inmunogénica, un mecanismo que podría contribuir a activar la respuesta inmunitaria frente a las células leucémicas. También se explorará su potencial en combinación con inhibidores de puntos de control inmunitario, con la finalidad de identificar estrategias terapéuticas con posible efecto sinérgico.

«Si conseguimos confirmar estos resultados, podríamos avanzar hacia terapias mucho más selectivas y personalizadas, dirigidas específicamente a las células responsables de la recaída en la leucemia mieloide aguda», concluye el Dr. Unzueta.


Una ayuda FI-STEP 2025 impulsa una investigación del Institut de Recerca Sant Pau sobre metabolismo lipídico y diabetes

Maria Antentas

Maria Antentas, nutricionista e investigadora predoctoral del grupo de investigación de Endocrinología, Diabetes y Nutrición del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), ha obtenido una ayuda predoctoral FI-STEP 2025, otorgada por la Agencia de Gestión de Ayudas Universitarias y de Investigación (AGAUR). Esta ha sido la única ayuda concedida al IR Sant Pau en esta convocatoria. Gracias a esta financiación, la investigadora desarrollará su tesis doctoral durante un período de tres años bajo la supervisión del Dr. Dídac Mauricio y la Dra. Marina Idalia Rojo López.

Las ayudas FI-STEP tienen como objetivo impulsar la formación de personal investigador predoctoral mediante la contratación de jóvenes investigadores e investigadoras para que desarrollen su tesis doctoral en ámbitos estratégicos definidos por la Unión Europea. A través de este programa se pretende reforzar la capacidad científica y tecnológica del sistema de investigación, promoviendo proyectos de alto valor añadido con potencial impacto social, económico y científico.

El proyecto de investigación de Maria Antentas se centra en el estudio del metabolismo de los lípidos y de la ingesta de ácidos grasos a través de la dieta, así como del conjunto de lípidos presentes en el organismo, incluyendo el lipidoma y el perfil avanzado de lipoproteínas. El objetivo principal es profundizar en la comprensión de cómo estos perfiles lipídicos se asocian con el riesgo de desarrollar enfermedades hepáticas como la esteatosis y la fibrosis hepática, especialmente en personas con diabetes tipo 1 y tipo 2, pero también en población sin diabetes.

La investigación incorporará una perspectiva de género y analizará las posibles diferencias entre hombres y mujeres en relación con el metabolismo lipídico, la dieta y el riesgo de afectación hepática. Mediante técnicas avanzadas de lipidómica, bioinformática y análisis del perfil de lipoproteínas, el proyecto pretende profundizar en la identificación de posibles biomarcadores no invasivos asociados al riesgo de enfermedad hepática vinculada a la disfunción metabólica.

Los resultados de este proyecto podrían contribuir a mejorar el conocimiento de los mecanismos implicados en la enfermedad hepática asociada a la diabetes y a reforzar el papel de la nutrición y de la personalización dietética como herramienta clave en su prevención y abordaje. Además, la investigación se alinea con las prioridades europeas en el ámbito de las biotecnologías y la bioinformática, y refuerza el compromiso del IR Sant Pau con una investigación biomédica de excelencia y con impacto clínico y social.


Se establecen nuevos criterios para distinguir declaraciones de buena práctica y recomendaciones basadas en la evidencia en guías clínicas

S’estableixen nous criteris per distingir declaracions de bona pràctica i recomanacions basades en l’evidència en guies clíniques

Una nueva guía metodológica internacional del grupo GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation) ha actualizado los criterios para desarrollar y utilizar las denominadas declaraciones o recomendaciones de buena práctica en guías de práctica clínica y de salud pública. El documento, publicado como artículo especial en Annals of Internal Medicine, una de las revistas médicas más influyentes a nivel internacional, busca evitar el uso inapropiado o excesivo de este tipo de afirmaciones y mejorar su justificación, transparencia y credibilidad.

En la elaboración de esta actualización han participado investigadores del Grupo de Epidemiología Clínica y Servicios Sanitarios del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), junto con investigadores del Centro Cochrane Iberoamericano, institución vinculada al IR Sant Pau. Entre los autores se encuentra el Dr. Pablo Alonso, investigador del IR Sant Pau, además de los Dres. David Rigau y Carlos Canelo, del Centro Cochrane Iberoamericano.

Las declaraciones de buena práctica se reservan para intervenciones consideradas tan obvias, esenciales o éticamente incuestionables —como las medidas básicas de seguridad o el respeto a principios éticos fundamentales— que no resulta pertinente realizar una revisión sistemática formal de la evidencia. Sin embargo, en la práctica, este tipo de declaraciones se han utilizado en ocasiones para formular recomendaciones sin una evaluación explícita de la evidencia disponible.

«Durante años hemos visto cómo las declaraciones de buena práctica se incorporaban a algunas guías sin una justificación suficientemente explícita», explica el Dr. Pablo Alonso. «Esto puede generar confusión y, a largo plazo, debilitar la confianza en las recomendaciones, incluso cuando buscan reforzar buenas prácticas».

Según el investigador, el objetivo principal de esta actualización es «ayudar a los desarrolladores de guías a distinguir con mayor claridad cuándo una recomendación puede considerarse realmente una buena práctica y cuándo, en cambio, debería someterse a una evaluación formal de la evidencia».

Una definición más clara y una nueva clasificación en tres categorías

La nueva orientación metodológica propone una definición revisada de las declaraciones de buena práctica y las clasifica en tres grandes categorías, en función de su fundamento principal: aquellas basadas en principios éticos y derechos humanos; las fundamentadas en prácticas o principios esenciales ampliamente aceptados; y las sustentadas en evidencia científica sólida y ampliamente consolidada.

Esta clasificación permite contextualizar mejor cada declaración y hacer explícito el razonamiento que la sustenta. «No se trata de restringir su uso, sino de utilizar estas declaraciones solo cuando están realmente justificadas y de documentar con claridad por qué se formulan», señala Alonso. «De este modo, las guías ganan en coherencia metodológica, transparencia y credibilidad».

Además, la guía incorpora la consideración explícita de los criterios clave para la toma de decisiones, como los posibles beneficios y riesgos, las consecuencias prácticas, los valores y preferencias o las implicaciones en términos de recursos. «Introducir estos criterios de forma sistemática ayuda a que las decisiones no se perciban como arbitrarias, sino como el resultado de un proceso reflexivo y estructurado», añade el Dr. Alonso.

Herramientas prácticas para mejorar la transparencia y la reproducibilidad

El artículo incluye ejemplos prácticos desarrollados paso a paso y presenta una herramienta estructurada que facilita a los equipos responsables de elaborar guías decidir cuándo corresponde formular una declaración de buena práctica y cómo reportarla de forma clara, transparente y reproducible.

«Queríamos ofrecer herramientas concretas y aplicables, no solo principios teóricos», destaca el Dr. Alonso. «La intención es que los equipos que elaboran guías puedan aplicar esta orientación de manera sencilla y consistente, independientemente del contexto clínico o de salud pública».

El trabajo se apoya en la experiencia metodológica de los autores en el marco de la Iniciativa de la Comisión Europea sobre Cáncer Colorrectal (ECICC), un proyecto orientado a mejorar la calidad y la armonización de las guías clínicas en este ámbito.

Para el Dr. Alonso, esta actualización tiene una relevancia directa para la práctica: «Las guías clínicas influyen de forma muy significativa en la toma de decisiones. Asegurar que incluso las recomendaciones consideradas ‘evidentes’ estén bien justificadas es clave para mantener la confianza de profesionales, gestores y pacientes».

Esta nueva guía resulta especialmente relevante para quienes elaboran, adaptan o implementan guías basadas en la evidencia, una actividad central para la comunidad Cochrane y para la toma de decisiones en salud pública. Su aplicación puede contribuir a reducir el uso inapropiado de declaraciones de buena práctica y a reforzar la calidad metodológica y la transparencia de las recomendaciones clínicas.

Artículo de referencia:

Dewidar O, Akl EA, Morgano GP, Parmelli E, Saz-Parkinson Z, Langendam MW, Meerpohl JJ, Marti M, Mayer M, Djulbegovic B, Brignardello-Petersen R, Chu DK, Murad MH, Canelo-Aybar C, Mathew JL, Alonso-Coello P, Qaseem A, Schwingshackl L, Bognanni A, Rojas-Reyes MX, Morgan RL, Klugar M, Rigau Comas D, Stallings E, Iorio A, Tugwell P, Darzi A, Turgeon AF, Shamliyan TA, Munn Z, Mathioudakis AG, Piggott T, Lotfi T, Pottie K, Guyatt G, Schünemann HJ. GRADE guidance: Update on developing good practice statements in guidelines. Ann Intern Med 2026. https://doi.org/10.7326/ANNALS-25-00431.

 


El Congreso abordó el papel de las terapias asistidas con psicodélicos en salud mental con participación del IR Sant Pau

Dr. Narcís Cardoner

El Congreso de los Diputados acogió el pasado 13 de febrero una jornada parlamentaria centrada en las terapias asistidas con psicodélicos y su posible desarrollo en el ámbito de la salud mental en España. En la sesión participó como experto el Dr. Narcís Cardoner, jefe del Servicio de Psiquiatría del Hospital de Sant Pau e investigador del grupo de Salud Mental del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau).

La jornada, celebrada en la Sala Ernest Lluch, reunió a investigadores, profesionales clínicos, expertos en regulación y representantes institucionales con el objetivo de analizar el estado actual de la evidencia científica disponible, las barreras existentes para la investigación en este ámbito y los desafíos regulatorios asociados a una eventual incorporación de estas terapias al sistema sanitario.

Durante las intervenciones se revisó la evolución reciente de los ensayos clínicos internacionales con sustancias psicodélicas en indicaciones como la depresión resistente al tratamiento, el trastorno por estrés postraumático o determinadas adicciones. Los expertos subrayaron que, si bien los resultados preliminares son prometedores en contextos clínicos controlados, es imprescindible consolidar la evidencia mediante estudios rigurosos, con diseños metodológicos sólidos, criterios de seguridad estrictos y seguimiento a medio y largo plazo.

El debate también puso de relieve las dificultades administrativas y normativas que actualmente condicionan el desarrollo de esta línea de investigación en España, así como la necesidad de establecer marcos regulatorios claros que permitan avanzar con garantías científicas, éticas y asistenciales. En este sentido, se abordaron cuestiones relacionadas con la formación especializada de los equipos clínicos, los requisitos de acreditación de centros y la supervisión institucional de los programas terapéuticos.

En su intervención, el Dr. Cardoner aportó la perspectiva clínica y científica del grupo de Salud Mental del IR Sant Pau, que desarrolla investigación en este campo desde un enfoque estrictamente biomédico y basado en la evidencia. Su equipo es el primero en España que cuenta con una beca financiada de forma independiente para estudiar el uso de psicodélicos en salud mental, lo que sitúa al Instituto en una posición relevante dentro del panorama investigador nacional.

La participación del IR Sant Pau en esta comparecencia parlamentaria refuerza su compromiso con una investigación clínica rigurosa y con el debate institucional informado sobre nuevas estrategias terapéuticas para abordar trastornos mentales que continúan representando un importante reto sanitario y social.


Una nueva estrategia de diseño en nanomedicina permite mejorar la eficacia antitumoral reduciendo la dosis de fármaco

Reducir la toxicidad de la quimioterapia sin perder eficacia sigue siendo uno de los grandes retos de la oncología. Un equipo investigador del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha demostrado en un estudio publicado en Materials Today Bio que una estrategia de diseño más precisa en nanomedicina permite mantener —e incluso mejorar— el efecto antitumoral utilizando cantidades mucho menores de fármaco.

«Durante años se ha asumido que aumentar la cantidad de fármaco era la vía para mejorar la eficacia, pero nuestros resultados no indican eso. Lo realmente decisivo es cómo y dónde se une ese fármaco al nanotransportador», explica el Dr. Ugutz Unzueta, investigador del grupo de Oncogénesis y Fármacos Antitumorales del IR Sant Pau. «Un diseño estructural preciso permite aprovechar mucho mejor el fármaco y reducir la dosis necesaria».

Repensar la precisión en las terapias dirigidas

Las terapias dirigidas han transformado el tratamiento del cáncer al permitir transportar fármacos muy potentes directamente a las células tumorales. Sin embargo, incluso las estrategias más avanzadas, como los conjugados anticuerpo-fármaco, siguen presentando limitaciones relevantes, como una biodistribución subóptima o toxicidades que restringen la dosis administrable.

«El reto ya no es solo dirigir el fármaco al tumor, sino hacerlo con la máxima precisión posible para que cada molécula cuente», señala el Dr. Unzueta. «Si no controlamos cómo se distribuye, parte del potencial terapéutico se pierde».

Con el objetivo de superar estas limitaciones, el equipo investigador ha desarrollado nanomedicinas proteicas, capaces de autoensamblarse en nanopartículas multivalentes y dirigirse de forma altamente selectiva a células tumorales que sobreexpresan el receptor CXCR4. Este receptor está implicado en la progresión y diseminación de numerosos tumores sólidos y hematológicos, y su expresión se asocia a peor pronóstico clínico.

La plataforma utilizada en el estudio se basa en un nanovehículo proteico que presenta múltiples copias de un péptido direccionador a CXCR4. Esta arquitectura multivalente favorece la unión cooperativa al receptor y una captación preferente por las células tumorales, minimizando la acumulación del tratamiento en tejidos sanos.

La conjugación del fármaco, un factor clave hasta ahora infravalorado

El trabajo analizó de forma comparativa distintas estrategias para unir el fármaco citotóxico al nanovehículo proteico, un aspecto que tradicionalmente se ha considerado secundario frente a la elección del fármaco o de la diana terapéutica. En este estudio, los investigadores fueron un paso más allá y evaluaron estrategias de conjugación sitio-específica, que permiten fijar una única molécula de fármaco en posiciones estratégicamente seleccionadas de la estructura proteica.

Los resultados demostraron que controlar tanto el número de moléculas de fármaco como su localización exacta tiene un impacto positivo en la capacidad del nanoconjugado para acumularse en el tumor y, en última instancia, en su eficacia antitumoral. «Hemos comprobado que colocar el fármaco en una región estructuralmente neutra permite mejorar su rendimiento terapéutico», comenta el Dr. Unzueta.

Más eficacia con menos dosis en modelos preclínicos

Para evaluar de forma rigurosa el impacto real de esta estrategia de diseño, el estudio combinó distintos tipos de experimentos complementarios, que abarcaron desde ensayos celulares hasta modelos animales de enfermedad tumoral diseminada. Este enfoque escalonado permitió establecer una relación directa entre el diseño molecular del nanoconjugado y su comportamiento biológico.

En primer lugar, los investigadores realizaron ensayos de citotoxicidad in vitro en líneas celulares tumorales que sobreexpresan el receptor CXCR4. Estos experimentos permitieron comparar directamente la potencia antitumoral de los distintos nanoconjugados en condiciones controladas. Los resultados mostraron que el nanoconjugado optimizado, con una única molécula de fármaco situada en una región estructuralmente neutra, igualaba o superaba la eficacia de versiones con mayor carga citotóxica, confirmando además que el efecto seguía siendo dependiente de CXCR4.

Por su parte, la eficacia terapéutica se confirmó en modelos animales de cáncer hematológico, que reproducen de forma más fiel la complejidad de la enfermedad. En estos modelos, el nanoconjugado optimizado logró controlar la progresión tumoral de manera similar a versiones que contenían hasta cuatro veces más fármaco.

«Lo más relevante es que este efecto se mantiene cuando pasamos del laboratorio al animal completo», subraya el Dr. Unzueta. «Eso indica que el beneficio del diseño no es solo teórico, sino que se traduce en una mayor eficacia real y en la posibilidad de reducir dosis».

Una línea de investigación consolidada en CXCR4

El estudio se apoya en una línea de investigación sostenida del IR Sant Pau, desarrollada por el grupo de Oncogénesis y Fármacos Antitumorales, centrada en el receptor CXCR4 como diana terapéutica en cáncer. En este contexto, el trabajo publicado ahora en Materials Today Bio supone un paso adelante al refinar el diseño de estos nanoconjugados y demostrar que la estrategia de conjugación del fármaco es determinante para maximizar su eficacia, incluso manteniendo la misma diana terapéutica.

«Este estudio no solo confirma que CXCR4 es una diana muy potente, sino que demuestra que optimizar cómo se entrega el fármaco nos permite obtener más efecto con menos dosis, que es uno de los grandes objetivos de la oncología de precisión», añade el Dr. Unzueta.

En conjunto, el trabajo sitúa la estrategia de conjugación como un elemento central en el diseño de terapias oncológicas de precisión y refuerza el potencial de las nanomedicinas proteicas multivalentes como una alternativa prometedora a las terapias dirigidas convencionales. Los autores confían en que estos avances sirvan de base para futuras optimizaciones y estudios preclínicos orientados a su aplicación clínica, con el objetivo final de ofrecer tratamientos más eficaces, selectivos y seguros para los pacientes con cáncer.

Artículo de referencia:

Rueda A, Garcia-Leon A, Arena LA, Mendoza JI, Aviñó A, Fabrega C, Eritja R, Paez D, Alba-Castellon L, Vazquez E, Villaverde A, Mangues R, Casanova I, Unzueta U. Conjugation strategy shapes antitumor efficacy and enables dose-sparing in non-antibody protein nanoconjugates. Mater Today Bio 2026;36:102698. https://doi.org/10.1016/j.mtbio.2025.102698

 


Una ayuda Juan de la Cierva refuerza la investigación en genómica funcional del cáncer y las enfermedades raras en el IR Sant Pau

Gerard Muñoz

La Agencia Estatal de Investigación (AEI) ha concedido una ayuda Juan de la Cierva al Dr. Gerard Muñoz Pujol, que desarrollará su actividad científica en el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) dentro del grupo de Síndromes de reparación del ADN y predisposición al cáncer, dirigido por el Dr. Jordi Surrallés. La financiación permitirá consolidar su etapa postdoctoral y reforzar una línea de investigación centrada en la aplicación de tecnologías de medicina genómica avanzada para mejorar el diagnóstico y la caracterización molecular de enfermedades genéticas hereditarias.

La ayuda Juan de la Cierva es una de las convocatorias más relevantes del sistema español de I+D+i para favorecer la incorporación de doctores jóvenes con trayectorias científicas destacadas a grupos de investigación de excelencia. Su concesión reconoce tanto el perfil investigador del candidato como la capacidad científica y formativa del entorno receptor, y contribuye a reforzar el papel de centros como el IR Sant Pau en la generación de conocimiento biomédico de alto impacto.

En el marco de esta ayuda, el Dr. Gerard Muñoz Pujol desarrollará proyectos centrados en el análisis integrado de datos genómicos y transcriptómicos y en la validación funcional de variantes genéticas de significado incierto, mediante estrategias basadas en biología molecular y edición génica. Estas aproximaciones son especialmente relevantes en el ámbito de las enfermedades raras y los síndromes de predisposición al cáncer, donde la correcta interpretación de variantes genéticas sigue siendo uno de los principales retos diagnósticos y un elemento clave para avanzar hacia una medicina de precisión.

Con esta nueva ayuda Juan de la Cierva, el IR Sant Pau refuerza su compromiso con la captación y consolidación de talento investigador y con el impulso de líneas estratégicas en medicina genómica y de precisión, con un impacto directo en la mejora del diagnóstico y el abordaje de las enfermedades genéticas hereditarias.


El IR Sant Pau investiga las enfermedades minoritarias para transformar su diagnóstico y tratamiento

Las enfermedades minoritarias plantean uno de los mayores desafíos para la investigación biomédica actual. Su baja prevalencia individual, la heterogeneidad clínica y la complejidad molecular que las caracteriza dificultan el diagnóstico precoz y limitan el desarrollo de tratamientos específicos. Aunque cada una afecta a un número reducido de personas, en conjunto su impacto es considerable: se estima que existen más de 7.000 enfermedades minoritarias descritas y que, a nivel global, afectan entre el 6 % y el 8 % de la población, lo que equivale a más de 300 millones de personas en todo el mundo.

Ante este escenario, el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha situado la investigación en enfermedades minoritarias como una prioridad estratégica. A través del Programa en Medicina Genómica y Enfermedades Raras, el centro integra 18 grupos de investigación y reúne a más de 300 investigadores y técnicos que trabajan de forma coordinada para mejorar el diagnóstico, comprender las bases moleculares de estas patologías y avanzar hacia abordajes terapéuticos más personalizados, conectando la investigación básica con la práctica clínica. Este programa ha publicado más de 2.000 artículos científicos y revisiones desde 2018, posicionando al IR Sant Pau como uno de los centros más activos en este ámbito.

El IR Sant Pau es, además, la institución española con mayor representación en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER), con cinco grupos financiados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Esta presencia refuerza el papel de Sant Pau como centro líder en investigación traslacional, facilitando la transferencia de conocimiento del laboratorio a la práctica clínica.

El centro también está plenamente comprometido con la medicina personalizada y de precisión, un enfoque que permite adaptar los tratamientos a las características genéticas individuales de los pacientes. En este sentido, participa en el proyecto IMPaCT (Infraestructura de Medicina de Precisión Asociada a la Ciencia y la Tecnología), con tres iniciativas clave:

  • IMPaCT-GENÓMICA, liderado por el Dr. Jordi Surrallés, con el objetivo de implementar la genómica en el sistema sanitario para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades raras.
  • IMPaCT-VUSCAN, también liderado por el Dr. Jordi Surrallés, un proyecto destinado a determinar la causa genética de predisposición al cáncer en familias con varios casos del mismo tumor.
  • IMPaCT-Data, dirigido por el Dr. José Manuel Soria, que trabaja en la gestión y el análisis masivo de datos para optimizar la investigación y la toma de decisiones clínicas.

Resultados recientes que impulsan el conocimiento y el diagnóstico

En los últimos meses, el IR Sant Pau ha contribuido a generar nuevos conocimientos en enfermedades minoritarias con repercusión directa en el diagnóstico, la estandarización clínica y la comprensión de sus mecanismos biológicos. Estos avances se han materializado tanto en iniciativas orientadas a unificar criterios asistenciales como en estudios que profundizan en aspectos todavía poco explorados de estas patologías.

En este contexto, la publicación de la primera guía clínica europea para el abordaje del síndrome de Alport ha permitido establecer criterios diagnósticos y genéticos consensuados, así como recomendaciones estructuradas para el seguimiento de los pacientes. Este marco común facilita una atención más homogénea en el ámbito europeo y refuerza la toma de decisiones clínicas basadas en la evidencia en esta enfermedad renal genética de baja prevalencia.

En el ámbito de las enfermedades genéticas multisistémicas, un estudio en adultos con complejo de esclerosis tuberosa ha analizado la carga de síntomas neuropsiquiátricos no tratados en la edad adulta. Los resultados han puesto de manifiesto la persistencia de necesidades clínicas no cubiertas y han subrayado la importancia de mantener un abordaje integral y continuado que combine la atención neurológica, psiquiátrica y psicosocial a lo largo del tiempo.

La investigación también ha avanzado en la comprensión de los mecanismos fisiopatológicos de determinadas enfermedades raras. Una revisión científica centrada en el papel de la oxitocina en el hipopituitarismo ha ampliado la perspectiva sobre este trastorno endocrinológico poco frecuente, destacando posibles implicaciones de esta neurohormona más allá del déficit hormonal clásico y abriendo nuevas vías para futuras investigaciones clínicas.

De forma paralela, una revisión dedicada a las neuropatías autoinmunes primarias ha profundizado en los procesos inmunológicos implicados en estas patologías del sistema nervioso periférico, analizando cómo la interacción entre autoanticuerpos, células inmunes y estructuras nerviosas puede condicionar la evolución de la enfermedad y orientar el desarrollo de estrategias terapéuticas dirigidas.

Finalmente, la aplicación de técnicas avanzadas de resonancia magnética ha permitido mejorar la identificación de parkinsonismos atípicos como la parálisis supranuclear progresiva y la degeneración corticobasal. Estas taupatías minoritarias presentan a menudo síntomas superpuestos con otras enfermedades neurodegenerativas más prevalentes, lo que dificulta su diagnóstico precoz. La incorporación de biomarcadores de imagen más precisos contribuye a una caracterización clínica más objetiva y a la reducción de los retrasos diagnósticos.

Líneas de investigación y proyectos en desarrollo

Junto con los avances ya publicados, el IR Sant Pau mantiene activas diversas líneas de investigación orientadas a profundizar en el conocimiento de enfermedades minoritarias y a generar nuevas oportunidades diagnósticas y terapéuticas. Estas iniciativas combinan investigación básica, aproximaciones traslacionales y apoyo competitivo que permite consolidar equipos y dedicar tiempo específico a patologías de baja prevalencia.

En este marco se inscribe el proyecto centrado en la anemia de Fanconi, una enfermedad hereditaria rara caracterizada por alteraciones en los mecanismos de reparación del ADN y una elevada predisposición al desarrollo de cáncer, especialmente el cáncer oral. La investigación analiza los procesos de inestabilidad genómica asociados a la enfermedad y profundiza en la caracterización funcional de variantes genéticas, con el objetivo de comprender con mayor precisión los mecanismos biológicos implicados y su impacto en la evolución clínica. Los investigadores están llevando a cabo actualmente el primer ensayo clínico realizado hasta la fecha para encontrar un tratamiento contra el cáncer oral en estos pacientes.

También en el ámbito de las enfermedades cerebrovasculares genéticas, el proyecto CADASIMUS desarrolla una estrategia de reposicionamiento farmacológico en el CADASIL, una arteriopatía cerebral hereditaria rara vinculada a alteraciones en el gen NOTCH3. La iniciativa evalúa fármacos ya disponibles para determinar su potencial capacidad de intervenir en los mecanismos implicados en la enfermedad, con la finalidad de explorar nuevas opciones terapéuticas en una patología que actualmente no dispone de tratamientos específicos modificadores del curso clínico.

En el terreno del diagnóstico, otro proyecto en marcha se centra en la identificación y validación de biomarcadores plasmáticos y de imagen para el diagnóstico de las taupatías 4R, un grupo de trastornos neurodegenerativos poco frecuentes que incluye entidades como la parálisis supranuclear progresiva y la degeneración corticobasal. Estas enfermedades presentan importantes dificultades diagnósticas, especialmente en fases iniciales, debido a la superposición de síntomas con otras patologías más prevalentes. El desarrollo de marcadores biológicos específicos busca mejorar la precisión y la objetividad del diagnóstico, facilitando una identificación más precoz y diferenciada.

Asimismo, una ayuda de intensificación investigadora permite reforzar la línea de trabajo centrada en la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa minoritaria de elevada complejidad clínica. Este apoyo facilita una mayor dedicación a la investigación clínica y biomolecular en ELA, consolidando una línea orientada a profundizar en los mecanismos implicados en la enfermedad y a avanzar en su caracterización diagnóstica y pronóstica.

De forma complementaria, las ayudas de intensificación también contribuyen a impulsar líneas de investigación en el ámbito de las endocrinopatías raras, en conexión con el entorno de las redes europeas de referencia como Endo-ERN. Este refuerzo de la dedicación investigadora permite avanzar en el estudio de trastornos hormonales poco frecuentes y consolidar una actividad científica sostenida en patologías que requieren alta especialización y continuidad para mejorar su abordaje clínico.

En conjunto, estas líneas activas reflejan una estrategia de investigación sostenida que aborda las enfermedades minoritarias desde distintos niveles —molecular, diagnóstico y terapéutico— y que permite mejorar de forma progresiva la precisión en su abordaje clínico.

Perspectiva global y futuro de la investigación en enfermedades minoritarias

Estas líneas en desarrollo, junto con los resultados ya obtenidos, configuran un modelo de investigación sostenido y estructurado que aborda las enfermedades minoritarias desde múltiples perspectivas: clínica, molecular y tecnológica. La combinación de estudios mecanísticos, herramientas diagnósticas avanzadas y proyectos traslacionales permite avanzar de forma progresiva hacia una mayor precisión en la caracterización de estas patologías y en la identificación de nuevas oportunidades terapéuticas.

En un ámbito marcado por la complejidad y la baja prevalencia individual de cada enfermedad, el avance depende de la continuidad, la especialización y la capacidad de integrar conocimiento diverso. Desde este enfoque transversal, el IR Sant Pau contribuye a transformar de manera progresiva el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades minoritarias, alineando investigación y práctica clínica para dar respuesta a un reto que, aunque individualmente poco frecuente, tiene un impacto colectivo de gran magnitud.


El IR Sant Pau impulsa el desarrollo de Fanconinib, un inhibidor pionero dirigido contra una vía clave del cáncer

SINDROMES DE REPARACIO DEL DNA I PREDISPOSICIO AL CANCER_JORDI SURRALLES

El Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha recibido una ayuda de la convocatoria estatal «Proyectos Prueba de Concepto 2025», impulsada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), para avanzar en el desarrollo de Fanconinib, el primer inhibidor específico diseñado para bloquear la vía de reparación del ADN FA/BRCA, una diana emergente en oncología de precisión con un alto potencial terapéutico. El proyecto, liderado por el Dr. Jordi Surrallés, jefe del grupo de Síndromes de reparación del DNA y predisposición al cáncer, ha sido financiado con un total de 278.300 euros.

Muchos fármacos antitumorales ampliamente utilizados, como el cisplatino, actúan provocando un daño especialmente tóxico para las células tumorales: los enlaces cruzados intercadena del ADN. La vía FA/BRCA desempeña un papel esencial en la reparación de este tipo de daño. Su activación se asocia estrechamente con la resistencia a la quimioterapia en diversos tumores, mientras que su inhibición selectiva puede convertirse en una alternativa más dirigida y menos tóxica que los tratamientos actuales. Además, esta vía presenta interacciones de letalidad sintética, un fenómeno por el cual dos alteraciones que por separado no son letales sí lo son cuando coexisten. En oncología, la letalidad sintética ocurre cuando una célula cancerosa con una determinada mutación pierde la capacidad de sobrevivir si se inhibe un segundo gen o vía compensatoria. En el contexto del cáncer, esto significa que los tumores con mutaciones en diversos genes dependen de manera crítica de la vía de reparación FA/BRCA para sobrevivir; bloquearla puede eliminar selectivamente estas células tumorales vulnerables sin afectar al tejido sano, abriendo la puerta a terapias altamente específicas y con menos efectos secundarios.

En los últimos años, el equipo del Dr. Surrallés ha identificado y optimizado diversas moléculas químicas capaces de bloquear la vía FA/BRCA de reparación del ADN. Estas moléculas reproducen un fenotipo similar al que presentan células de pacientes afectados por anemia de Fanconi: fragilidad cromosómica, sensibilización al cisplatino y una toxicidad especialmente elevada en células tumorales con mutaciones en genes de letalidad sintética, lo que confirma su potencial como fármacos dirigidos.

Con esta nueva ayuda, el IR Sant Pau llevará a cabo una fase decisiva del desarrollo del proyecto. El equipo realizará nuevas optimizaciones de las moléculas, generará líneas celulares mutantes en genes de letalidad sintética mediante CRISPR/Cas9 y validará la eficacia del inhibidor tanto en modelos tumorales celulares como en ratones inmunodeficientes con tumores derivados de pacientes (PDX). Estos estudios permitirán seleccionar las moléculas más prometedoras y preparar su protección mediante una patente en colaboración del IR Sant Pau con la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Para el Dr. Surrallés, este proyecto representa un paso adelante en las terapias de precisión. «Llevamos años estudiando la vía FA/BRCA y ahora estamos en disposición de desarrollar el primer inhibidor específico de esta ruta. Validar Fanconinib nos permitiría abrir una nueva vía terapéutica para tumores resistentes y con pocas opciones de tratamiento». El Dr. Surrallés subraya también la vocación traslacional del IR Sant Pau. «Nuestra experiencia trasladando descubrimientos del laboratorio a la clínica, incluidos ensayos clínicos internacionales y designaciones de medicamento huérfano por parte de la Agencia Europea de Medicamentos, demuestra que somos capaces de llevar la innovación hasta el paciente. Queremos que Fanconinib siga este mismo camino».

El potencial de impacto es elevado. Se estima que más de 300.000 pacientes anuales en Europa y en Estados Unidos presentan mutaciones relacionadas con la letalidad sintética de la vía FA/BRCA. A estos se suman los pacientes que podrían beneficiarse de una mayor sensibilidad a la quimioterapia o de estrategias de combinación con inmunoterapia. El interés creciente de diversas compañías farmacéuticas en terapias dirigidas contra vías de reparación del DNA refuerza el atractivo clínico e industrial del proyecto.

Con esta ayuda, el IR Sant Pau consolida su posición como centro de referencia internacional en la investigación de mecanismos de reparación del DNA y en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas, reforzando el compromiso del centro con la innovación biomédica y el progreso en el tratamiento del cáncer.


La preeclampsia deja huella en el sistema cardiovascular años después del embarazo, incluso cuando no hay síntomas aparentes

La preeclàmpsia deixa empremta en el sistema cardiovascular anys després de l’embaràs, fins i tot quan no hi ha símptomes aparents

La preeclampsia es una complicación del embarazo ampliamente conocida por su impacto inmediato sobre la salud materna y fetal. Sin embargo, la evidencia científica acumulada en los últimos años ha demostrado que la preeclampsia se asocia también a un mayor riesgo cardiovascular a largo plazo en las mujeres que la han padecido. A pesar de ello, los mecanismos que explican este aumento del riesgo siguen sin estar completamente definidos.

Dos trabajos recientes, llevados a cabo en el grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), analizan cómo la preeclampsia y el desequilibrio angiogénico durante el embarazo se vinculan a cambios persistentes del sistema cardiovascular y renal femenino varios años después del parto.

«En estos trabajos hemos querido analizar qué ocurre con la salud cardiovascular de las mujeres varios años después de un embarazo complicado», explica el Dr. Pablo García Manau, investigador del grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del IR Sant Pau y autor correspondiente de ambos artículos. «Hasta ahora sabíamos que existía un mayor riesgo a largo plazo, pero faltaban datos que ayudaran a entender qué cambios persisten y en qué órganos».

El embarazo como prueba de esfuerzo cardiovascular

Está bien establecido que las mujeres que han tenido preeclampsia presentan, a largo plazo, un mayor riesgo de hipertensión arterial, trombosis, diabetes, enfermedad renal y eventos cardiovasculares. La evidencia científica disponible muestra que este incremento del riesgo se mantiene durante décadas y que la preeclampsia tiene un valor pronóstico propio en la salud futura de la mujer. De hecho, análisis epidemiológicos previos han estimado que cada episodio de preeclampsia puede asociarse a una reducción aproximada de tres años en la esperanza de vida.

Uno de los elementos clave en la fisiopatología de la preeclampsia es el desequilibrio angiogénico, una alteración de dos factores que pueden alterar la función del endotelio y la adaptación de los vasos sanguíneos, detectable durante la gestación mediante el cociente sFlt-1/PlGF, incluso antes de que aparezcan los síntomas clínicos. No obstante, no todas las mujeres con este perfil desarrollan la enfermedad.

«El embarazo es una auténtica prueba de esfuerzo para el sistema cardiovascular de la mujer», explica el Dr. Pablo García Manau. «Ante un mismo estrés biológico, algunas desarrollan clínica, como la preeclampsia, y otras no, lo que indica que no todas parten del mismo punto de partida a nivel cardiovascular».

Desde esta perspectiva, los dos trabajos llevados a cabo en el IR Sant Pau analizan de forma complementaria qué cambios persisten a medio plazo tras el embarazo, tanto desde el punto de vista funcional vascular como a nivel bioquímico, con el objetivo de avanzar en la comprensión de los mecanismos subyacentes a estas diferencias.

Vasos más rígidos entre tres y seis años después del parto

El primero de los artículos, publicado en Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica, evaluó a 354 mujeres entre tres y seis años después del parto. De ellas, 148 habían presentado preeclampsia o restricción del crecimiento fetal asociada a insuficiencia placentaria, mientras que 206 no tenían antecedentes de estas complicaciones. En un subgrupo de 249 participantes se disponía además de la determinación del cociente sFlt-1/PlGF durante la gestación.

Durante el seguimiento posparto se llevó a cabo una evaluación vascular no invasiva que incluyó el Doppler de la arteria oftálmica en ambos ojos y la medición del grosor íntima-media carotídeo. En el Doppler oftálmico se analizó el OA-PSV ratio, un parámetro que refleja la resistencia vascular periférica y permite evaluar de forma indirecta la elasticidad arterial.

«La arteria oftálmica nos permite obtener una medida funcional del sistema vascular, es decir, de cómo responden los vasos al latido del corazón», señala el Dr. Pablo García Manau.

Los datos mostraron que las mujeres con antecedentes de insuficiencia placentaria presentaban valores significativamente más elevados de la ratio entre los dos picos sistólicos, lo que indica una mayor resistencia vascular persistente años después del embarazo. Esta diferencia fue especialmente evidente en quienes habían desarrollado preeclampsia y, dentro de este grupo, en las que además presentaron un desequilibrio angiogénico durante la gestación.

En el análisis combinado, el aumento del OA-PSV ratio fue significativo únicamente en el grupo que reunía ambos factores —preeclampsia clínica y desequilibrio angiogénico—, mientras que no se observaron diferencias relevantes en las mujeres con desequilibrio angiogénico aislado sin expresión clínica.

Por el contrario, no se observaron diferencias significativas en el grosor íntima-media carotídeo entre los distintos grupos de mujeres, ni en función de los antecedentes obstétricos ni del perfil angiogénico durante la gestación. Este parámetro mide el grosor de las capas internas de la pared de la arteria carótida y se utiliza de forma habitual como un marcador estructural de daño vascular y de riesgo cardiovascular a largo plazo.

«El grosor íntima-media carotídeo suele reflejar cambios que aparecen con el paso del tiempo», explica el Dr. Pablo García Manau. «Que no encontremos diferencias a los tres o seis años del parto indica que, en esta fase, las alteraciones asociadas a la preeclampsia no se manifiestan todavía como cambios estructurales, sino antes a nivel funcional, en la forma en que los vasos se adaptan al flujo sanguíneo».

Corazón y riñón: huellas biológicas distintas según la evolución clínica

El segundo trabajo, publicado en Journal of Clinical Medicine, analizó el perfil bioquímico, metabólico y cardiovascular de 363 mujeres evaluadas también entre tres y seis años después del parto, de las cuales 113 habían presentado preeclampsia. Se examinaron múltiples parámetros en sangre y orina, incluidos biomarcadores cardiovasculares como la troponina T ultrasensible (hs-TnT) y el NT-proBNP, así como indicadores de función renal.

Los resultados mostraron que las mujeres con antecedente de preeclampsia presentaban concentraciones ligeramente más elevadas de hs-TnT, indicativas de estrés cardíaco subclínico, en comparación con aquellas sin preeclampsia previa. Aunque estos valores se situaban dentro de rangos considerados normales y no tenían relevancia clínica directa, la diferencia fue estadísticamente significativa.

En cambio, al analizar los resultados según el perfil angiogénico durante la gestación, independientemente de la aparición o no de preeclampsia clínica, se identificó un patrón diferente. Las mujeres con un cociente sFlt-1/PlGF ≥38 durante el embarazo presentaban en el seguimiento valores ligeramente superiores de proteinuria, potasio y lactato deshidrogenasa (LDH), junto con un recuento leucocitario algo inferior.

Estas variaciones fueron más evidentes cuanto mayor era el grado de desequilibrio angiogénico durante la gestación, especialmente en el caso de la proteinuria, que mostró una relación positiva con el valor del cociente sFlt-1/PlGF.

«En las mujeres con desequilibrio angiogénico que no llegan a desarrollar preeclampsia clínica, el corazón no parece verse afectado, pero sí detectamos cambios sutiles a nivel renal», señala el Dr. Pablo García Manau. «El riñón es un órgano muy dependiente del endotelio y especialmente sensible a este tipo de alteraciones».

No se observaron diferencias significativas en otros biomarcadores cardiovasculares, como el NT-proBNP, lo que concuerda con el hecho de que las mujeres evaluadas no presentaban insuficiencia cardíaca ni enfermedad cardiovascular manifiesta en el momento del seguimiento.

Hacia un seguimiento más preciso de la salud cardiovascular femenina

En conjunto, ambos trabajos sugieren que la disfunción placentaria durante el embarazo puede asociarse a cambios persistentes a medio plazo, tanto a nivel funcional como bioquímico, y que estas manifestaciones no son homogéneas en todas las mujeres.

«La preeclampsia no solo pone de manifiesto una vulnerabilidad previa, sino que además empeora el pronóstico cardiovascular de estas mujeres», concluye el Dr. Pablo García Manau. «Pero también observamos que quienes no desarrollan la enfermedad clínica no están completamente libres de riesgo».

Estos resultados se enmarcan en el estudio CARDIOMOM (Cardiovascular Risk Assessment in Young Women After Index Pregnancy with and without Placental Complications), un proyecto del IR Sant Pau que sigue de forma prospectiva la salud cardiovascular de mujeres tras un embarazo con y sin complicaciones placentarias, con el objetivo de identificar marcadores precoces de riesgo y mejorar las estrategias de seguimiento y prevención en el posparto.

«Las herramientas actuales de estimación del riesgo cardiovascular se han desarrollado fundamentalmente a partir de datos obtenidos en hombres», explica el Dr. Pablo García Manau. «Nuestro objetivo con CARDIOMOM es generar conocimiento específico en salud cardiovascular femenina que permita avanzar hacia estrategias de seguimiento y prevención más ajustadas a la realidad de las mujeres».

Artículos de referencia:

  1. Garcia-Manau P, Platero J, Costa N, Garcia Z, Garrido-Giménez C, Pellicer C, Ullmo J, Nan M, Mora J, Garcia-Osuna A, Sánchez-Garcia O, Jordi M, Choliz M, Cruz-Lemini M, Trilla C, Dominguez-Gallardo C, Llurba E. Ophthalmic artery Doppler and carotid intima-media thickness 3-6 years postpartum in women with and without a history of placental insufficiency. Acta Obstet Gynecol Scand 2026;105:94–104. https://doi.org/10.1111/aogs.70059.
  2. Costa N, Platero J, Garcia-Manau P, Sanchez-Garcia O, Pellicer C, Jordi M, Garcia Z, Garrido-Gimenez C, Ullmo J, Nan M, Mora J, Garcia-Osuna A, Choliz M, Cruz-Lemini M, Del Carmen Medina M, Llurba E. Long-term biochemical and cardiovascular profiles 3-6 years after preeclampsia: Impact of angiogenic imbalance during pregnancy. J Clin Med 2025;14:8389. https://doi.org/10.3390/jcm14238389.

Un estudio internacional aporta evidencia a largo plazo sobre bimekizumab en psoriasis en placa

Dra. Anna López

Un ensayo clínico internacional con seguimiento a tres años, cuyos resultados han sido publicados en JAMA Dermatology, aporta nueva evidencia sobre la evolución a largo plazo de pacientes con psoriasis en placa moderada a grave tratados con bimekizumab. La Dra. Anna López-Ferrer, investigadora del grupo de Dermatología del Institut de Recerca Sant Pau (IR Sant Pau) y miembro del Servicio de Dermatología del Hospital de Sant Pau, figura como coautora de este análisis, centrado específicamente en los resultados reportados por los propios pacientes.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de base inmunomediada que puede tener un impacto significativo en la calidad de vida. Más allá de las lesiones cutáneas visibles, síntomas como el picor, el dolor o la descamación influyen de manera directa en el bienestar físico, emocional y social. En este contexto, la incorporación de medidas centradas en el paciente en los ensayos clínicos se ha convertido en un elemento clave para evaluar el beneficio terapéutico de forma integral.

Resultados centrados en el paciente tras tres años de seguimiento

El estudio BE RADIANT es un ensayo de fase 3b multicéntrico internacional que incluyó una extensión abierta hasta completar tres años de seguimiento. El trabajo publicado analiza los denominados patient-reported outcomes (PROs), es decir, los resultados comunicados directamente por los pacientes mediante instrumentos validados que miden síntomas y calidad de vida relacionada con la salud.

Los datos muestran que las mejoras observadas durante las fases iniciales del tratamiento se mantienen de forma sostenida a lo largo del tiempo. En particular, se registraron reducciones persistentes en síntomas como el picor y el dolor, así como mejoras relevantes en los cuestionarios de calidad de vida dermatológica. Esta información resulta especialmente relevante en una patología crónica que requiere tratamientos prolongados y en la que la percepción del paciente constituye un componente esencial de la evaluación terapéutica.

«Disponer de datos a tres años con medidas centradas en el paciente es especialmente relevante en una enfermedad crónica como la psoriasis. Estos resultados nos permiten valorar no solo la respuesta clínica, sino también el impacto real del tratamiento en la calidad de vida de los pacientes a largo plazo», señala la Dra. Anna López-Ferrer.

Investigación clínica colaborativa

La publicación en una revista internacional de referencia como JAMA Dermatology subraya la relevancia científica del ensayo y la importancia de integrar variables clínicas y resultados reportados por los pacientes en el diseño de estudios a largo plazo. Para el IR Sant Pau, este tipo de trabajos contribuye a reforzar la investigación clínica en enfermedades inflamatorias y a avanzar hacia una evaluación terapéutica más completa y centrada en la experiencia del paciente.

La participación en estudios multicéntricos internacionales permite consolidar la experiencia del equipo en ensayos clínicos y en la evaluación rigurosa de nuevas estrategias terapéuticas en psoriasis, en línea con el compromiso del IR Sant Pau con la investigación clínica de calidad.

Artículo de referencia:

Augustin M, Feldman SR, Warren RB, Armstrong A, Vender R, López-Ferrer A, Dawe WH, Lambert J, Szilagyi B, Hoepken B, Warham R, Gottlieb AB. Three-year Patient-reported Outcomes from bimekizumab for plaque psoriasis: The BE RADIANT randomized clinical trial with open-label extension. JAMA Dermatol 2026. https://doi.org/10.1001/jamadermatol.2025.6055


La Unidad de Memoria celebra 20 años consolidando su liderazgo mundial en la nueva era contra el Alzheimer

20 Aniversari Unitat de Memòria

Los expertos coinciden en que hoy estamos mucho más cerca de vencer el Alzheimer, que vivimos un cambio de paradigma histórico. Aún no existe una cura, pero es la primera vez que se ha conseguido ralentizar el curso de la enfermedad gracias a un punto de inflexión: la nueva generación de fármacos que eliminan la proteína beta-amiloide que se acumula en el cerebro de los pacientes y frenan la progresión del Alzheimer en un 30 %. También destacan los biomarcadores plasmáticos como una revolución en el diagnóstico en todas las fases de la enfermedad mediante un análisis de sangre. Y lanzan un mensaje de salud pública a la sociedad: el 45 % de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse interviniendo sobre 14 factores de riesgo modificables. Son algunas conclusiones destacadas del reciente encuentro que ha celebrado el 20.º aniversario de la Unidad de Memoria (UM) del Hospital de Sant Pau, que ha reunido a expertos mundiales, pacientes y familiares.

«Tenemos biomarcadores muy robustos que permiten un diagnóstico muy preciso, fármacos que modifican la progresión de la enfermedad, 130 medicamentos más que están en fase de estudio y que amplían el abanico de estrategias, incluyendo aproximaciones centradas en la inflamación y la protección sináptica… Cada día podemos y debemos abrir una puerta más en la lucha contra el Alzheimer y estoy convencida de que acabaremos derrotando esta enfermedad neurodegenerativa», ha destacado la prestigiosa neuróloga Teresa Gómez-Isla, jefa de la División de Trastornos de la Memoria en Mass General Brigham (Massachusetts General Hospital) y profesora de Neurología de la Facultad de Medicina de Harvard (EE. UU.), quien también formó parte de la UM de Sant Pau durante sus inicios.

«En 2026 comienza el siglo XXI en Alzheimer», ha afirmado el Dr. Juan Fortea, actual director de la UM. «Estos nuevos fármacos suponen un cambio radical y son solo el primer paso de un futuro que tenemos motivos para contemplar con mucho optimismo». El Dr. Alberto Lleó, director del Servicio de Neurología de Sant Pau, ha señalado que «veremos muchos tratamientos que coexistirán». Y que estos cambios «comportan un reto importante: un nuevo manejo del paciente, que requiere un seguimiento mucho más estrecho. Se necesitan nuevas infraestructuras de espacios, personal y tecnología». Y ha destacado que Sant Pau «está muy bien posicionado para continuar siendo líder mundial en este ámbito».

El Dr. Adrià Comella, director del Hospital de Sant Pau, ha afirmado al inicio del acto que «nuestro centro es referente y pionero en este ámbito, siempre con una visión de sistema y de aportaciones y colaboraciones con otras entidades. La Unidad de Memoria es un buen ejemplo». Por su parte, el Dr. Jordi Surrallés, director del IR Sant Pau, ha puesto de relieve «nuestro liderazgo mundial en la investigación del Alzheimer y de las formas genéticas de esta enfermedad y estamos llevando a cabo una intensa labor en la identificación de biomarcadores».

Un avance decisivo: los biomarcadores plasmáticos

La Dra. Gómez-Isla, con una extensa trayectoria clínica, investigadora y docente, quien tuvo como paciente al exalcalde de Barcelona Pasqual Maragall, estudia los cambios cerebrales asociados al envejecimiento, especialmente en las primeras fases del Alzheimer, los mecanismos de resiliencia cerebral y la validación de nuevos biomarcadores de imagen para la detección e intervención precoces de la patología. Ha abordado estos temas en «Alzheimer: decidiendo el futuro de la memoria» y ha afirmado que «con la UM nació una convicción: la ciencia debe ir acompañada del cuidado de los pacientes», recordando los inicios de una trayectoria definida por la investigación traslacional.

«Los biomarcadores de imagen y plasmáticos han sido un avance clave. Antes, el diagnóstico definitivo solo era posible con el análisis post mortem del cerebro. Ahora tenemos herramientas que permiten identificar la enfermedad en vida, como el biomarcador plasmático p-tau217, que ha demostrado una gran capacidad para discriminar el Alzheimer de otras enfermedades neurodegenerativas, superando incluso a otros biomarcadores sanguíneos y de resonancia magnética. Estos métodos, sencillos y no invasivos, abren la puerta a una detección fiable y más accesible».

Otro avance son los fármacos recientemente aprobados. En el Massachusetts General Hospital han analizado los datos de los dos primeros años de tratamiento: «Hay que ver cómo se traducirá el beneficio observado en los ensayos en el día a día de los pacientes, pero estos avances son un rayo de esperanza para los pacientes y las familias». Ha añadido que «medir los beneficios en cada paciente no es fácil, porque cada uno es diferente y las patologías concomitantes dificultan entender cómo progresa el Alzheimer y evaluar la eficacia de estos tratamientos».

También ha repasado algunos hitos importantes en la investigación del Alzheimer, como la evidencia genética. «Se sabía que el 90 % de los casos de Alzheimer aparecían en personas mayores de sesenta años, mientras que un 10 % afectaba a pacientes más jóvenes, a menudo por causas genéticas. Esta evidencia fue determinante para formular la hipótesis de la cascada amiloide: primero se acumula de manera anómala la beta-amiloide, después la proteína tau y, finalmente, se produce una pérdida progresiva de neuronas y sinapsis que da lugar a los síntomas clínicos».

También ha destacado un estudio pionero de 1996 que demostró una marcada pérdida neuronal en la corteza entorrinal —clave para la memoria y los recuerdos— desde fases muy iniciales de la enfermedad, desmintiendo la creencia de que el envejecimiento comportaba inevitablemente una reducción generalizada de neuronas. «El cerebro humano sano tiene unos 7 millones de neuronas en esta región. En pacientes con síntomas muy leves de Alzheimer se observaba una muerte neuronal del 30 %, que podía alcanzar un 70 % en fases avanzadas. Esto indicaba que el daño cerebral comenzaba muchos años antes de los primeros síntomas y ponía de manifiesto la necesidad de diagnosticar la enfermedad antes y mejor». Hoy sabemos que el amiloide cerebral puede empezar a detectarse hasta quince años antes de la sintomatología en determinados casos, definiendo una larga fase silenciosa que representa la mejor ventana terapéutica antes de que la pérdida neuronal sea irreversible.

Sant Pau y la Unidad de Memoria, referente mundial en Alzheimer

El Hospital de Sant Pau creó el primer Servicio de Neurología de España en 1882. Desde entonces, ha seguido siendo pionero en este ámbito, tanto en asistencia como en investigación. En 2005 creó la UM con 4 miembros: el Dr. Rafael Blesa, el Dr. Alberto Lleó, la Dra. Isabel Sala y la Dra. Gómez-Isla; ahora son un equipo interdisciplinar de 75 profesionales. «Además, la Dra. Isabel Illa fue clave para impulsar la investigación y el laboratorio durante los primeros años», señala el Dr. Lleó.

Actualmente, Sant Pau ocupa un lugar clave en el panorama mundial del Alzheimer y la UM ha obtenido recientemente un CSUR en enfermedades minoritarias en adultos que cursan con trastornos cognitivos. Es el principal centro reclutador del mundo para ensayos clínicos en esta enfermedad, donde destaca la Cohorte SPIN (Sant Pau Initiative on Neurodegeneration), clave para el descubrimiento y validación de biomarcadores, y el proyecto DABNI (Down Alzheimer Barcelona Neuroimaging Initiative), un estudio intensivo de biomarcadores en Alzheimer en adultos con síndrome de Down (SD). «Hemos realizado más de 1.000 visitas clínicas a pacientes con SD y Alzheimer, siendo con diferencia la cohorte más grande del mundo en biomarcadores en SD», ha explicado el Dr. Fortea. «Hemos logrado reconceptualizar el SD y en 2024 se ha incorporado a los criterios diagnósticos estadounidenses».

Todo ello ha convertido al centro en referente para otras entidades a la hora de establecer colaboraciones. Ejemplos claros son el HUB Alzheimer Barcelona, con los 6 centros de referencia en Barcelona; el Global Brain Health Institute (GBHI), coordinado por la Universidad de California (EE. UU.) y el Trinity College de Dublín para promover la formación de una red de líderes en salud cerebral; o el Brave-AD (Barcelona REsearch on APOE, Vascular risk and Eye in Alzheimer’s Disease), entre otros.

Actualmente, la UM está llevando a cabo 28 ensayos clínicos con las principales moléculas relacionadas con el Alzheimer y es referente en biomarcadores. Destaca el descubrimiento de una nueva forma genética del Alzheimer: concretamente, que tener 2 copias del gen APOE4 causa la enfermedad en el 95 % de los casos —hasta entonces se consideraba un factor de riesgo, pero ahora se sabe que prácticamente quien lo tenga acabará desarrollando la enfermedad—. Entre el 2 % y el 3 % de la población y 1 de cada 5 personas con demencia tienen este gen duplicado. «Poder prever quién tendrá la enfermedad puede ser un dato muy útil para empezar a tratar a los pacientes antes de que presenten los primeros síntomas», afirma el Dr. Fortea sobre el estudio publicado en Nature Medicine.

También un estudio publicado en JAMA Neurology que refuerza el papel del análisis de sangre en el futuro del diagnóstico y seguimiento de las demencias y que demuestra cómo el biomarcador p-tau217 en plasma tiene una precisión del 90-95 %, comparable a los biomarcadores en líquido cefalorraquídeo, incluso en las fases más iniciales de la enfermedad, cuando los síntomas aún no son evidentes.

Conferencia magistral a cargo del Dr. Rafael Blesa, fundador de la UM

Con el título «Cuatro décadas de investigación en la enfermedad de Alzheimer y el desarrollo de las Unidades de Memoria en Cataluña», el Dr. Rafael Blesa, neurólogo de reconocimiento internacional en la investigación y el estudio del Alzheimer, creador de la UM de Sant Pau y exdirector del Servicio de Neurología de Sant Pau, ha repasado los hitos más importantes de la historia reciente del Alzheimer, como los estudios sobre la genética de la enfermedad, la hipótesis de la cascada amiloide, la aprobación de los primeros fármacos para tratar los síntomas, la creación de asociaciones de familiares, programas pioneros en el mundo como PICOGEN, los protocolos de diagnóstico, los avances en neuroimagen y biomarcadores… y la creación de las unidades de memoria en los hospitales de Cataluña.

Mirando al futuro, ha afirmado que «habrá algo más que el tratamiento sintomático con los nuevos fármacos recientemente aprobados», y también que «es necesario continuar investigando la causa de la enfermedad, porque ninguna de las terapias actuales puede curarla». Asimismo, ha subrayado «la atención interdisciplinar y orientada a políticas sociales, marcos como el PLADEMCAT que guían la atención integral, y la educación a la población sobre los factores de riesgo modificables en el desarrollo del Alzheimer».


La resonancia magnética abre la puerta a mejores tratamientos para parkinsonismos atípicos infradiagnosticados

Dr. Ignacio Illán - Dr. Jesús García-Castro

Un estudio internacional liderado por investigadores del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) demuestra que el uso avanzado de la resonancia magnética (RM) permite identificar con mucha mayor precisión a los pacientes con parálisis supranuclear progresiva (PSP) y degeneración corticobasal (CBD), dos parkinsonismos atípicos poco frecuentes y claramente infradiagnosticados.

El trabajo, publicado en The Journal of Prevention of Alzheimer’s Disease, muestra que esta estrategia no solo mejora el diagnóstico en fases tempranas, sino que también transforma el diseño de los ensayos clínicos, haciéndolos más precisos y viables en enfermedades para las que actualmente no existe ningún tratamiento modificador.

«Son enfermedades que provocan problemas de equilibrio, caídas, rigidez o dificultades para hablar y moverse. Muchos pacientes llegan inicialmente a consulta como si tuvieran Parkinson o simplemente como personas mayores con problemas de movilidad», explica el Dr. Jesús García-Castro, investigador del grupo de Neurobiología de las Demencias del IR Sant Pau y neurólogo del Hospital de Sant Pau, y primer autor del estudio. «Esto hace que estén muy infradiagnosticadas y que durante años no hayamos sabido con suficiente certeza qué enfermedad tenía realmente cada paciente».

Qué son la PSP y la CBD y por qué se confunden con el Parkinson

La PSP y la CBD forman parte de un grupo de enfermedades neurodegenerativas conocidas como taupatías, caracterizadas por la acumulación anómala en el cerebro de la proteína tau, una proteína esencial para el funcionamiento normal de las neuronas.

Cuando la tau se deposita de forma patológica, provoca un daño progresivo de distintas regiones cerebrales. En la PSP y la CBD, este daño afecta especialmente a áreas relacionadas con el control del movimiento, el equilibrio, la postura, el habla y algunas funciones cognitivas, lo que explica que sus síntomas iniciales se parezcan mucho a los del Parkinson.

A diferencia de la enfermedad de Alzheimer —otra taupatía bien conocida—, la PSP y la CBD pertenecen al subgrupo de las taupatías de cuatro repeticiones, con características biológicas propias. Sin embargo, durante años estas diferencias no han podido identificarse con claridad en vida, lo que ha generado diagnósticos imprecisos y una importante confusión clínica.

«Estas enfermedades están, por así decirlo, a medio camino entre el Alzheimer y el Parkinson», señala el Dr. Ignacio Illán-Gala, investigador del grupo de Neurobiología de las Demencias del IR Sant Pau y neurólogo del Hospital Sant Pau, y autor sénior del estudio. «Se parecen al Parkinson por los síntomas motores, pero comparten con el Alzheimer el hecho de estar causadas por una patología de la proteína tau. El problema es que, hasta ahora, no teníamos herramientas fiables para distinguirlas bien».

Diagnósticos imprecisos y ensayos clínicos que no funcionan

Durante años, la falta de herramientas diagnósticas objetivas ha sido uno de los principales obstáculos para el desarrollo de tratamientos en estas taupatías. La selección de pacientes para los ensayos clínicos se ha basado casi exclusivamente en criterios clínicos, especialmente en fases iniciales, cuando los síntomas aún son poco específicos y se solapan entre distintas enfermedades.

Un mismo síndrome clínico puede corresponder a patologías diferentes, y una misma enfermedad puede manifestarse de formas muy distintas. Esta heterogeneidad ha llevado a que muchos ensayos clínicos incluyeran poblaciones biológicamente mezcladas, reduciendo de forma drástica su capacidad para detectar beneficios reales.

Este problema es especialmente relevante en la CBD, donde una proporción significativa de los pacientes presenta en realidad enfermedad de Alzheimer. Sin un filtrado adecuado, las cohortes utilizadas en los ensayos quedan contaminadas desde el punto de vista biológico, lo que limita de forma crítica su utilidad.

Cómo la resonancia magnética permite diferenciar la PSP y la CBD

El estudio demuestra que la resonancia magnética estructural puede cubrir una carencia histórica en estas taupatías: la ausencia de biomarcadores fiables en vida que permitan identificar la patología subyacente real cuando los síntomas aún son poco específicos.

A partir del análisis detallado de la atrofia cerebral, los investigadores han desarrollado modelos capaces de estimar con alta probabilidad si un paciente presenta PSP o CBD, incluso en fases muy iniciales de la enfermedad. «La resonancia tiene dos funciones fundamentales», explica el Dr. García-Castro. «Por un lado, nos ayuda a diagnosticar con mucha más seguridad en fases tempranas. Y por otro, nos permite medir la progresión de la enfermedad de forma objetiva».

La clave del trabajo es la identificación de firmas específicas de resonancia magnética para cada enfermedad, basadas en la combinación de cambios estructurales en distintas regiones cerebrales. En la PSP, la firma se caracteriza principalmente por la afectación de estructuras profundas del cerebro, en especial el tronco encefálico, junto con cambios más selectivos en determinadas áreas corticales. En la CBD, el patrón es distinto y muestra una afectación más marcada de regiones corticales, especialmente vinculadas al control motor y a la integración sensorial.

«Aunque clínicamente puedan parecer muy similares, a nivel cerebral la PSP y la CBD dañan el cerebro de forma diferente», señala el Dr. Illán-Gala. «Estas diferencias quedan reflejadas en la resonancia magnética y, al combinarlas en una firma, podemos distinguir mucho mejor qué enfermedad tiene cada paciente».

Ensayos clínicos más pequeños, viables y con impacto real para los pacientes

Además de mejorar la precisión diagnóstica, el estudio demuestra que la resonancia magnética puede utilizarse también como herramienta de seguimiento longitudinal en los ensayos clínicos dirigidos a estas taupatías. Al emplear las firmas específicas de resonancia magnética como medida objetiva de progresión de la enfermedad, los investigadores muestran que es posible detectar cambios estructurales cerebrales con mucha mayor sensibilidad que con las escalas clínicas tradicionales.

En los diseños clásicos basados en variables clínicas —como escalas funcionales o de gravedad de los síntomas—, demostrar que un tratamiento modifica la progresión de la enfermedad suele requerir intervalos largos de seguimiento y tamaños muestrales muy elevados, que en la práctica pueden situarse en varios cientos de pacientes. Este enfoque resulta especialmente problemático en enfermedades poco frecuentes como la PSP y la CBD, donde el reclutamiento es lento, costoso y difícil de sostener en el tiempo.

Los análisis realizados en el estudio muestran que el uso de resonancia magnética como variable de resultado cambia de forma sustancial este escenario. En el caso de la PSP, la aplicación de firmas específicas de resonancia permitiría reducir aproximadamente en un 50 % el número de participantes necesarios en un ensayo clínico de 12 meses, en comparación con los diseños basados exclusivamente en escalas clínicas. En la CBD, donde la heterogeneidad clínica y diagnóstica es todavía mayor, el impacto es aún más marcado: el uso de estas medidas objetivas podría suponer una reducción cercana al 80–85 % del tamaño muestral necesario para detectar un efecto terapéutico con la misma potencia estadística.

«Para que una empresa o un consorcio académico apueste por un ensayo clínico, este tiene que ser viable», añade el Dr. Illán-Gala. «Si el ensayo requiere mil pacientes, es prácticamente imposible. Pero si puede realizarse con un número razonable de personas bien seleccionadas y con medidas objetivas de progresión, entonces existe una posibilidad real de demostrar si un tratamiento funciona».

En este contexto, los investigadores insisten en que no se trata únicamente de enfermedades raras, sino de patologías poco frecuentes y claramente infradiagnosticadas, para las que las limitaciones metodológicas han sido hasta ahora una barrera clave tanto para el desarrollo terapéutico como para la llegada de opciones reales a los pacientes.

Continuidad de la investigación y nuevas líneas apoyadas por el PERIS

Esta línea de investigación tiene continuidad directa en proyectos actualmente en marcha en el IR Sant Pau. En la convocatoria 2025 del programa PERIS del Departament de Salut de la Generalitat de Cataluña, el centro ha obtenido financiación para avanzar en el diagnóstico precoz de las taupatías de cuatro repeticiones, entre ellas la PSP y la CBD, mediante la combinación de biomarcadores plasmáticos y técnicas de imagen avanzada.

Este proyecto, liderado por el Dr. Illán-Gala, parte de los resultados que ahora publica el estudio y tiene como objetivo desplazar el diagnóstico hacia fases mínimamente sintomáticas, cuando es más probable que los futuros tratamientos modificadores de la enfermedad sean eficaces.

«Nuestro objetivo es llegar a una situación similar a la del Alzheimer, en la que una combinación de un análisis de sangre y una resonancia magnética permita diagnosticar estas enfermedades en fases muy iniciales y con mucha más seguridad», explica el Dr. García-Castro.

«Estas patologías están mucho más presentes de lo que creemos, pero no las sabemos detectar bien», concluye el Dr. García-Castro. «Mejorar el diagnóstico es el primer paso para que estos pacientes, que hoy no tienen ninguna opción terapéutica, puedan empezar a tenerla».

Artículo de referencia:

García-Castro J, VandeVrede L, Donohue MC, Vaqué-Alcázar L, Rubio-Guerra S, Selma-González J, Heuer HW, Morcillo-Nieto AO, Franquesa M, Dols-Icardo O, Bejanin A, Belbin O, Fortea J, Alcolea D, Carmona-Iragui M, Abdelnour C, Barroeta I, Santos-Santos M, Sánchez Saudinós MB, Sala I, Lleó A, Gorno-Tempini ML, Mandelli ML, Raman R, Wills A-MA, Barragan E, Litvan I, Boeve B, Dickerson B, Grossman M, Huey ED, Irwin DJ, Pantelyat A, Tartaglia C, Rojas JC, Boxer AL, Illán-Gala I, Four Repeat Tau Neuroimaging Initiative (4RTNI) and the AL108-231 Investigators. Potential role of MRI to optimize clinical trial design for progressive supranuclear palsy and corticobasal degeneration. J Prev Alzheimers Dis 2026;13:100486. https://doi.org/10.1016/j.tjpad.2026.100486


Más de 4.000 personas llenan el Parque de Atracciones Tibidabo de ciencia en la segunda edición de la Fiesta de la Mujer y la Niña en la Ciencia

2026 Festa de la Dona i la Nena a la Ciència

La segunda edición de la Fiesta de la Mujer y la Niña en la Ciencia, organizada este domingo por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), ha vuelto a convertir el Área Panorámica del Parque de Atracciones Tibidabo en un espacio de encuentro entre ciencia y ciudadanía. Más de 4.000 personas se han acercado a lo largo de la jornada para acompañar a Mariona, una niña de ocho años apasionada por la ciencia, en esta celebración enmarcada en el Día Mundial de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Durante el evento, las familias han podido disfrutar de más de veinte talleres y actividades educativas y participativas llevadas a cabo por profesionales del IR Sant Pau, contribuyendo a crear conciencia e impulsar un futuro más inclusivo en el ámbito científico. El proyecto también destaca el papel de las mujeres en la ciencia, poniendo de relieve ejemplos reales de investigadoras que comparten su experiencia profesional y personal con el objetivo de promover la igualdad de género en este ámbito.

En el IR Sant Pau, el compromiso con la igualdad de género se refleja también en la estructura de su personal investigador. Las mujeres representan el 65 % del personal investigador en las categorías R2 y R3, el 67 % de las investigadoras en etapa inicial y el 44 % de las personas que lideran grupos de investigación. Asimismo, la presencia femenina es mayoritaria en los equipos de gestión y en las plataformas científico-técnicas, con un 80 % y un 83 %, respectivamente. Estos datos evidencian una participación femenina sólida en todas las etapas de la carrera científica.

El Dr. Jordi Surrallés, director del IR Sant Pau, ha valorado muy positivamente la celebración de esta segunda edición. «Queremos que las niñas y los niños vean que la ciencia es cercana, apasionante y que también es un espacio para ellas. Generar referentes femeninos desde edades tempranas es clave para construir una investigación más diversa y más excelente», ha afirmado.

La consejera de Salud de la Generalitat de Cataluña, Olga Pané, ha puesto de relieve la importancia de iniciativas como esta para avanzar hacia una ciencia más inclusiva y equitativa. «Es muy importante mantener el espíritu científico y animar a nuestras niñas a continuar en el ámbito de la ciencia. Hemos avanzado mucho, pero todavía no hemos llegado donde queremos llegar. Necesitamos más mujeres investigadoras, más mujeres liderando equipos y más mujeres en los espacios de decisión. La ciencia del futuro debe contar con el talento de todas, porque solo así será una ciencia mejor y más justa».

La consejera también ha recordado que la presencia femenina en la investigación ha crecido de manera significativa en los últimos años, aunque todavía persisten desigualdades en los niveles de liderazgo. «Hoy ya superamos el 50 % de mujeres en los estudios de doctorado y tres cuartas partes de los profesionales sanitarios son mujeres. Pero esta misma representación todavía no se refleja plenamente en las cúpulas directivas. Por eso es fundamental seguir promoviendo referentes, romper estereotipos y defender la ciencia frente a cualquier forma de negacionismo».

Finalmente, ha hecho un llamamiento colectivo a proteger y prestigiar la investigación científica como motor de progreso social. «La ciencia es una herramienta de protección y de progreso. Debemos defenderla y valorarla, especialmente frente a los discursos que la cuestionan. Jornadas como esta no solo inspiran vocaciones, sino que contribuyen a construir un futuro más igualitario y más fuerte para nuestro país».

Una jornada con muchas actividades

La jornada ha ofrecido una amplia variedad de propuestas diseñadas para acercar la ciencia y la investigación a públicos de todas las edades. Entre las actividades más destacadas se han incluido talleres como El superpoder de la sangre o Descubrimos la base de la vida — El ADN, donde los participantes han podido aproximarse de manera práctica a conceptos fundamentales de la biomedicina.

Asimismo, se han desarrollado sesiones como ¡Vive la ciencia haciendo experimentos!, talleres sobre la influencia del sexo y el género en la respuesta a los medicamentos y espacios dedicados a entender el funcionamiento del sistema respiratorio, digestivo y cardiovascular. La propuesta ¡Quiero tener un supercorazón! ha puesto el foco en la importancia de los hábitos saludables desde la infancia.

El aprendizaje práctico también ha tenido un papel protagonista con el taller de reanimación cardiopulmonar (RCP), que ha permitido a niños y adultos familiarizarse con maniobras básicas que pueden salvar vidas. Para el público más joven, se han organizado actividades como ¡Mi cuerpo mola! y la sesión ¿Cómo nacen los bebés?, abordando diferentes aspectos del desarrollo y la salud desde una perspectiva científica y pedagógica.

La jornada ha contado también con el espacio El cuerpo humano: un viaje en 3D, con modelos tridimensionales que han permitido explorar órganos y sistemas de manera visual e interactiva, además de animaciones científicas y actividades lúdicas para los más pequeños.

Los niños y niñas que habían completado las misiones del proyecto Mariona a lo largo del año han podido canjear sus pulseras por una calculadora personalizada con la imagen de Mariona, obsequio de Casio, reforzando el carácter experiencial y continuado de la iniciativa. En palabras del Dr. Jordi Surrallés, «iniciativas como esta forman parte de nuestra responsabilidad como instituto de investigación: abrir las puertas, compartir conocimiento y contribuir activamente a una sociedad más informada e igualitaria».

El proyecto de Mariona

El proyecto “Mariona investigadora” es una iniciativa educativa y de divulgación desarrollada por el IR Sant Pau. Mariona es un personaje que simboliza a una niña de ocho años apasionada por la ciencia y la medicina, con el propósito de inspirar a niñas, niños y jóvenes a explorar el mundo de la investigación científica. A esta edad, los ocho años, es cuando las niñas suelen perder el interés por la ciencia, debido tanto a los estereotipos que todavía persisten como a la falta de referentes, una situación que este proyecto busca paliar.

Ciencia con perspectiva de genero

En el IR Sant Pau se impulsa constantemente un diálogo con la sociedad, alineado con su plan de RRI y con sus objetivos de Educación Científica y Participación Ciudadana. Como centro CERCA y como Unidad de Cultura Científica y de la Innovación acreditada por la FECYT, su compromiso por acercar la investigación a la sociedad es firme. Como único instituto de investigación catalán con un programa de investigación transversal en género, el IR Sant Pau es portavoz de los últimos avances científicos y pone de manifiesto la importancia de la investigación con perspectiva de género y del papel femenino en la investigación y el futuro de la ciencia en femenino.

Por su parte, el Parque de Atracciones Tibidabo, conocido por su dedicación a proyectos educativos y solidarios, colabora con diversas entidades para dar visibilidad a misiones de gran impacto social. En este contexto, el parque es un espacio idóneo para dar a conocer la labor del IR Sant Pau entre las familias.

En la celebración de esta Fiesta de la Mujer y la Niña en la Ciencia también han participado diversas empresas. La segunda edición de la Fiesta ha contado con la colaboración de Casio, GAES Junior, Grupo Julià, Miniland y Tais Events. Asimismo, han participado DiR, Dansa Menchu Durán, el Centro Deportivo Municipal Guinardó y MODIband, contribuyendo al desarrollo de diversas actividades durante la jornada.


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