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Una nueva estrategia de diseño en nanomedicina permite mejorar la eficacia antitumoral reduciendo la dosis de fármaco

Reducir la toxicidad de la quimioterapia sin perder eficacia sigue siendo uno de los grandes retos de la oncología. Un equipo investigador del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha demostrado en un estudio publicado en Materials Today Bio que una estrategia de diseño más precisa en nanomedicina permite mantener —e incluso mejorar— el efecto antitumoral utilizando cantidades mucho menores de fármaco.

«Durante años se ha asumido que aumentar la cantidad de fármaco era la vía para mejorar la eficacia, pero nuestros resultados no indican eso. Lo realmente decisivo es cómo y dónde se une ese fármaco al nanotransportador», explica el Dr. Ugutz Unzueta, investigador del grupo de Oncogénesis y Fármacos Antitumorales del IR Sant Pau. «Un diseño estructural preciso permite aprovechar mucho mejor el fármaco y reducir la dosis necesaria».

Repensar la precisión en las terapias dirigidas

Las terapias dirigidas han transformado el tratamiento del cáncer al permitir transportar fármacos muy potentes directamente a las células tumorales. Sin embargo, incluso las estrategias más avanzadas, como los conjugados anticuerpo-fármaco, siguen presentando limitaciones relevantes, como una biodistribución subóptima o toxicidades que restringen la dosis administrable.

«El reto ya no es solo dirigir el fármaco al tumor, sino hacerlo con la máxima precisión posible para que cada molécula cuente», señala el Dr. Unzueta. «Si no controlamos cómo se distribuye, parte del potencial terapéutico se pierde».

Con el objetivo de superar estas limitaciones, el equipo investigador ha desarrollado nanomedicinas proteicas, capaces de autoensamblarse en nanopartículas multivalentes y dirigirse de forma altamente selectiva a células tumorales que sobreexpresan el receptor CXCR4. Este receptor está implicado en la progresión y diseminación de numerosos tumores sólidos y hematológicos, y su expresión se asocia a peor pronóstico clínico.

La plataforma utilizada en el estudio se basa en un nanovehículo proteico que presenta múltiples copias de un péptido direccionador a CXCR4. Esta arquitectura multivalente favorece la unión cooperativa al receptor y una captación preferente por las células tumorales, minimizando la acumulación del tratamiento en tejidos sanos.

La conjugación del fármaco, un factor clave hasta ahora infravalorado

El trabajo analizó de forma comparativa distintas estrategias para unir el fármaco citotóxico al nanovehículo proteico, un aspecto que tradicionalmente se ha considerado secundario frente a la elección del fármaco o de la diana terapéutica. En este estudio, los investigadores fueron un paso más allá y evaluaron estrategias de conjugación sitio-específica, que permiten fijar una única molécula de fármaco en posiciones estratégicamente seleccionadas de la estructura proteica.

Los resultados demostraron que controlar tanto el número de moléculas de fármaco como su localización exacta tiene un impacto positivo en la capacidad del nanoconjugado para acumularse en el tumor y, en última instancia, en su eficacia antitumoral. «Hemos comprobado que colocar el fármaco en una región estructuralmente neutra permite mejorar su rendimiento terapéutico», comenta el Dr. Unzueta.

Más eficacia con menos dosis en modelos preclínicos

Para evaluar de forma rigurosa el impacto real de esta estrategia de diseño, el estudio combinó distintos tipos de experimentos complementarios, que abarcaron desde ensayos celulares hasta modelos animales de enfermedad tumoral diseminada. Este enfoque escalonado permitió establecer una relación directa entre el diseño molecular del nanoconjugado y su comportamiento biológico.

En primer lugar, los investigadores realizaron ensayos de citotoxicidad in vitro en líneas celulares tumorales que sobreexpresan el receptor CXCR4. Estos experimentos permitieron comparar directamente la potencia antitumoral de los distintos nanoconjugados en condiciones controladas. Los resultados mostraron que el nanoconjugado optimizado, con una única molécula de fármaco situada en una región estructuralmente neutra, igualaba o superaba la eficacia de versiones con mayor carga citotóxica, confirmando además que el efecto seguía siendo dependiente de CXCR4.

Por su parte, la eficacia terapéutica se confirmó en modelos animales de cáncer hematológico, que reproducen de forma más fiel la complejidad de la enfermedad. En estos modelos, el nanoconjugado optimizado logró controlar la progresión tumoral de manera similar a versiones que contenían hasta cuatro veces más fármaco.

«Lo más relevante es que este efecto se mantiene cuando pasamos del laboratorio al animal completo», subraya el Dr. Unzueta. «Eso indica que el beneficio del diseño no es solo teórico, sino que se traduce en una mayor eficacia real y en la posibilidad de reducir dosis».

Una línea de investigación consolidada en CXCR4

El estudio se apoya en una línea de investigación sostenida del IR Sant Pau, desarrollada por el grupo de Oncogénesis y Fármacos Antitumorales, centrada en el receptor CXCR4 como diana terapéutica en cáncer. En este contexto, el trabajo publicado ahora en Materials Today Bio supone un paso adelante al refinar el diseño de estos nanoconjugados y demostrar que la estrategia de conjugación del fármaco es determinante para maximizar su eficacia, incluso manteniendo la misma diana terapéutica.

«Este estudio no solo confirma que CXCR4 es una diana muy potente, sino que demuestra que optimizar cómo se entrega el fármaco nos permite obtener más efecto con menos dosis, que es uno de los grandes objetivos de la oncología de precisión», añade el Dr. Unzueta.

En conjunto, el trabajo sitúa la estrategia de conjugación como un elemento central en el diseño de terapias oncológicas de precisión y refuerza el potencial de las nanomedicinas proteicas multivalentes como una alternativa prometedora a las terapias dirigidas convencionales. Los autores confían en que estos avances sirvan de base para futuras optimizaciones y estudios preclínicos orientados a su aplicación clínica, con el objetivo final de ofrecer tratamientos más eficaces, selectivos y seguros para los pacientes con cáncer.

Artículo de referencia:

Rueda A, Garcia-Leon A, Arena LA, Mendoza JI, Aviñó A, Fabrega C, Eritja R, Paez D, Alba-Castellon L, Vazquez E, Villaverde A, Mangues R, Casanova I, Unzueta U. Conjugation strategy shapes antitumor efficacy and enables dose-sparing in non-antibody protein nanoconjugates. Mater Today Bio 2026;36:102698. https://doi.org/10.1016/j.mtbio.2025.102698

 


Una ayuda Juan de la Cierva refuerza la investigación en genómica funcional del cáncer y las enfermedades raras en el IR Sant Pau

Gerard Muñoz

La Agencia Estatal de Investigación (AEI) ha concedido una ayuda Juan de la Cierva al Dr. Gerard Muñoz Pujol, que desarrollará su actividad científica en el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) dentro del grupo de Síndromes de reparación del ADN y predisposición al cáncer, dirigido por el Dr. Jordi Surrallés. La financiación permitirá consolidar su etapa postdoctoral y reforzar una línea de investigación centrada en la aplicación de tecnologías de medicina genómica avanzada para mejorar el diagnóstico y la caracterización molecular de enfermedades genéticas hereditarias.

La ayuda Juan de la Cierva es una de las convocatorias más relevantes del sistema español de I+D+i para favorecer la incorporación de doctores jóvenes con trayectorias científicas destacadas a grupos de investigación de excelencia. Su concesión reconoce tanto el perfil investigador del candidato como la capacidad científica y formativa del entorno receptor, y contribuye a reforzar el papel de centros como el IR Sant Pau en la generación de conocimiento biomédico de alto impacto.

En el marco de esta ayuda, el Dr. Gerard Muñoz Pujol desarrollará proyectos centrados en el análisis integrado de datos genómicos y transcriptómicos y en la validación funcional de variantes genéticas de significado incierto, mediante estrategias basadas en biología molecular y edición génica. Estas aproximaciones son especialmente relevantes en el ámbito de las enfermedades raras y los síndromes de predisposición al cáncer, donde la correcta interpretación de variantes genéticas sigue siendo uno de los principales retos diagnósticos y un elemento clave para avanzar hacia una medicina de precisión.

Con esta nueva ayuda Juan de la Cierva, el IR Sant Pau refuerza su compromiso con la captación y consolidación de talento investigador y con el impulso de líneas estratégicas en medicina genómica y de precisión, con un impacto directo en la mejora del diagnóstico y el abordaje de las enfermedades genéticas hereditarias.


El IR Sant Pau investiga las enfermedades minoritarias para transformar su diagnóstico y tratamiento

Las enfermedades minoritarias plantean uno de los mayores desafíos para la investigación biomédica actual. Su baja prevalencia individual, la heterogeneidad clínica y la complejidad molecular que las caracteriza dificultan el diagnóstico precoz y limitan el desarrollo de tratamientos específicos. Aunque cada una afecta a un número reducido de personas, en conjunto su impacto es considerable: se estima que existen más de 7.000 enfermedades minoritarias descritas y que, a nivel global, afectan entre el 6 % y el 8 % de la población, lo que equivale a más de 300 millones de personas en todo el mundo.

Ante este escenario, el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha situado la investigación en enfermedades minoritarias como una prioridad estratégica. A través del Programa en Medicina Genómica y Enfermedades Raras, el centro integra 18 grupos de investigación y reúne a más de 300 investigadores y técnicos que trabajan de forma coordinada para mejorar el diagnóstico, comprender las bases moleculares de estas patologías y avanzar hacia abordajes terapéuticos más personalizados, conectando la investigación básica con la práctica clínica. Este programa ha publicado más de 2.000 artículos científicos y revisiones desde 2018, posicionando al IR Sant Pau como uno de los centros más activos en este ámbito.

El IR Sant Pau es, además, la institución española con mayor representación en el Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Raras (CIBERER), con cinco grupos financiados por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Esta presencia refuerza el papel de Sant Pau como centro líder en investigación traslacional, facilitando la transferencia de conocimiento del laboratorio a la práctica clínica.

El centro también está plenamente comprometido con la medicina personalizada y de precisión, un enfoque que permite adaptar los tratamientos a las características genéticas individuales de los pacientes. En este sentido, participa en el proyecto IMPaCT (Infraestructura de Medicina de Precisión Asociada a la Ciencia y la Tecnología), con tres iniciativas clave:

  • IMPaCT-GENÓMICA, liderado por el Dr. Jordi Surrallés, con el objetivo de implementar la genómica en el sistema sanitario para mejorar el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades raras.
  • IMPaCT-VUSCAN, también liderado por el Dr. Jordi Surrallés, un proyecto destinado a determinar la causa genética de predisposición al cáncer en familias con varios casos del mismo tumor.
  • IMPaCT-Data, dirigido por el Dr. José Manuel Soria, que trabaja en la gestión y el análisis masivo de datos para optimizar la investigación y la toma de decisiones clínicas.

Resultados recientes que impulsan el conocimiento y el diagnóstico

En los últimos meses, el IR Sant Pau ha contribuido a generar nuevos conocimientos en enfermedades minoritarias con repercusión directa en el diagnóstico, la estandarización clínica y la comprensión de sus mecanismos biológicos. Estos avances se han materializado tanto en iniciativas orientadas a unificar criterios asistenciales como en estudios que profundizan en aspectos todavía poco explorados de estas patologías.

En este contexto, la publicación de la primera guía clínica europea para el abordaje del síndrome de Alport ha permitido establecer criterios diagnósticos y genéticos consensuados, así como recomendaciones estructuradas para el seguimiento de los pacientes. Este marco común facilita una atención más homogénea en el ámbito europeo y refuerza la toma de decisiones clínicas basadas en la evidencia en esta enfermedad renal genética de baja prevalencia.

En el ámbito de las enfermedades genéticas multisistémicas, un estudio en adultos con complejo de esclerosis tuberosa ha analizado la carga de síntomas neuropsiquiátricos no tratados en la edad adulta. Los resultados han puesto de manifiesto la persistencia de necesidades clínicas no cubiertas y han subrayado la importancia de mantener un abordaje integral y continuado que combine la atención neurológica, psiquiátrica y psicosocial a lo largo del tiempo.

La investigación también ha avanzado en la comprensión de los mecanismos fisiopatológicos de determinadas enfermedades raras. Una revisión científica centrada en el papel de la oxitocina en el hipopituitarismo ha ampliado la perspectiva sobre este trastorno endocrinológico poco frecuente, destacando posibles implicaciones de esta neurohormona más allá del déficit hormonal clásico y abriendo nuevas vías para futuras investigaciones clínicas.

De forma paralela, una revisión dedicada a las neuropatías autoinmunes primarias ha profundizado en los procesos inmunológicos implicados en estas patologías del sistema nervioso periférico, analizando cómo la interacción entre autoanticuerpos, células inmunes y estructuras nerviosas puede condicionar la evolución de la enfermedad y orientar el desarrollo de estrategias terapéuticas dirigidas.

Finalmente, la aplicación de técnicas avanzadas de resonancia magnética ha permitido mejorar la identificación de parkinsonismos atípicos como la parálisis supranuclear progresiva y la degeneración corticobasal. Estas taupatías minoritarias presentan a menudo síntomas superpuestos con otras enfermedades neurodegenerativas más prevalentes, lo que dificulta su diagnóstico precoz. La incorporación de biomarcadores de imagen más precisos contribuye a una caracterización clínica más objetiva y a la reducción de los retrasos diagnósticos.

Líneas de investigación y proyectos en desarrollo

Junto con los avances ya publicados, el IR Sant Pau mantiene activas diversas líneas de investigación orientadas a profundizar en el conocimiento de enfermedades minoritarias y a generar nuevas oportunidades diagnósticas y terapéuticas. Estas iniciativas combinan investigación básica, aproximaciones traslacionales y apoyo competitivo que permite consolidar equipos y dedicar tiempo específico a patologías de baja prevalencia.

En este marco se inscribe el proyecto centrado en la anemia de Fanconi, una enfermedad hereditaria rara caracterizada por alteraciones en los mecanismos de reparación del ADN y una elevada predisposición al desarrollo de cáncer, especialmente el cáncer oral. La investigación analiza los procesos de inestabilidad genómica asociados a la enfermedad y profundiza en la caracterización funcional de variantes genéticas, con el objetivo de comprender con mayor precisión los mecanismos biológicos implicados y su impacto en la evolución clínica. Los investigadores están llevando a cabo actualmente el primer ensayo clínico realizado hasta la fecha para encontrar un tratamiento contra el cáncer oral en estos pacientes.

También en el ámbito de las enfermedades cerebrovasculares genéticas, el proyecto CADASIMUS desarrolla una estrategia de reposicionamiento farmacológico en el CADASIL, una arteriopatía cerebral hereditaria rara vinculada a alteraciones en el gen NOTCH3. La iniciativa evalúa fármacos ya disponibles para determinar su potencial capacidad de intervenir en los mecanismos implicados en la enfermedad, con la finalidad de explorar nuevas opciones terapéuticas en una patología que actualmente no dispone de tratamientos específicos modificadores del curso clínico.

En el terreno del diagnóstico, otro proyecto en marcha se centra en la identificación y validación de biomarcadores plasmáticos y de imagen para el diagnóstico de las taupatías 4R, un grupo de trastornos neurodegenerativos poco frecuentes que incluye entidades como la parálisis supranuclear progresiva y la degeneración corticobasal. Estas enfermedades presentan importantes dificultades diagnósticas, especialmente en fases iniciales, debido a la superposición de síntomas con otras patologías más prevalentes. El desarrollo de marcadores biológicos específicos busca mejorar la precisión y la objetividad del diagnóstico, facilitando una identificación más precoz y diferenciada.

Asimismo, una ayuda de intensificación investigadora permite reforzar la línea de trabajo centrada en la esclerosis lateral amiotrófica (ELA), una enfermedad neurodegenerativa minoritaria de elevada complejidad clínica. Este apoyo facilita una mayor dedicación a la investigación clínica y biomolecular en ELA, consolidando una línea orientada a profundizar en los mecanismos implicados en la enfermedad y a avanzar en su caracterización diagnóstica y pronóstica.

De forma complementaria, las ayudas de intensificación también contribuyen a impulsar líneas de investigación en el ámbito de las endocrinopatías raras, en conexión con el entorno de las redes europeas de referencia como Endo-ERN. Este refuerzo de la dedicación investigadora permite avanzar en el estudio de trastornos hormonales poco frecuentes y consolidar una actividad científica sostenida en patologías que requieren alta especialización y continuidad para mejorar su abordaje clínico.

En conjunto, estas líneas activas reflejan una estrategia de investigación sostenida que aborda las enfermedades minoritarias desde distintos niveles —molecular, diagnóstico y terapéutico— y que permite mejorar de forma progresiva la precisión en su abordaje clínico.

Perspectiva global y futuro de la investigación en enfermedades minoritarias

Estas líneas en desarrollo, junto con los resultados ya obtenidos, configuran un modelo de investigación sostenido y estructurado que aborda las enfermedades minoritarias desde múltiples perspectivas: clínica, molecular y tecnológica. La combinación de estudios mecanísticos, herramientas diagnósticas avanzadas y proyectos traslacionales permite avanzar de forma progresiva hacia una mayor precisión en la caracterización de estas patologías y en la identificación de nuevas oportunidades terapéuticas.

En un ámbito marcado por la complejidad y la baja prevalencia individual de cada enfermedad, el avance depende de la continuidad, la especialización y la capacidad de integrar conocimiento diverso. Desde este enfoque transversal, el IR Sant Pau contribuye a transformar de manera progresiva el diagnóstico y el tratamiento de las enfermedades minoritarias, alineando investigación y práctica clínica para dar respuesta a un reto que, aunque individualmente poco frecuente, tiene un impacto colectivo de gran magnitud.


El IR Sant Pau impulsa el desarrollo de Fanconinib, un inhibidor pionero dirigido contra una vía clave del cáncer

SINDROMES DE REPARACIO DEL DNA I PREDISPOSICIO AL CANCER_JORDI SURRALLES

El Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha recibido una ayuda de la convocatoria estatal «Proyectos Prueba de Concepto 2025», impulsada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades a través de la Agencia Estatal de Investigación (AEI), para avanzar en el desarrollo de Fanconinib, el primer inhibidor específico diseñado para bloquear la vía de reparación del ADN FA/BRCA, una diana emergente en oncología de precisión con un alto potencial terapéutico. El proyecto, liderado por el Dr. Jordi Surrallés, jefe del grupo de Síndromes de reparación del DNA y predisposición al cáncer, ha sido financiado con un total de 278.300 euros.

Muchos fármacos antitumorales ampliamente utilizados, como el cisplatino, actúan provocando un daño especialmente tóxico para las células tumorales: los enlaces cruzados intercadena del ADN. La vía FA/BRCA desempeña un papel esencial en la reparación de este tipo de daño. Su activación se asocia estrechamente con la resistencia a la quimioterapia en diversos tumores, mientras que su inhibición selectiva puede convertirse en una alternativa más dirigida y menos tóxica que los tratamientos actuales. Además, esta vía presenta interacciones de letalidad sintética, un fenómeno por el cual dos alteraciones que por separado no son letales sí lo son cuando coexisten. En oncología, la letalidad sintética ocurre cuando una célula cancerosa con una determinada mutación pierde la capacidad de sobrevivir si se inhibe un segundo gen o vía compensatoria. En el contexto del cáncer, esto significa que los tumores con mutaciones en diversos genes dependen de manera crítica de la vía de reparación FA/BRCA para sobrevivir; bloquearla puede eliminar selectivamente estas células tumorales vulnerables sin afectar al tejido sano, abriendo la puerta a terapias altamente específicas y con menos efectos secundarios.

En los últimos años, el equipo del Dr. Surrallés ha identificado y optimizado diversas moléculas químicas capaces de bloquear la vía FA/BRCA de reparación del ADN. Estas moléculas reproducen un fenotipo similar al que presentan células de pacientes afectados por anemia de Fanconi: fragilidad cromosómica, sensibilización al cisplatino y una toxicidad especialmente elevada en células tumorales con mutaciones en genes de letalidad sintética, lo que confirma su potencial como fármacos dirigidos.

Con esta nueva ayuda, el IR Sant Pau llevará a cabo una fase decisiva del desarrollo del proyecto. El equipo realizará nuevas optimizaciones de las moléculas, generará líneas celulares mutantes en genes de letalidad sintética mediante CRISPR/Cas9 y validará la eficacia del inhibidor tanto en modelos tumorales celulares como en ratones inmunodeficientes con tumores derivados de pacientes (PDX). Estos estudios permitirán seleccionar las moléculas más prometedoras y preparar su protección mediante una patente en colaboración del IR Sant Pau con la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB).

Para el Dr. Surrallés, este proyecto representa un paso adelante en las terapias de precisión. «Llevamos años estudiando la vía FA/BRCA y ahora estamos en disposición de desarrollar el primer inhibidor específico de esta ruta. Validar Fanconinib nos permitiría abrir una nueva vía terapéutica para tumores resistentes y con pocas opciones de tratamiento». El Dr. Surrallés subraya también la vocación traslacional del IR Sant Pau. «Nuestra experiencia trasladando descubrimientos del laboratorio a la clínica, incluidos ensayos clínicos internacionales y designaciones de medicamento huérfano por parte de la Agencia Europea de Medicamentos, demuestra que somos capaces de llevar la innovación hasta el paciente. Queremos que Fanconinib siga este mismo camino».

El potencial de impacto es elevado. Se estima que más de 300.000 pacientes anuales en Europa y en Estados Unidos presentan mutaciones relacionadas con la letalidad sintética de la vía FA/BRCA. A estos se suman los pacientes que podrían beneficiarse de una mayor sensibilidad a la quimioterapia o de estrategias de combinación con inmunoterapia. El interés creciente de diversas compañías farmacéuticas en terapias dirigidas contra vías de reparación del DNA refuerza el atractivo clínico e industrial del proyecto.

Con esta ayuda, el IR Sant Pau consolida su posición como centro de referencia internacional en la investigación de mecanismos de reparación del DNA y en el desarrollo de nuevas estrategias terapéuticas, reforzando el compromiso del centro con la innovación biomédica y el progreso en el tratamiento del cáncer.


La preeclampsia deja huella en el sistema cardiovascular años después del embarazo, incluso cuando no hay síntomas aparentes

La preeclàmpsia deixa empremta en el sistema cardiovascular anys després de l’embaràs, fins i tot quan no hi ha símptomes aparents

La preeclampsia es una complicación del embarazo ampliamente conocida por su impacto inmediato sobre la salud materna y fetal. Sin embargo, la evidencia científica acumulada en los últimos años ha demostrado que la preeclampsia se asocia también a un mayor riesgo cardiovascular a largo plazo en las mujeres que la han padecido. A pesar de ello, los mecanismos que explican este aumento del riesgo siguen sin estar completamente definidos.

Dos trabajos recientes, llevados a cabo en el grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), analizan cómo la preeclampsia y el desequilibrio angiogénico durante el embarazo se vinculan a cambios persistentes del sistema cardiovascular y renal femenino varios años después del parto.

«En estos trabajos hemos querido analizar qué ocurre con la salud cardiovascular de las mujeres varios años después de un embarazo complicado», explica el Dr. Pablo García Manau, investigador del grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del IR Sant Pau y autor correspondiente de ambos artículos. «Hasta ahora sabíamos que existía un mayor riesgo a largo plazo, pero faltaban datos que ayudaran a entender qué cambios persisten y en qué órganos».

El embarazo como prueba de esfuerzo cardiovascular

Está bien establecido que las mujeres que han tenido preeclampsia presentan, a largo plazo, un mayor riesgo de hipertensión arterial, trombosis, diabetes, enfermedad renal y eventos cardiovasculares. La evidencia científica disponible muestra que este incremento del riesgo se mantiene durante décadas y que la preeclampsia tiene un valor pronóstico propio en la salud futura de la mujer. De hecho, análisis epidemiológicos previos han estimado que cada episodio de preeclampsia puede asociarse a una reducción aproximada de tres años en la esperanza de vida.

Uno de los elementos clave en la fisiopatología de la preeclampsia es el desequilibrio angiogénico, una alteración de dos factores que pueden alterar la función del endotelio y la adaptación de los vasos sanguíneos, detectable durante la gestación mediante el cociente sFlt-1/PlGF, incluso antes de que aparezcan los síntomas clínicos. No obstante, no todas las mujeres con este perfil desarrollan la enfermedad.

«El embarazo es una auténtica prueba de esfuerzo para el sistema cardiovascular de la mujer», explica el Dr. Pablo García Manau. «Ante un mismo estrés biológico, algunas desarrollan clínica, como la preeclampsia, y otras no, lo que indica que no todas parten del mismo punto de partida a nivel cardiovascular».

Desde esta perspectiva, los dos trabajos llevados a cabo en el IR Sant Pau analizan de forma complementaria qué cambios persisten a medio plazo tras el embarazo, tanto desde el punto de vista funcional vascular como a nivel bioquímico, con el objetivo de avanzar en la comprensión de los mecanismos subyacentes a estas diferencias.

Vasos más rígidos entre tres y seis años después del parto

El primero de los artículos, publicado en Acta Obstetricia et Gynecologica Scandinavica, evaluó a 354 mujeres entre tres y seis años después del parto. De ellas, 148 habían presentado preeclampsia o restricción del crecimiento fetal asociada a insuficiencia placentaria, mientras que 206 no tenían antecedentes de estas complicaciones. En un subgrupo de 249 participantes se disponía además de la determinación del cociente sFlt-1/PlGF durante la gestación.

Durante el seguimiento posparto se llevó a cabo una evaluación vascular no invasiva que incluyó el Doppler de la arteria oftálmica en ambos ojos y la medición del grosor íntima-media carotídeo. En el Doppler oftálmico se analizó el OA-PSV ratio, un parámetro que refleja la resistencia vascular periférica y permite evaluar de forma indirecta la elasticidad arterial.

«La arteria oftálmica nos permite obtener una medida funcional del sistema vascular, es decir, de cómo responden los vasos al latido del corazón», señala el Dr. Pablo García Manau.

Los datos mostraron que las mujeres con antecedentes de insuficiencia placentaria presentaban valores significativamente más elevados de la ratio entre los dos picos sistólicos, lo que indica una mayor resistencia vascular persistente años después del embarazo. Esta diferencia fue especialmente evidente en quienes habían desarrollado preeclampsia y, dentro de este grupo, en las que además presentaron un desequilibrio angiogénico durante la gestación.

En el análisis combinado, el aumento del OA-PSV ratio fue significativo únicamente en el grupo que reunía ambos factores —preeclampsia clínica y desequilibrio angiogénico—, mientras que no se observaron diferencias relevantes en las mujeres con desequilibrio angiogénico aislado sin expresión clínica.

Por el contrario, no se observaron diferencias significativas en el grosor íntima-media carotídeo entre los distintos grupos de mujeres, ni en función de los antecedentes obstétricos ni del perfil angiogénico durante la gestación. Este parámetro mide el grosor de las capas internas de la pared de la arteria carótida y se utiliza de forma habitual como un marcador estructural de daño vascular y de riesgo cardiovascular a largo plazo.

«El grosor íntima-media carotídeo suele reflejar cambios que aparecen con el paso del tiempo», explica el Dr. Pablo García Manau. «Que no encontremos diferencias a los tres o seis años del parto indica que, en esta fase, las alteraciones asociadas a la preeclampsia no se manifiestan todavía como cambios estructurales, sino antes a nivel funcional, en la forma en que los vasos se adaptan al flujo sanguíneo».

Corazón y riñón: huellas biológicas distintas según la evolución clínica

El segundo trabajo, publicado en Journal of Clinical Medicine, analizó el perfil bioquímico, metabólico y cardiovascular de 363 mujeres evaluadas también entre tres y seis años después del parto, de las cuales 113 habían presentado preeclampsia. Se examinaron múltiples parámetros en sangre y orina, incluidos biomarcadores cardiovasculares como la troponina T ultrasensible (hs-TnT) y el NT-proBNP, así como indicadores de función renal.

Los resultados mostraron que las mujeres con antecedente de preeclampsia presentaban concentraciones ligeramente más elevadas de hs-TnT, indicativas de estrés cardíaco subclínico, en comparación con aquellas sin preeclampsia previa. Aunque estos valores se situaban dentro de rangos considerados normales y no tenían relevancia clínica directa, la diferencia fue estadísticamente significativa.

En cambio, al analizar los resultados según el perfil angiogénico durante la gestación, independientemente de la aparición o no de preeclampsia clínica, se identificó un patrón diferente. Las mujeres con un cociente sFlt-1/PlGF ≥38 durante el embarazo presentaban en el seguimiento valores ligeramente superiores de proteinuria, potasio y lactato deshidrogenasa (LDH), junto con un recuento leucocitario algo inferior.

Estas variaciones fueron más evidentes cuanto mayor era el grado de desequilibrio angiogénico durante la gestación, especialmente en el caso de la proteinuria, que mostró una relación positiva con el valor del cociente sFlt-1/PlGF.

«En las mujeres con desequilibrio angiogénico que no llegan a desarrollar preeclampsia clínica, el corazón no parece verse afectado, pero sí detectamos cambios sutiles a nivel renal», señala el Dr. Pablo García Manau. «El riñón es un órgano muy dependiente del endotelio y especialmente sensible a este tipo de alteraciones».

No se observaron diferencias significativas en otros biomarcadores cardiovasculares, como el NT-proBNP, lo que concuerda con el hecho de que las mujeres evaluadas no presentaban insuficiencia cardíaca ni enfermedad cardiovascular manifiesta en el momento del seguimiento.

Hacia un seguimiento más preciso de la salud cardiovascular femenina

En conjunto, ambos trabajos sugieren que la disfunción placentaria durante el embarazo puede asociarse a cambios persistentes a medio plazo, tanto a nivel funcional como bioquímico, y que estas manifestaciones no son homogéneas en todas las mujeres.

«La preeclampsia no solo pone de manifiesto una vulnerabilidad previa, sino que además empeora el pronóstico cardiovascular de estas mujeres», concluye el Dr. Pablo García Manau. «Pero también observamos que quienes no desarrollan la enfermedad clínica no están completamente libres de riesgo».

Estos resultados se enmarcan en el estudio CARDIOMOM (Cardiovascular Risk Assessment in Young Women After Index Pregnancy with and without Placental Complications), un proyecto del IR Sant Pau que sigue de forma prospectiva la salud cardiovascular de mujeres tras un embarazo con y sin complicaciones placentarias, con el objetivo de identificar marcadores precoces de riesgo y mejorar las estrategias de seguimiento y prevención en el posparto.

«Las herramientas actuales de estimación del riesgo cardiovascular se han desarrollado fundamentalmente a partir de datos obtenidos en hombres», explica el Dr. Pablo García Manau. «Nuestro objetivo con CARDIOMOM es generar conocimiento específico en salud cardiovascular femenina que permita avanzar hacia estrategias de seguimiento y prevención más ajustadas a la realidad de las mujeres».

Artículos de referencia:

  1. Garcia-Manau P, Platero J, Costa N, Garcia Z, Garrido-Giménez C, Pellicer C, Ullmo J, Nan M, Mora J, Garcia-Osuna A, Sánchez-Garcia O, Jordi M, Choliz M, Cruz-Lemini M, Trilla C, Dominguez-Gallardo C, Llurba E. Ophthalmic artery Doppler and carotid intima-media thickness 3-6 years postpartum in women with and without a history of placental insufficiency. Acta Obstet Gynecol Scand 2026;105:94–104. https://doi.org/10.1111/aogs.70059.
  2. Costa N, Platero J, Garcia-Manau P, Sanchez-Garcia O, Pellicer C, Jordi M, Garcia Z, Garrido-Gimenez C, Ullmo J, Nan M, Mora J, Garcia-Osuna A, Choliz M, Cruz-Lemini M, Del Carmen Medina M, Llurba E. Long-term biochemical and cardiovascular profiles 3-6 years after preeclampsia: Impact of angiogenic imbalance during pregnancy. J Clin Med 2025;14:8389. https://doi.org/10.3390/jcm14238389.

Un estudio internacional aporta evidencia a largo plazo sobre bimekizumab en psoriasis en placa

Dra. Anna López

Un ensayo clínico internacional con seguimiento a tres años, cuyos resultados han sido publicados en JAMA Dermatology, aporta nueva evidencia sobre la evolución a largo plazo de pacientes con psoriasis en placa moderada a grave tratados con bimekizumab. La Dra. Anna López-Ferrer, investigadora del grupo de Dermatología del Institut de Recerca Sant Pau (IR Sant Pau) y miembro del Servicio de Dermatología del Hospital de Sant Pau, figura como coautora de este análisis, centrado específicamente en los resultados reportados por los propios pacientes.

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria crónica de base inmunomediada que puede tener un impacto significativo en la calidad de vida. Más allá de las lesiones cutáneas visibles, síntomas como el picor, el dolor o la descamación influyen de manera directa en el bienestar físico, emocional y social. En este contexto, la incorporación de medidas centradas en el paciente en los ensayos clínicos se ha convertido en un elemento clave para evaluar el beneficio terapéutico de forma integral.

Resultados centrados en el paciente tras tres años de seguimiento

El estudio BE RADIANT es un ensayo de fase 3b multicéntrico internacional que incluyó una extensión abierta hasta completar tres años de seguimiento. El trabajo publicado analiza los denominados patient-reported outcomes (PROs), es decir, los resultados comunicados directamente por los pacientes mediante instrumentos validados que miden síntomas y calidad de vida relacionada con la salud.

Los datos muestran que las mejoras observadas durante las fases iniciales del tratamiento se mantienen de forma sostenida a lo largo del tiempo. En particular, se registraron reducciones persistentes en síntomas como el picor y el dolor, así como mejoras relevantes en los cuestionarios de calidad de vida dermatológica. Esta información resulta especialmente relevante en una patología crónica que requiere tratamientos prolongados y en la que la percepción del paciente constituye un componente esencial de la evaluación terapéutica.

«Disponer de datos a tres años con medidas centradas en el paciente es especialmente relevante en una enfermedad crónica como la psoriasis. Estos resultados nos permiten valorar no solo la respuesta clínica, sino también el impacto real del tratamiento en la calidad de vida de los pacientes a largo plazo», señala la Dra. Anna López-Ferrer.

Investigación clínica colaborativa

La publicación en una revista internacional de referencia como JAMA Dermatology subraya la relevancia científica del ensayo y la importancia de integrar variables clínicas y resultados reportados por los pacientes en el diseño de estudios a largo plazo. Para el IR Sant Pau, este tipo de trabajos contribuye a reforzar la investigación clínica en enfermedades inflamatorias y a avanzar hacia una evaluación terapéutica más completa y centrada en la experiencia del paciente.

La participación en estudios multicéntricos internacionales permite consolidar la experiencia del equipo en ensayos clínicos y en la evaluación rigurosa de nuevas estrategias terapéuticas en psoriasis, en línea con el compromiso del IR Sant Pau con la investigación clínica de calidad.

Artículo de referencia:

Augustin M, Feldman SR, Warren RB, Armstrong A, Vender R, López-Ferrer A, Dawe WH, Lambert J, Szilagyi B, Hoepken B, Warham R, Gottlieb AB. Three-year Patient-reported Outcomes from bimekizumab for plaque psoriasis: The BE RADIANT randomized clinical trial with open-label extension. JAMA Dermatol 2026. https://doi.org/10.1001/jamadermatol.2025.6055


La Unidad de Memoria celebra 20 años consolidando su liderazgo mundial en la nueva era contra el Alzheimer

20 Aniversari Unitat de Memòria

Los expertos coinciden en que hoy estamos mucho más cerca de vencer el Alzheimer, que vivimos un cambio de paradigma histórico. Aún no existe una cura, pero es la primera vez que se ha conseguido ralentizar el curso de la enfermedad gracias a un punto de inflexión: la nueva generación de fármacos que eliminan la proteína beta-amiloide que se acumula en el cerebro de los pacientes y frenan la progresión del Alzheimer en un 30 %. También destacan los biomarcadores plasmáticos como una revolución en el diagnóstico en todas las fases de la enfermedad mediante un análisis de sangre. Y lanzan un mensaje de salud pública a la sociedad: el 45 % de los casos de demencia podrían prevenirse o retrasarse interviniendo sobre 14 factores de riesgo modificables. Son algunas conclusiones destacadas del reciente encuentro que ha celebrado el 20.º aniversario de la Unidad de Memoria (UM) del Hospital de Sant Pau, que ha reunido a expertos mundiales, pacientes y familiares.

«Tenemos biomarcadores muy robustos que permiten un diagnóstico muy preciso, fármacos que modifican la progresión de la enfermedad, 130 medicamentos más que están en fase de estudio y que amplían el abanico de estrategias, incluyendo aproximaciones centradas en la inflamación y la protección sináptica… Cada día podemos y debemos abrir una puerta más en la lucha contra el Alzheimer y estoy convencida de que acabaremos derrotando esta enfermedad neurodegenerativa», ha destacado la prestigiosa neuróloga Teresa Gómez-Isla, jefa de la División de Trastornos de la Memoria en Mass General Brigham (Massachusetts General Hospital) y profesora de Neurología de la Facultad de Medicina de Harvard (EE. UU.), quien también formó parte de la UM de Sant Pau durante sus inicios.

«En 2026 comienza el siglo XXI en Alzheimer», ha afirmado el Dr. Juan Fortea, actual director de la UM. «Estos nuevos fármacos suponen un cambio radical y son solo el primer paso de un futuro que tenemos motivos para contemplar con mucho optimismo». El Dr. Alberto Lleó, director del Servicio de Neurología de Sant Pau, ha señalado que «veremos muchos tratamientos que coexistirán». Y que estos cambios «comportan un reto importante: un nuevo manejo del paciente, que requiere un seguimiento mucho más estrecho. Se necesitan nuevas infraestructuras de espacios, personal y tecnología». Y ha destacado que Sant Pau «está muy bien posicionado para continuar siendo líder mundial en este ámbito».

El Dr. Adrià Comella, director del Hospital de Sant Pau, ha afirmado al inicio del acto que «nuestro centro es referente y pionero en este ámbito, siempre con una visión de sistema y de aportaciones y colaboraciones con otras entidades. La Unidad de Memoria es un buen ejemplo». Por su parte, el Dr. Jordi Surrallés, director del IR Sant Pau, ha puesto de relieve «nuestro liderazgo mundial en la investigación del Alzheimer y de las formas genéticas de esta enfermedad y estamos llevando a cabo una intensa labor en la identificación de biomarcadores».

Un avance decisivo: los biomarcadores plasmáticos

La Dra. Gómez-Isla, con una extensa trayectoria clínica, investigadora y docente, quien tuvo como paciente al exalcalde de Barcelona Pasqual Maragall, estudia los cambios cerebrales asociados al envejecimiento, especialmente en las primeras fases del Alzheimer, los mecanismos de resiliencia cerebral y la validación de nuevos biomarcadores de imagen para la detección e intervención precoces de la patología. Ha abordado estos temas en «Alzheimer: decidiendo el futuro de la memoria» y ha afirmado que «con la UM nació una convicción: la ciencia debe ir acompañada del cuidado de los pacientes», recordando los inicios de una trayectoria definida por la investigación traslacional.

«Los biomarcadores de imagen y plasmáticos han sido un avance clave. Antes, el diagnóstico definitivo solo era posible con el análisis post mortem del cerebro. Ahora tenemos herramientas que permiten identificar la enfermedad en vida, como el biomarcador plasmático p-tau217, que ha demostrado una gran capacidad para discriminar el Alzheimer de otras enfermedades neurodegenerativas, superando incluso a otros biomarcadores sanguíneos y de resonancia magnética. Estos métodos, sencillos y no invasivos, abren la puerta a una detección fiable y más accesible».

Otro avance son los fármacos recientemente aprobados. En el Massachusetts General Hospital han analizado los datos de los dos primeros años de tratamiento: «Hay que ver cómo se traducirá el beneficio observado en los ensayos en el día a día de los pacientes, pero estos avances son un rayo de esperanza para los pacientes y las familias». Ha añadido que «medir los beneficios en cada paciente no es fácil, porque cada uno es diferente y las patologías concomitantes dificultan entender cómo progresa el Alzheimer y evaluar la eficacia de estos tratamientos».

También ha repasado algunos hitos importantes en la investigación del Alzheimer, como la evidencia genética. «Se sabía que el 90 % de los casos de Alzheimer aparecían en personas mayores de sesenta años, mientras que un 10 % afectaba a pacientes más jóvenes, a menudo por causas genéticas. Esta evidencia fue determinante para formular la hipótesis de la cascada amiloide: primero se acumula de manera anómala la beta-amiloide, después la proteína tau y, finalmente, se produce una pérdida progresiva de neuronas y sinapsis que da lugar a los síntomas clínicos».

También ha destacado un estudio pionero de 1996 que demostró una marcada pérdida neuronal en la corteza entorrinal —clave para la memoria y los recuerdos— desde fases muy iniciales de la enfermedad, desmintiendo la creencia de que el envejecimiento comportaba inevitablemente una reducción generalizada de neuronas. «El cerebro humano sano tiene unos 7 millones de neuronas en esta región. En pacientes con síntomas muy leves de Alzheimer se observaba una muerte neuronal del 30 %, que podía alcanzar un 70 % en fases avanzadas. Esto indicaba que el daño cerebral comenzaba muchos años antes de los primeros síntomas y ponía de manifiesto la necesidad de diagnosticar la enfermedad antes y mejor». Hoy sabemos que el amiloide cerebral puede empezar a detectarse hasta quince años antes de la sintomatología en determinados casos, definiendo una larga fase silenciosa que representa la mejor ventana terapéutica antes de que la pérdida neuronal sea irreversible.

Sant Pau y la Unidad de Memoria, referente mundial en Alzheimer

El Hospital de Sant Pau creó el primer Servicio de Neurología de España en 1882. Desde entonces, ha seguido siendo pionero en este ámbito, tanto en asistencia como en investigación. En 2005 creó la UM con 4 miembros: el Dr. Rafael Blesa, el Dr. Alberto Lleó, la Dra. Isabel Sala y la Dra. Gómez-Isla; ahora son un equipo interdisciplinar de 75 profesionales. «Además, la Dra. Isabel Illa fue clave para impulsar la investigación y el laboratorio durante los primeros años», señala el Dr. Lleó.

Actualmente, Sant Pau ocupa un lugar clave en el panorama mundial del Alzheimer y la UM ha obtenido recientemente un CSUR en enfermedades minoritarias en adultos que cursan con trastornos cognitivos. Es el principal centro reclutador del mundo para ensayos clínicos en esta enfermedad, donde destaca la Cohorte SPIN (Sant Pau Initiative on Neurodegeneration), clave para el descubrimiento y validación de biomarcadores, y el proyecto DABNI (Down Alzheimer Barcelona Neuroimaging Initiative), un estudio intensivo de biomarcadores en Alzheimer en adultos con síndrome de Down (SD). «Hemos realizado más de 1.000 visitas clínicas a pacientes con SD y Alzheimer, siendo con diferencia la cohorte más grande del mundo en biomarcadores en SD», ha explicado el Dr. Fortea. «Hemos logrado reconceptualizar el SD y en 2024 se ha incorporado a los criterios diagnósticos estadounidenses».

Todo ello ha convertido al centro en referente para otras entidades a la hora de establecer colaboraciones. Ejemplos claros son el HUB Alzheimer Barcelona, con los 6 centros de referencia en Barcelona; el Global Brain Health Institute (GBHI), coordinado por la Universidad de California (EE. UU.) y el Trinity College de Dublín para promover la formación de una red de líderes en salud cerebral; o el Brave-AD (Barcelona REsearch on APOE, Vascular risk and Eye in Alzheimer’s Disease), entre otros.

Actualmente, la UM está llevando a cabo 28 ensayos clínicos con las principales moléculas relacionadas con el Alzheimer y es referente en biomarcadores. Destaca el descubrimiento de una nueva forma genética del Alzheimer: concretamente, que tener 2 copias del gen APOE4 causa la enfermedad en el 95 % de los casos —hasta entonces se consideraba un factor de riesgo, pero ahora se sabe que prácticamente quien lo tenga acabará desarrollando la enfermedad—. Entre el 2 % y el 3 % de la población y 1 de cada 5 personas con demencia tienen este gen duplicado. «Poder prever quién tendrá la enfermedad puede ser un dato muy útil para empezar a tratar a los pacientes antes de que presenten los primeros síntomas», afirma el Dr. Fortea sobre el estudio publicado en Nature Medicine.

También un estudio publicado en JAMA Neurology que refuerza el papel del análisis de sangre en el futuro del diagnóstico y seguimiento de las demencias y que demuestra cómo el biomarcador p-tau217 en plasma tiene una precisión del 90-95 %, comparable a los biomarcadores en líquido cefalorraquídeo, incluso en las fases más iniciales de la enfermedad, cuando los síntomas aún no son evidentes.

Conferencia magistral a cargo del Dr. Rafael Blesa, fundador de la UM

Con el título «Cuatro décadas de investigación en la enfermedad de Alzheimer y el desarrollo de las Unidades de Memoria en Cataluña», el Dr. Rafael Blesa, neurólogo de reconocimiento internacional en la investigación y el estudio del Alzheimer, creador de la UM de Sant Pau y exdirector del Servicio de Neurología de Sant Pau, ha repasado los hitos más importantes de la historia reciente del Alzheimer, como los estudios sobre la genética de la enfermedad, la hipótesis de la cascada amiloide, la aprobación de los primeros fármacos para tratar los síntomas, la creación de asociaciones de familiares, programas pioneros en el mundo como PICOGEN, los protocolos de diagnóstico, los avances en neuroimagen y biomarcadores… y la creación de las unidades de memoria en los hospitales de Cataluña.

Mirando al futuro, ha afirmado que «habrá algo más que el tratamiento sintomático con los nuevos fármacos recientemente aprobados», y también que «es necesario continuar investigando la causa de la enfermedad, porque ninguna de las terapias actuales puede curarla». Asimismo, ha subrayado «la atención interdisciplinar y orientada a políticas sociales, marcos como el PLADEMCAT que guían la atención integral, y la educación a la población sobre los factores de riesgo modificables en el desarrollo del Alzheimer».


La resonancia magnética abre la puerta a mejores tratamientos para parkinsonismos atípicos infradiagnosticados

Dr. Ignacio Illán - Dr. Jesús García-Castro

Un estudio internacional liderado por investigadores del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) demuestra que el uso avanzado de la resonancia magnética (RM) permite identificar con mucha mayor precisión a los pacientes con parálisis supranuclear progresiva (PSP) y degeneración corticobasal (CBD), dos parkinsonismos atípicos poco frecuentes y claramente infradiagnosticados.

El trabajo, publicado en The Journal of Prevention of Alzheimer’s Disease, muestra que esta estrategia no solo mejora el diagnóstico en fases tempranas, sino que también transforma el diseño de los ensayos clínicos, haciéndolos más precisos y viables en enfermedades para las que actualmente no existe ningún tratamiento modificador.

«Son enfermedades que provocan problemas de equilibrio, caídas, rigidez o dificultades para hablar y moverse. Muchos pacientes llegan inicialmente a consulta como si tuvieran Parkinson o simplemente como personas mayores con problemas de movilidad», explica el Dr. Jesús García-Castro, investigador del grupo de Neurobiología de las Demencias del IR Sant Pau y neurólogo del Hospital de Sant Pau, y primer autor del estudio. «Esto hace que estén muy infradiagnosticadas y que durante años no hayamos sabido con suficiente certeza qué enfermedad tenía realmente cada paciente».

Qué son la PSP y la CBD y por qué se confunden con el Parkinson

La PSP y la CBD forman parte de un grupo de enfermedades neurodegenerativas conocidas como taupatías, caracterizadas por la acumulación anómala en el cerebro de la proteína tau, una proteína esencial para el funcionamiento normal de las neuronas.

Cuando la tau se deposita de forma patológica, provoca un daño progresivo de distintas regiones cerebrales. En la PSP y la CBD, este daño afecta especialmente a áreas relacionadas con el control del movimiento, el equilibrio, la postura, el habla y algunas funciones cognitivas, lo que explica que sus síntomas iniciales se parezcan mucho a los del Parkinson.

A diferencia de la enfermedad de Alzheimer —otra taupatía bien conocida—, la PSP y la CBD pertenecen al subgrupo de las taupatías de cuatro repeticiones, con características biológicas propias. Sin embargo, durante años estas diferencias no han podido identificarse con claridad en vida, lo que ha generado diagnósticos imprecisos y una importante confusión clínica.

«Estas enfermedades están, por así decirlo, a medio camino entre el Alzheimer y el Parkinson», señala el Dr. Ignacio Illán-Gala, investigador del grupo de Neurobiología de las Demencias del IR Sant Pau y neurólogo del Hospital Sant Pau, y autor sénior del estudio. «Se parecen al Parkinson por los síntomas motores, pero comparten con el Alzheimer el hecho de estar causadas por una patología de la proteína tau. El problema es que, hasta ahora, no teníamos herramientas fiables para distinguirlas bien».

Diagnósticos imprecisos y ensayos clínicos que no funcionan

Durante años, la falta de herramientas diagnósticas objetivas ha sido uno de los principales obstáculos para el desarrollo de tratamientos en estas taupatías. La selección de pacientes para los ensayos clínicos se ha basado casi exclusivamente en criterios clínicos, especialmente en fases iniciales, cuando los síntomas aún son poco específicos y se solapan entre distintas enfermedades.

Un mismo síndrome clínico puede corresponder a patologías diferentes, y una misma enfermedad puede manifestarse de formas muy distintas. Esta heterogeneidad ha llevado a que muchos ensayos clínicos incluyeran poblaciones biológicamente mezcladas, reduciendo de forma drástica su capacidad para detectar beneficios reales.

Este problema es especialmente relevante en la CBD, donde una proporción significativa de los pacientes presenta en realidad enfermedad de Alzheimer. Sin un filtrado adecuado, las cohortes utilizadas en los ensayos quedan contaminadas desde el punto de vista biológico, lo que limita de forma crítica su utilidad.

Cómo la resonancia magnética permite diferenciar la PSP y la CBD

El estudio demuestra que la resonancia magnética estructural puede cubrir una carencia histórica en estas taupatías: la ausencia de biomarcadores fiables en vida que permitan identificar la patología subyacente real cuando los síntomas aún son poco específicos.

A partir del análisis detallado de la atrofia cerebral, los investigadores han desarrollado modelos capaces de estimar con alta probabilidad si un paciente presenta PSP o CBD, incluso en fases muy iniciales de la enfermedad. «La resonancia tiene dos funciones fundamentales», explica el Dr. García-Castro. «Por un lado, nos ayuda a diagnosticar con mucha más seguridad en fases tempranas. Y por otro, nos permite medir la progresión de la enfermedad de forma objetiva».

La clave del trabajo es la identificación de firmas específicas de resonancia magnética para cada enfermedad, basadas en la combinación de cambios estructurales en distintas regiones cerebrales. En la PSP, la firma se caracteriza principalmente por la afectación de estructuras profundas del cerebro, en especial el tronco encefálico, junto con cambios más selectivos en determinadas áreas corticales. En la CBD, el patrón es distinto y muestra una afectación más marcada de regiones corticales, especialmente vinculadas al control motor y a la integración sensorial.

«Aunque clínicamente puedan parecer muy similares, a nivel cerebral la PSP y la CBD dañan el cerebro de forma diferente», señala el Dr. Illán-Gala. «Estas diferencias quedan reflejadas en la resonancia magnética y, al combinarlas en una firma, podemos distinguir mucho mejor qué enfermedad tiene cada paciente».

Ensayos clínicos más pequeños, viables y con impacto real para los pacientes

Además de mejorar la precisión diagnóstica, el estudio demuestra que la resonancia magnética puede utilizarse también como herramienta de seguimiento longitudinal en los ensayos clínicos dirigidos a estas taupatías. Al emplear las firmas específicas de resonancia magnética como medida objetiva de progresión de la enfermedad, los investigadores muestran que es posible detectar cambios estructurales cerebrales con mucha mayor sensibilidad que con las escalas clínicas tradicionales.

En los diseños clásicos basados en variables clínicas —como escalas funcionales o de gravedad de los síntomas—, demostrar que un tratamiento modifica la progresión de la enfermedad suele requerir intervalos largos de seguimiento y tamaños muestrales muy elevados, que en la práctica pueden situarse en varios cientos de pacientes. Este enfoque resulta especialmente problemático en enfermedades poco frecuentes como la PSP y la CBD, donde el reclutamiento es lento, costoso y difícil de sostener en el tiempo.

Los análisis realizados en el estudio muestran que el uso de resonancia magnética como variable de resultado cambia de forma sustancial este escenario. En el caso de la PSP, la aplicación de firmas específicas de resonancia permitiría reducir aproximadamente en un 50 % el número de participantes necesarios en un ensayo clínico de 12 meses, en comparación con los diseños basados exclusivamente en escalas clínicas. En la CBD, donde la heterogeneidad clínica y diagnóstica es todavía mayor, el impacto es aún más marcado: el uso de estas medidas objetivas podría suponer una reducción cercana al 80–85 % del tamaño muestral necesario para detectar un efecto terapéutico con la misma potencia estadística.

«Para que una empresa o un consorcio académico apueste por un ensayo clínico, este tiene que ser viable», añade el Dr. Illán-Gala. «Si el ensayo requiere mil pacientes, es prácticamente imposible. Pero si puede realizarse con un número razonable de personas bien seleccionadas y con medidas objetivas de progresión, entonces existe una posibilidad real de demostrar si un tratamiento funciona».

En este contexto, los investigadores insisten en que no se trata únicamente de enfermedades raras, sino de patologías poco frecuentes y claramente infradiagnosticadas, para las que las limitaciones metodológicas han sido hasta ahora una barrera clave tanto para el desarrollo terapéutico como para la llegada de opciones reales a los pacientes.

Continuidad de la investigación y nuevas líneas apoyadas por el PERIS

Esta línea de investigación tiene continuidad directa en proyectos actualmente en marcha en el IR Sant Pau. En la convocatoria 2025 del programa PERIS del Departament de Salut de la Generalitat de Cataluña, el centro ha obtenido financiación para avanzar en el diagnóstico precoz de las taupatías de cuatro repeticiones, entre ellas la PSP y la CBD, mediante la combinación de biomarcadores plasmáticos y técnicas de imagen avanzada.

Este proyecto, liderado por el Dr. Illán-Gala, parte de los resultados que ahora publica el estudio y tiene como objetivo desplazar el diagnóstico hacia fases mínimamente sintomáticas, cuando es más probable que los futuros tratamientos modificadores de la enfermedad sean eficaces.

«Nuestro objetivo es llegar a una situación similar a la del Alzheimer, en la que una combinación de un análisis de sangre y una resonancia magnética permita diagnosticar estas enfermedades en fases muy iniciales y con mucha más seguridad», explica el Dr. García-Castro.

«Estas patologías están mucho más presentes de lo que creemos, pero no las sabemos detectar bien», concluye el Dr. García-Castro. «Mejorar el diagnóstico es el primer paso para que estos pacientes, que hoy no tienen ninguna opción terapéutica, puedan empezar a tenerla».

Artículo de referencia:

García-Castro J, VandeVrede L, Donohue MC, Vaqué-Alcázar L, Rubio-Guerra S, Selma-González J, Heuer HW, Morcillo-Nieto AO, Franquesa M, Dols-Icardo O, Bejanin A, Belbin O, Fortea J, Alcolea D, Carmona-Iragui M, Abdelnour C, Barroeta I, Santos-Santos M, Sánchez Saudinós MB, Sala I, Lleó A, Gorno-Tempini ML, Mandelli ML, Raman R, Wills A-MA, Barragan E, Litvan I, Boeve B, Dickerson B, Grossman M, Huey ED, Irwin DJ, Pantelyat A, Tartaglia C, Rojas JC, Boxer AL, Illán-Gala I, Four Repeat Tau Neuroimaging Initiative (4RTNI) and the AL108-231 Investigators. Potential role of MRI to optimize clinical trial design for progressive supranuclear palsy and corticobasal degeneration. J Prev Alzheimers Dis 2026;13:100486. https://doi.org/10.1016/j.tjpad.2026.100486


Más de 4.000 personas llenan el Parque de Atracciones Tibidabo de ciencia en la segunda edición de la Fiesta de la Mujer y la Niña en la Ciencia

2026 Festa de la Dona i la Nena a la Ciència

La segunda edición de la Fiesta de la Mujer y la Niña en la Ciencia, organizada este domingo por el Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), ha vuelto a convertir el Área Panorámica del Parque de Atracciones Tibidabo en un espacio de encuentro entre ciencia y ciudadanía. Más de 4.000 personas se han acercado a lo largo de la jornada para acompañar a Mariona, una niña de ocho años apasionada por la ciencia, en esta celebración enmarcada en el Día Mundial de la Mujer y la Niña en la Ciencia.

Durante el evento, las familias han podido disfrutar de más de veinte talleres y actividades educativas y participativas llevadas a cabo por profesionales del IR Sant Pau, contribuyendo a crear conciencia e impulsar un futuro más inclusivo en el ámbito científico. El proyecto también destaca el papel de las mujeres en la ciencia, poniendo de relieve ejemplos reales de investigadoras que comparten su experiencia profesional y personal con el objetivo de promover la igualdad de género en este ámbito.

En el IR Sant Pau, el compromiso con la igualdad de género se refleja también en la estructura de su personal investigador. Las mujeres representan el 65 % del personal investigador en las categorías R2 y R3, el 67 % de las investigadoras en etapa inicial y el 44 % de las personas que lideran grupos de investigación. Asimismo, la presencia femenina es mayoritaria en los equipos de gestión y en las plataformas científico-técnicas, con un 80 % y un 83 %, respectivamente. Estos datos evidencian una participación femenina sólida en todas las etapas de la carrera científica.

El Dr. Jordi Surrallés, director del IR Sant Pau, ha valorado muy positivamente la celebración de esta segunda edición. «Queremos que las niñas y los niños vean que la ciencia es cercana, apasionante y que también es un espacio para ellas. Generar referentes femeninos desde edades tempranas es clave para construir una investigación más diversa y más excelente», ha afirmado.

La consejera de Salud de la Generalitat de Cataluña, Olga Pané, ha puesto de relieve la importancia de iniciativas como esta para avanzar hacia una ciencia más inclusiva y equitativa. «Es muy importante mantener el espíritu científico y animar a nuestras niñas a continuar en el ámbito de la ciencia. Hemos avanzado mucho, pero todavía no hemos llegado donde queremos llegar. Necesitamos más mujeres investigadoras, más mujeres liderando equipos y más mujeres en los espacios de decisión. La ciencia del futuro debe contar con el talento de todas, porque solo así será una ciencia mejor y más justa».

La consejera también ha recordado que la presencia femenina en la investigación ha crecido de manera significativa en los últimos años, aunque todavía persisten desigualdades en los niveles de liderazgo. «Hoy ya superamos el 50 % de mujeres en los estudios de doctorado y tres cuartas partes de los profesionales sanitarios son mujeres. Pero esta misma representación todavía no se refleja plenamente en las cúpulas directivas. Por eso es fundamental seguir promoviendo referentes, romper estereotipos y defender la ciencia frente a cualquier forma de negacionismo».

Finalmente, ha hecho un llamamiento colectivo a proteger y prestigiar la investigación científica como motor de progreso social. «La ciencia es una herramienta de protección y de progreso. Debemos defenderla y valorarla, especialmente frente a los discursos que la cuestionan. Jornadas como esta no solo inspiran vocaciones, sino que contribuyen a construir un futuro más igualitario y más fuerte para nuestro país».

Una jornada con muchas actividades

La jornada ha ofrecido una amplia variedad de propuestas diseñadas para acercar la ciencia y la investigación a públicos de todas las edades. Entre las actividades más destacadas se han incluido talleres como El superpoder de la sangre o Descubrimos la base de la vida — El ADN, donde los participantes han podido aproximarse de manera práctica a conceptos fundamentales de la biomedicina.

Asimismo, se han desarrollado sesiones como ¡Vive la ciencia haciendo experimentos!, talleres sobre la influencia del sexo y el género en la respuesta a los medicamentos y espacios dedicados a entender el funcionamiento del sistema respiratorio, digestivo y cardiovascular. La propuesta ¡Quiero tener un supercorazón! ha puesto el foco en la importancia de los hábitos saludables desde la infancia.

El aprendizaje práctico también ha tenido un papel protagonista con el taller de reanimación cardiopulmonar (RCP), que ha permitido a niños y adultos familiarizarse con maniobras básicas que pueden salvar vidas. Para el público más joven, se han organizado actividades como ¡Mi cuerpo mola! y la sesión ¿Cómo nacen los bebés?, abordando diferentes aspectos del desarrollo y la salud desde una perspectiva científica y pedagógica.

La jornada ha contado también con el espacio El cuerpo humano: un viaje en 3D, con modelos tridimensionales que han permitido explorar órganos y sistemas de manera visual e interactiva, además de animaciones científicas y actividades lúdicas para los más pequeños.

Los niños y niñas que habían completado las misiones del proyecto Mariona a lo largo del año han podido canjear sus pulseras por una calculadora personalizada con la imagen de Mariona, obsequio de Casio, reforzando el carácter experiencial y continuado de la iniciativa. En palabras del Dr. Jordi Surrallés, «iniciativas como esta forman parte de nuestra responsabilidad como instituto de investigación: abrir las puertas, compartir conocimiento y contribuir activamente a una sociedad más informada e igualitaria».

El proyecto de Mariona

El proyecto “Mariona investigadora” es una iniciativa educativa y de divulgación desarrollada por el IR Sant Pau. Mariona es un personaje que simboliza a una niña de ocho años apasionada por la ciencia y la medicina, con el propósito de inspirar a niñas, niños y jóvenes a explorar el mundo de la investigación científica. A esta edad, los ocho años, es cuando las niñas suelen perder el interés por la ciencia, debido tanto a los estereotipos que todavía persisten como a la falta de referentes, una situación que este proyecto busca paliar.

Ciencia con perspectiva de genero

En el IR Sant Pau se impulsa constantemente un diálogo con la sociedad, alineado con su plan de RRI y con sus objetivos de Educación Científica y Participación Ciudadana. Como centro CERCA y como Unidad de Cultura Científica y de la Innovación acreditada por la FECYT, su compromiso por acercar la investigación a la sociedad es firme. Como único instituto de investigación catalán con un programa de investigación transversal en género, el IR Sant Pau es portavoz de los últimos avances científicos y pone de manifiesto la importancia de la investigación con perspectiva de género y del papel femenino en la investigación y el futuro de la ciencia en femenino.

Por su parte, el Parque de Atracciones Tibidabo, conocido por su dedicación a proyectos educativos y solidarios, colabora con diversas entidades para dar visibilidad a misiones de gran impacto social. En este contexto, el parque es un espacio idóneo para dar a conocer la labor del IR Sant Pau entre las familias.

En la celebración de esta Fiesta de la Mujer y la Niña en la Ciencia también han participado diversas empresas. La segunda edición de la Fiesta ha contado con la colaboración de Casio, GAES Junior, Grupo Julià, Miniland y Tais Events. Asimismo, han participado DiR, Dansa Menchu Durán, el Centro Deportivo Municipal Guinardó y MODIband, contribuyendo al desarrollo de diversas actividades durante la jornada.


La contaminación ambiental se asocia a un mayor riesgo y gravedad de las exacerbaciones respiratorias en pacientes con EPOC

Daniel Planchuelo, Marta García i Lluís Cuixart

Un estudio liderado por los equipos de Atención Primaria EAP Dreta de l’Eixample y EAP Sardenya, junto con el Institut de Recerca Sant Pau (IR Sant Pau), demuestra que los pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) presentan más exacerbaciones respiratorias y de mayor gravedad en periodos con niveles elevados de contaminación ambiental. El trabajo ha sido desarrollado por la Dra. Marta García, el Dr. Daniel Planchuelo, el Dr. Lluís Cuixart y el Dr. Carles Brotons, todos ellos miembros del grupo de investigación en Atención Primaria.

Publicado en Revista Clínica de Medicina de Familia, compara un año de alta contaminación (2017) con un año de mejor calidad del aire (2021), un periodo marcado por las restricciones asociadas a la pandemia de la COVID-19, que conllevaron una reducción significativa del tráfico y de la actividad urbana, y refuerza la importancia de las políticas públicas orientadas a reducir los contaminantes atmosféricos.

La contaminación del aire es un problema de salud pública de primer orden y afecta de manera especial a las personas con enfermedades respiratorias crónicas. Tal como destaca el Dr. Lluís Cuixart, «las personas con EPOC son especialmente vulnerables a la contaminación ambiental, porque cualquier empeoramiento de la calidad del aire puede actuar como desencadenante de exacerbaciones con un impacto clínico relevante».

En ciudades como Barcelona, la exposición a contaminantes como el dióxido de nitrógeno y el material particulado fino se ha asociado de forma consistente con un mayor riesgo de agudizaciones de la EPOC, un fenómeno que este estudio analiza desde una perspectiva clínica y asistencial.

Más exacerbaciones y mayor gravedad en los años con peor calidad del aire

El estudio incluyó 150 pacientes con EPOC atendidos en un centro de Atención Primaria de Barcelona, distribuidos en dos cohortes equivalentes. En el año 2017, con niveles elevados de contaminación, el 41,3 % de los pacientes presentó al menos una exacerbación respiratoria, frente al 25,3 % registrado en 2021, cuando la calidad del aire mejoró de forma notable.

Además de ser más frecuentes, las exacerbaciones también fueron más graves en el año con mayor contaminación ambiental. En 2017 se registró un mayor número de visitas a urgencias hospitalarias y de ingresos hospitalarios, mientras que en 2021 la mayoría de las exacerbaciones pudieron resolverse en el ámbito ambulatorio.

Según explica la Dra. Marta García, investigadora principal del estudio, «los resultados muestran que no solo aumentan las exacerbaciones cuando la calidad del aire es peor, sino que estas tienden a ser más graves y a requerir una atención sanitaria más compleja, con el impacto que ello tiene tanto para los pacientes como para el sistema de salud».

El papel de las comorbilidades y el contexto de la pandemia

El análisis tuvo en cuenta diversas variables clínicas y demográficas, como la edad, el tabaquismo, la función pulmonar o las comorbilidades cardiovasculares. En este sentido, el Dr. Cuixart subraya que «en pacientes con EPOC es fundamental interpretar los efectos de la contaminación teniendo en cuenta las enfermedades asociadas, ya que patologías frecuentes como la hipertensión arterial pueden modular tanto la frecuencia como la gravedad de las exacerbaciones».

En relación con los eventos cardiovasculares, el estudio no encontró diferencias significativas en su incidencia entre ambos años. No obstante, sí se observó una tendencia hacia episodios menos graves en 2021, con una mayor proporción de pacientes atendidos de forma ambulatoria. Los autores subrayan que estos resultados deben interpretarse con prudencia, ya que el tamaño muestral no permite extraer conclusiones firmes para este desenlace.

El contexto de la pandemia de la COVID-19 en 2021 constituye otro factor a tener en cuenta. Las restricciones de movilidad, el uso generalizado de mascarillas y la reducción de las infecciones respiratorias no COVID podrían haber contribuido, al menos en parte, a la menor incidencia de exacerbaciones observada ese año.

Implicaciones para la salud pública y la práctica clínica

A pesar de sus limitaciones, el estudio aporta evidencia local que refuerza el papel de la contaminación ambiental como factor de riesgo modificable en la EPOC. «Mejorar la calidad del aire no es solo una cuestión ambiental, sino una intervención con un impacto directo sobre la salud de pacientes especialmente vulnerables», señala el Dr. Cuixart. «Nuestros datos respaldan la necesidad de integrar la vigilancia de la contaminación en la prevención y el manejo de la EPOC, junto con el control de las comorbilidades».

Los investigadores destacan la necesidad de futuros estudios prospectivos y multicéntricos que permitan profundizar en la relación causal entre la exposición a los contaminantes y los desenlaces clínicos respiratorios y cardiovasculares. Mientras tanto, los resultados respaldan las estrategias de reducción de emisiones y las políticas urbanas orientadas a mejorar la calidad del aire como una medida clave para disminuir la carga de enfermedad en pacientes con EPOC.

Artículo de referencia:

García Torres M, Planchuelo Calatayud D, Cuixart Costa L, Brotons Cuixart C. Impacto de la contaminación ambiental en las exacerbaciones respiratorias y eventos cardiovasculares en pacientes con enfermedad pulmonar obstructiva crónica. Estudio de cohortes retrospectivo. Rev Clin Med Fam. 2025;18(4):324–330. doi:10.55783/rcmf.180404.


La epigenética influye en la respuesta a venetoclax en la leucemia mieloide aguda

Carlos Quero-Dotor, Manel Esteller i Eva Crespo-García

La leucemia mieloide aguda (LMA) es la neoplasia hematológica aguda más frecuente en adultos y una de las que presenta peor pronóstico. A diferencia de otras enfermedades hematológicas, los avances terapéuticos en la LMA han sido históricamente modestos y la supervivencia global sigue siendo limitada, en gran parte debido a la persistencia de subpoblaciones celulares resistentes al tratamiento. Comprender los mecanismos biológicos que explican por qué algunos pacientes responden mejor que otros a una misma terapia es uno de los principales retos actuales en este ámbito.

En los últimos años, la introducción de fármacos dirigidos ha supuesto un avance relevante en el tratamiento de la LMA. Entre ellos, venetoclax, un inhibidor de la proteína BCL-2, ha demostrado mejorar los resultados clínicos tanto en pacientes con diagnóstico reciente como en aquellos con enfermedad refractaria o en recidiva. Sin embargo, la respuesta a este tratamiento es muy variable y una proporción significativa de pacientes presenta resistencias iniciales o desarrolla resistencia secundaria, lo que limita su eficacia a largo plazo.

En este contexto, un estudio liderado por el Dr. Manel Esteller, jefe del grupo de Epigenética del Cáncer del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), ha analizado si los mecanismos epigenéticos pueden contribuir a explicar esta heterogeneidad en la respuesta terapéutica. «Nos interesaba entender por qué algunos tumores responden mejor que otros a tratamientos como venetoclax y si la epigenética podía ayudarnos a explicarlo», señala el Dr. Esteller. El trabajo se ha publicado en la revista British Journal of Haematology.

Epigenética y análisis molecular de la respuesta a venetoclax

La epigenética estudia los cambios que regulan la actividad de los genes sin modificar la secuencia del ADN y permite que una misma información genética se exprese de forma distinta según el contexto celular. Entre los principales mecanismos epigenéticos se encuentra la metilación del ADN, una marca química que puede silenciar la expresión génica y cuya alteración se ha asociado tanto al desarrollo del cáncer como a la respuesta a distintos tratamientos oncológicos.

Sobre esta base conceptual, el equipo investigador diseñó un estudio a gran escala centrado en la integración de distintos niveles de información molecular. Para ello, llevó a cabo un amplio análisis de biología computacional que combinó datos de metilación del ADN, expresión génica y respuesta a fármacos en una colección de cerca de 180 líneas celulares derivadas de leucemias, linfomas y otras neoplasias de origen hematológico, un modelo experimental ampliamente utilizado para este tipo de aproximaciones sistemáticas.

En este estudio se analizaron aproximadamente 850.000 regiones del ADN asociadas a la regulación epigenética, lo que permitió obtener un mapa muy detallado de los patrones de metilación en todo el genoma. Estos datos se integraron con información sobre los niveles de expresión de miles de genes y con medidas cuantitativas de respuesta al fármaco. «Queríamos ir más allá de analizar un único gen o una única vía, y por eso integramos distintos niveles de información molecular. Este enfoque nos permitió detectar patrones epigenéticos asociados a la respuesta al tratamiento», explica el Dr. Esteller.

EIF5A2 como candidato epigenético asociado a la respuesta a venetoclax

El análisis integrado de los datos permitió identificar un conjunto reducido de genes cuya regulación epigenética mostraba una asociación especialmente consistente con la sensibilidad a venetoclax. Entre ellos destacó EIF5A2, un gen cuya hipermetilación en regiones reguladoras se asociaba de forma reproducible con una disminución de su expresión y con una mayor eficacia del tratamiento.

EIF5A2 codifica un factor implicado en la regulación de la síntesis de proteínas y en procesos celulares fundamentales para la supervivencia y proliferación celular. Aunque su participación en distintos contextos tumorales había sido descrita previamente, su posible papel en la respuesta a tratamientos dirigidos en la LMA no se había explorado hasta ahora, lo que otorgaba a este hallazgo un interés biológico añadido.

«El análisis integrado nos permitió priorizar genes con una asociación sólida con la respuesta al tratamiento, y EIF5A2 destacó no solo por su perfil epigenético, sino porque ofrecía una hipótesis funcional clara que podía ponerse a prueba en el laboratorio», explica el Dr. Esteller. Este razonamiento fue clave para avanzar desde la identificación computacional del candidato hacia su evaluación experimental.

Validación experimental en modelos de leucemia mieloide aguda

Los experimentos confirmaron de forma consistente que la actividad de EIF5A2 influye en la respuesta a venetoclax en modelos celulares de LMA. Las líneas celulares con hipermetilación de regiones reguladoras de este gen presentaban niveles reducidos de ARN y proteína y mostraban una sensibilidad significativamente mayor al tratamiento, mientras que aquellas en las que EIF5A2 permanecía activo tendían a ser más resistentes.

«La predicción bioinformática solo tenía sentido si se confirmaba experimentalmente, y fue clave comprobar que la pérdida de actividad de EIF5A2 se asociaba de forma consistente a una mayor sensibilidad al fármaco», explica el Dr. Esteller. Además, la reactivación de la expresión del gen mediante agentes desmetilantes permitió revertir parcialmente este efecto, reforzando la relación directa entre regulación epigenética, expresión génica y respuesta al tratamiento.

En conjunto, estos resultados establecen un vínculo funcional entre la regulación epigenética de EIF5A2 y la eficacia de venetoclax en modelos experimentales de LMA, consolidando la validez biológica de los hallazgos obtenidos mediante el análisis computacional.

Un posible mecanismo implicado en la resistencia al tratamiento

EIF5A2 codifica una proteína que requiere una modificación química muy específica, conocida como hipusinación, para ser funcional. Este proceso depende de enzimas concretas y de la disponibilidad de determinadas poliaminas celulares, lo que convierte a esta vía en un punto de control potencialmente relevante desde el punto de vista biológico.

A partir de este conocimiento, los investigadores exploraron si la inhibición farmacológica de la activación de EIF5A2 podía modificar la respuesta a venetoclax. En modelos experimentales, la combinación de venetoclax con un inhibidor preclínico de este proceso aumentó la sensibilidad de células inicialmente resistentes, mientras que no produjo un efecto adicional en aquellas que ya respondían al tratamiento.

Estos resultados sugieren que la actividad de EIF5A2 podría desempeñar un papel relevante en los mecanismos de resistencia a venetoclax y aportan una primera aproximación funcional al modo en que esta vía podría influir en la eficacia del tratamiento.

Implicaciones para la investigación futura

Aunque el estudio se ha realizado en modelos experimentales y mediante el análisis retrospectivo de datos disponibles, sus autores subrayan que los resultados deben interpretarse con prudencia. «Este trabajo no cambia la práctica clínica actual, pero aporta una base biológica sólida para seguir investigando cómo optimizar el uso de venetoclax y cómo abordar la resistencia al tratamiento en la LMA», añade el Dr. Esteller.

En conjunto, el estudio refuerza el valor de la investigación epigenética para comprender la variabilidad en la respuesta a los tratamientos oncológicos y sienta las bases para futuros trabajos que evalúen estas hipótesis en el contexto de ensayos clínicos controlados, con el objetivo de avanzar hacia enfoques terapéuticos cada vez más personalizados en las enfermedades hematológicas.

Artículo de referencia:

Crespo-García E, Quero-Dotor C, Noguera-Castells A, Sancho-Vila L, Martinez-Verbo L, Esteller M. Epigenetic silencing and pharmacological inhibition of EIF5A2 foster venetoclax sensitivity in acute myeloid leukaemia. Br J Haematol 2026. https://doi.org/10.1111/bjh.70339.


Una estancia de investigación en la Universidad de Cambridge reforzará la investigación del IR Sant Pau en aneurismas aórticos

Rafael Antonio Almendra-Pegueros

El Institut de Recerca Sant Pau ha obtenido una ayuda de movilidad del programa Acción Estratégica en Salud (AES), en su modalidad de movilidad de personal investigador (M-AES), correspondiente a la convocatoria 2025, concedida por el Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Este tipo de ayudas tiene como objetivo fomentar la formación avanzada del personal investigador mediante estancias en centros internacionales de referencia.

La ayuda ha sido concedida a Rafael Antonio Almendra-Pegueros, investigador predoctoral que actualmente cuenta con un contrato PFIS (Predoctoral de Formación en Investigación en Salud) en curso. En el marco de esta movilidad, realizará una estancia de dos meses en la University of Cambridge (Reino Unido), entre el 3 de febrero y el 3 de abril de 2026, con el objetivo de adquirir nuevas competencias técnicas y metodológicas que permitan reforzar su línea de investigación en el IR Sant Pau.

Durante la estancia, el proyecto de investigación se centrará en la identificación de nuevas dianas terapéuticas en aneurismas aórticos, una patología cardiovascular grave para la que actualmente no existen tratamientos farmacológicos efectivos. La investigación se articula en torno a dos objetivos científicos principales.

Por un lado, se abordará el estudio del aneurisma de la aorta abdominal (AAA) mediante la validación in situ de genes diferencialmente expresados identificados previamente en pacientes. En la Universidad de Cambridge se aplicarán tecnologías avanzadas como la RNAscope y la citometría de masas por imagen, que permiten analizar múltiples marcadores moleculares en cortes histológicos. Estas técnicas se utilizarán para validar genes relacionados con procesos como el estrés del retículo endoplasmático, la función mitocondrial y la inflamación, implicados en la progresión del AAA.

Por otro lado, la investigación se centrará en la identificación de nuevas dianas terapéuticas para frenar la progresión del aneurisma de la aorta torácica ascendente (ATAA). En este caso, se analizarán distintos subgrupos de pacientes, incluidos casos esporádicos, pacientes con síndromes genéticos como el de Marfan o Loeys-Dietz, y pacientes con válvula aórtica bicúspide. El trabajo combinará análisis transcriptómicos, técnicas de qPCR, paneles proteicos y validaciones funcionales para caracterizar los mecanismos moleculares específicos de cada subgrupo.

Esta línea de investigación puede contribuir a la identificación de biomarcadores pronósticos que permitan mejorar la estratificación del riesgo, detectar pacientes con una mayor probabilidad de progresión o rotura del aneurisma y optimizar la toma de decisiones quirúrgicas en la práctica clínica.

Una vez finalizada la estancia, los conocimientos y técnicas adquiridos se integrarán en el IR Sant Pau. El proyecto se enmarca en las líneas de investigación de los grupos de Mecanismos Reguladores del Remodelado Cardiovascular, coordinado por la Dra. Cristina Rodríguez, y de Bioquímica Cardiovascular, coordinado por el Dr. José Luis Sánchez Quesada, que cuentan con el equipamiento necesario para continuar el trabajo experimental y con un amplio acceso a muestras humanas gracias a la colaboración con el Hospital de Sant Pau, el Banc de Sang i Teixits y diversos grupos clínicos especializados en patología aórtica.

El perfil investigador de Rafael Antonio Almendra-Pegueros, con una trayectoria predoctoral sólida y una actividad científica continuada en el ámbito de la fisiopatología del aneurisma, refuerza el valor de esta estancia como una oportunidad estratégica de formación y de retorno científico para el IR Sant Pau.


El IR Sant Pau obtiene financiación para 16 proyectos de investigación en salud en la convocatoria PI25 del ISCIII

ISCIII

El Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha obtenido financiación para 16 proyectos de investigación en salud en la convocatoria Proyectos de Investigación en Salud (PI25) del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII). Estas ayudas permitirán desarrollar investigación competitiva durante los próximos tres años en distintos ámbitos de la biomedicina y la investigación clínica, consolidando la actividad investigadora del instituto y reforzando su orientación traslacional.

Los proyectos financiados abordan problemas clínicos relevantes y necesidades médicas no cubiertas, combinando investigación básica, clínica y aplicada. En conjunto, incorporan el estudio de biomarcadores, nuevas aproximaciones terapéuticas, herramientas de predicción clínica y estrategias orientadas a mejorar la toma de decisiones asistenciales y de salud pública.

Neurociencias y salud mental

La convocatoria PI25 incluye varios proyectos en el ámbito de las neurociencias, que abordan enfermedades neurodegenerativas, patología cerebrovascular, alteraciones de la vía visual y salud mental desde una perspectiva traslacional, integrando biomarcadores, neuroimagen avanzada y nuevas aproximaciones terapéuticas.

En este marco, el Dr. Daniel Alcolea lidera un proyecto centrado en la agregación patológica de alfa-sinucleína, una proteína clave en las sinucleinopatías. El estudio analizará esta agregación tanto en líquido cefalorraquídeo como en vesículas extracelulares neuronales aisladas de sangre, con el objetivo de mejorar el diagnóstico en vida de la demencia con cuerpos de Lewy y de las formas mixtas Alzheimer-Lewy. La correlación de estos biomarcadores con la neuropatología cortical y con los perfiles clínicos permitirá avanzar hacia herramientas diagnósticas más precisas y menos invasivas.

La investigación en ictus y daño cerebral está representada por dos proyectos que abordan este ámbito desde perspectivas distintas pero convergentes. La Dra. Cristina Gallego Fabrega, a través del proyecto TIME-ICH, estudia la evolución temporal del edema cerebral tras una hemorragia intracerebral y su relación con mecanismos epigenéticos, especialmente la metilación del ADN, con el objetivo de identificar biomarcadores pronósticos y posibles dianas terapéuticas. Por su parte, la Dra. Jara Cárcel Márquez lidera el proyecto NeuroG3n, que integra genómica tridimensional y análisis de accesibilidad de la cromatina para identificar mecanismos genéticos y reguladores implicados en el deterioro neurológico post-ictus.

En este mismo ámbito, la Dra. Elena Muiño Acuña desarrolla un proyecto centrado en CADASIL, una enfermedad cerebrovascular hereditaria minoritaria sin tratamiento específico. El estudio tiene como objetivo identificar biomarcadores moleculares asociados a la progresión de la enfermedad y evaluar estrategias de reposicionamiento farmacológico en modelos celulares, con el fin de avanzar hacia nuevas opciones terapéuticas para estos pacientes.

En el ámbito de las enfermedades autoinmunes del sistema nervioso central, la Dra. Angela Vidal-Jordana coordina un proyecto multicéntrico centrado en las neuropatías ópticas agudas, que integra biomarcadores séricos, técnicas de neuroimagen y evaluación funcional de la vía visual para mejorar el diagnóstico etiológico entre neuritis ópticas y neuropatías ópticas isquémicas no arteríticas, así como para predecir el pronóstico visual desde fases tempranas de la enfermedad.

La convocatoria incorpora también un proyecto en salud mental, liderado por el Dr. Joaquim Soler Ribaudi, que evalúa la eficacia y viabilidad de una intervención psicoterapéutica basada en el incremento de la autoestima no comparativa para la prevención secundaria del comportamiento suicida en personas con múltiples intentos previos. El estudio plantea un enfoque que aborda la reducción de la ideación suicida al fomentar la mejora del bienestar psicológico y la calidad de vida de base y no únicamente dar respuesta a la crisis presente que precipita un intento de suicidio.

Autoinmunidad y enfermedades neuromusculares

Este bloque agrupa proyectos centrados en enfermedades autoinmunes, con especial atención a patologías neuromusculares en las que el diagnóstico y la estratificación clínica continúan siendo un reto.

En este contexto, el Dr. Eduardo Gallardo Vigo lidera un proyecto centrado en la miastenia gravis seronegativa, un subgrupo de pacientes sin biomarcadores diagnósticos específicos. Este proyecto contará también con la codirección de la Dra. Elena Cortés La investigación busca identificar nuevas dianas inmunológicas, validar su papel patogénico y desarrollar modelos animales que permitan comprender mejor los mecanismos de la enfermedad y optimizar el abordaje terapéutico.

Dentro de este mismo marco, el equipo del Dr. Luis Querol desarrolla un proyecto orientado a la identificación de nuevos autoanticuerpos clínicamente relevantes en neuropatías autoinmunes, redefiniendo el nodo de Ranvier como una estructura inmunológicamente activa. Este enfoque contribuye a una mejor comprensión de los mecanismos inmunopatogénicos implicados y abre nuevas vías para el desarrollo de herramientas diagnósticas y terapéuticas más precisas en las neuropatías autoinmunes.

Cardiología, metabolismo y riesgo cardiovascular

En el ámbito cardiovascular, la convocatoria PI25 incorpora proyectos que analizan el riesgo desde una perspectiva molecular y sistémica, integrando factores genéticos, metabólicos e inflamatorios.

La Dra. Teresa Padró Capmany lidera un proyecto centrado en la composición molecular de la lipoproteína(a) en pacientes con hipercolesterolemia familiar. Mediante un enfoque de biología de sistemas, el estudio analiza la relación entre las características moleculares de esta lipoproteína, la progresión de la ateroesclerosis y el riesgo cardiovascular, incorporando el análisis de las diferencias biológicas por sexo.

En esta misma línea, el Dr. César Díaz Torné impulsa un proyecto que evalúa los beneficios clínicos, inflamatorios y cardiovasculares de la reducción del depósito de cristales de urato monosódico en pacientes con gota. El estudio analiza el impacto del tratamiento reductor de la uricemia intensivo no solo sobre la clínica articular, sino también sobre la inflamación sistémica y el riesgo cardiovascular global, una comorbilidad frecuente en estos pacientes.

Medicina de precisión y enfermedades complejas

La convocatoria PI25 incluye proyectos que comparten un enfoque de medicina de precisión, basado en la integración de datos clínicos, análisis molecular y tecnologías avanzadas para abordar enfermedades complejas y heterogéneas.

En este bloque se integra el proyecto liderado por la Dra. Astrid Crespo Lessmann, junto con el Dr. Vicente Plaza Moral, que combina metabolómica, microbiota, radiómica, datos clínicos y técnicas de inteligencia artificial para desarrollar un modelo predictivo de exacerbaciones del asma. El objetivo es identificar biomarcadores en el contexto de una agudización que permitan identificar de forma precoz a pacientes con riesgo de tener episodios graves y optimizar el seguimiento clínico.

Asimismo, la Dra. Lorena Alba Castellon lidera un proyecto centrado en el microambiente tumoral del cáncer colorrectal, que analiza el papel de los fibroblastos PDGFRβ+ en la respuesta a fármacos e inmunoterapia y evalúa estrategias innovadoras, como el uso de nanotoxinas dirigidas, para superar mecanismos de resistencia terapéutica.

Salud de la mujer y medicina reproductiva

En el ámbito de la salud de la mujer, la convocatoria financia proyectos centrados en patologías de elevada prevalencia y con un impacto significativo en la salud materna y la calidad de vida.

La Dra. Elisa Llurba Olivé coordina el proyecto Late-CARE, coliderado por la Dra. Carmen Garrido, orientado a mejorar la predicción de la preeclampsia de inicio tardío mediante la integración de biomarcadores cardiovasculares, angiogénicos, inflamatorios y metabolómicos, con un planteamiento orientado a la práctica clínica.

En este mismo ámbito, la Dra. Taisiia Melnychuk Mykhaylevska lidera el proyecto ENDO-GUT, que evalúa el impacto de una intervención dietética grupal en mujeres con endometriosis, analizando su efecto sobre la calidad de vida y el dolor, a través de la mejora de inflamación sistémica y el consecuente cambio en la microbiota, aportando así evidencia sobre intervenciones no farmacológicas de fácil implementación.

Salud poblacional, atención primaria y salud ambiental

La convocatoria incorpora también proyectos con un enfoque de salud poblacional, orientados a mejorar la toma de decisiones clínicas y de salud pública en contextos reales.

La Dra. Carlen Reyes Reyes, junto con el Dr. Carlos Brotons Cuixart, lidera un proyecto que combina análisis poblacional y un ensayo clínico para desarrollar una escala de riesgo de eventos adversos asociados a la prescripción de medicación potencialmente inadecuada en personas mayores y evaluar el efecto de una intervención de desprescripción basada en la toma de decisiones compartidas en atención primaria.

En el ámbito de la salud ambiental, la Dra. Marta Roqué Figuls desarrolla un proyecto centrado en el impacto de las olas de calor sobre la salud, especialmente en poblaciones vulnerables, y en la mejora de la toma de decisiones en salud pública mediante la formulación de un marco metodológico para la síntesis de la evidencia científica en exposiciones ambientales relacionadas con el cambio climático.

Investigación orientada a la práctica clínica y la salud pública

En conjunto, los 16 proyectos financiados reflejan la diversidad de líneas de investigación del IR Sant Pau y su capacidad para abordar problemas de salud desde distintas aproximaciones —biomédica, clínica, poblacional y de sistemas sanitarios— con una clara orientación a la transferencia del conocimiento y a la mejora de la práctica asistencial y de la salud pública.


Describen por primera vez la secuencia cerebral implicada en las alucinaciones visuales de la enfermedad de Parkinson

Laura Pérez-Carasol i Saül Martínez-Horta

Un equipo del Grupo de Enfermedad de Parkinson y Trastornos del Movimiento del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) y del Servicio de Neurología del Hospital de Sant Pau ha descrito por primera vez con detalle cómo se altera la percepción visual en las personas con enfermedad de Parkinson que experimentan alucinaciones. El estudio, liderado por la investigadora Laura Pérez-Carasol y los doctores Javier Pagonabarraga y Saül Martínez-Horta, acaba de publicarse en npj Parkinson’s Disease del grupo Nature y ofrece una de las caracterizaciones más completas realizadas hasta la fecha sobre los mecanismos neurocognitivos que explican este fenómeno.

Las alucinaciones visuales constituyen uno de los síntomas no motores más frecuentes y clínicamente significativos en la enfermedad de Parkinson, incluso en fases iniciales. Suelen manifestarse como sensaciones breves de presencia, figuras que se desvanecen al mirar directamente o sombras que atraviesan la periferia del campo visual. También pueden incluir ilusiones muy sutiles, como atribuir rasgos faciales a objetos cotidianos. Aunque muchas personas reconocen que estas percepciones no son reales, su aparición señala que los sistemas que permiten interpretar el entorno empiezan a funcionar con menor precisión. Numerosos estudios han demostrado que estos episodios iniciales aumentan el riesgo de desarrollar deterioro cognitivo y de evolucionar hacia alucinaciones más complejas y persistentes.

Según el Dr. Javier Pagonabarraga, «estas manifestaciones tempranas nos muestran que el cerebro ya está teniendo dificultades para armonizar lo que recibe de los sentidos con los mecanismos internos que dan significado a la experiencia. Aunque el paciente sea plenamente consciente de que estas percepciones no son reales, reflejan un desequilibrio que puede intensificarse con el tiempo».

Un experimento que permite observar cómo el cerebro construye —y modifica— la percepción

Para entender qué procesos se desajustan para que aparezcan las alucinaciones, los investigadores estudiaron a 93 pacientes con enfermedad de Parkinson sin demencia. Los participantes realizaron una tarea de categorización visual en la que debían decidir rápidamente si una imagen correspondía a una cara, un objeto o un objeto que simplemente se asemejaba a una cara, mientras se registraba su actividad cerebral mediante electroencefalografía. Esta metodología permitió observar, con gran precisión temporal, cómo el cerebro construye una percepción desde sus etapas más básicas hasta las fases de interpretación y revisión cognitiva.

Los análisis mostraron que los pacientes con alucinaciones no presentan alteraciones en la vista ni en las primeras etapas del procesamiento visual. La señal P100, que refleja esta fase inicial, es normal en todos los grupos, lo que indica que perciben la nitidez, el contraste o el movimiento igual que cualquier persona sin alucinaciones. Las alteraciones aparecen en etapas posteriores, cuando el cerebro debe organizar la información visual y dotarla de significado.

El análisis detallado de la actividad cerebral muestra que la primera disrupción aparece en la fase de codificación estructural, cuando el cerebro interpreta la forma del estímulo y genera una representación reconocible. Esta actividad, reflejada en la señal N170, aparece marcadamente reducida en los pacientes con alucinaciones, incluso en aquellos sin deterioro cognitivo. Esta disminución indica que las representaciones visuales iniciales se construyen con menos precisión, menor nitidez interna y menor solidez estructural, obligando al cerebro a trabajar sobre una base perceptiva más ambigua y vulnerable.

En palabras de Laura Pérez-Carasol, «esta primera alteración es esencial para entender todo lo que ocurre después. Si la representación visual inicial ya es débil o incompleta, el cerebro pierde la referencia estable sobre la que normalmente construye el significado. Es como si la imagen llegara “a medio formar”, y eso abre la puerta a que otras señales internas tomen un papel mayor del que deberían».

Sobre esta base perceptiva debilitada se produce un segundo desajuste. Normalmente, el cerebro recurre a conocimientos previos —memorias, asociaciones aprendidas, expectativas— solo cuando la información visual es ambigua. Sin embargo, en los pacientes con alucinaciones, este mecanismo se activa antes de tiempo y con una intensidad exagerada. El aumento de la señal N300 indica que el sistema intenta completar la percepción demasiado pronto, imponiendo significados internos antes de que la información visual esté plenamente disponible. Esta tendencia es aún más marcada en los pacientes con deterioro cognitivo leve, que dependen en mayor medida de procesos internos para interpretar estímulos externos.

El estudio identifica además una tercera alteración en la fase destinada a revisar y corregir la interpretación generada. Esta etapa, asociada a la señal P600, aparece debilitada en los pacientes con alucinaciones, especialmente en quienes también presentan deterioro cognitivo leve. La reducción de la P600 indica una menor capacidad de supervisión cognitiva, lo que dificulta rectificar interpretaciones que no se ajustan a la realidad y facilita que las percepciones erróneas adquieran mayor persistencia y convicción.

Este encadenamiento de alteraciones —una codificación estructural debilitada, una activación semántica prematura y un sistema de supervisión insuficiente— explica por qué la percepción pierde estabilidad y se vuelve más propensa a generar experiencias alucinatorias. Como resume el Dr. Pagonabarraga, «lo que vemos es una pérdida progresiva de coordinación entre sistemas que deberían trabajar de forma precisa y secuencial. Cuando esta armonía se rompe, la percepción deja de ser un proceso estable y empieza a depender demasiado de señales internas. Esa combinación acaba generando un terreno fértil para que aparezcan las alucinaciones».

Una descoordinación con importantes implicaciones clínicas

Más allá de describir cómo se originan las alucinaciones, los autores subrayan que el patrón de descoordinación entre las distintas etapas del procesamiento visual ofrece información valiosa sobre la evolución clínica de la enfermedad. Los resultados muestran que estas alteraciones perceptivas reflejan un cambio progresivo en la dinámica cognitiva, especialmente en las personas que comienzan a mostrar deterioro cognitivo leve. Esta combinación —fragilidad perceptiva y fragilidad cognitiva— configura un perfil de especial vulnerabilidad, relevante tanto para entender los síntomas presentes como para anticipar la evolución futura.

Según explica Pérez-Carasol, «estas señales tempranas nos permiten ver que el cerebro empieza a perder precisión y coordinación mucho antes de que aparezcan síntomas más evidentes. Si entendemos esta vulnerabilidad desde el principio, podemos identificar a los pacientes que necesitarán un seguimiento más estrecho y adaptar las intervenciones antes de que los síntomas se vuelvan más incapacitantes».

El Dr. Saül Martínez-Horta destaca que una lectura clínica de estos resultados puede ayudar a transformar la práctica asistencial. «Si somos capaces de detectar precozmente estos cambios en la dinámica perceptiva y cognitiva, podremos intervenir antes y ajustar los tratamientos y las estrategias de apoyo en función del perfil de cada paciente».

En conjunto, el estudio evidencia que las alucinaciones visuales forman parte de un proceso más amplio de desregulación neurocognitiva, en el que la coordinación entre percepción, significado y control se vuelve cada vez más frágil. Este patrón, más acusado en los pacientes con deterioro cognitivo leve, se consolida como un indicador clínico de especial relevancia para definir grupos de riesgo y orientar estrategias personalizadas de evaluación y seguimiento.

Un avance que abre nuevas vías para la detección precoz y la atención personalizada

Los autores señalan que disponer de un modelo detallado sobre cómo se alteran las distintas fases de la percepción puede transformar la manera en que se evalúan los síntomas no motores del Parkinson. La identificación de patrones neurofisiológicos característicos —como la reducción de la N170, el aumento precoz de la N300 o la disminución de la P600— abre la puerta al desarrollo de marcadores objetivos que permitan detectar cambios sutiles antes de que las alucinaciones se manifiesten de manera clara o antes de que se produzca un deterioro cognitivo más marcado.

Para el Dr. Javier Pagonabarraga, esta aproximación constituye un avance significativo. «Comprender esta secuencia no solo nos ayuda a explicar las alucinaciones, sino que nos permite identificar señales tempranas de riesgo y plantear estrategias de intervención más precisas. Podemos empezar a imaginar evaluaciones más finas que combinen medidas clínicas y neurofisiológicas para anticiparnos a la aparición de síntomas y ofrecer una atención verdaderamente personalizada».

Además, los resultados del estudio refuerzan el papel del IR Sant Pau como centro de referencia internacional en la investigación de los síntomas no motores del Parkinson. El trabajo demuestra que un análisis detallado de los mecanismos perceptivos puede aportar información clave sobre la progresión de la enfermedad y sobre las oportunidades de intervención en etapas tempranas. Este tipo de investigación, financiada por la Fundació La Marató de TV3 y el Instituto de Salud Carlos III, marca una línea de trabajo orientada al desarrollo de herramientas diagnósticas avanzadas y nuevas estrategias terapéuticas basadas en la comprensión fina de los procesos cerebrales que sustentan la percepción y la cognición.

Artículo de referencia:

Pérez-Carasol L, Martinez-Horta S, Horta-Barba A, Bejr-Kasem H, Marín-Lahoz J, Perez-Perez J, Aracil-Bolaños I, Pagonabarraga J, Kulisevsky J. Disrupted visual-to-semantic dynamics promote visual hallucinations in Parkinson’s disease. NPJ Parkinsons Dis 2025:1–15. https://doi.org/10.1038/s41531-025-01235-1.


Tres proyectos de investigación profundizan en los mecanismos del cerebro y abordan las enfermedades raras y el cáncer

El Institut de Recerca Sant Pau (IR Sant Pau) ha obtenido financiación para tres proyectos de investigación en la convocatoria 2024 de Proyectos de Generación de Conocimiento de la Agencia Estatal de Investigación, en el marco del Plan Estatal de Investigación Científica, Técnica y de Innovación 2024–2027. En conjunto, los proyectos han obtenido un presupuesto total concedido de 1.138.250 euros. Las ayudas permitirán impulsar nuevas líneas de investigación en neurociencia, enfermedades raras y cáncer, así como reforzar la formación de personal investigador mediante dos contratos predoctorales asociados.

Los proyectos concedidos están liderados por los doctores Àlex Bayés, Jordi Surrallés y Manel Esteller, y reflejan la diversidad y la solidez de la investigación que se desarrolla en el IR Sant Pau, combinando ciencia básica de alto nivel con aproximaciones de marcado potencial traslacional.

El programa Proyectos de Generación de Conocimiento tiene como objetivo fomentar la investigación científica de excelencia y el avance del conocimiento en todos los ámbitos, sin una orientación temática cerrada, promoviendo tanto la investigación fundamental como aquella con capacidad de sentar las bases de futuras aplicaciones. Estas ayudas están concebidas para reforzar el sistema científico, apoyar trayectorias investigadoras consolidadas y favorecer la formación de nuevo talento investigador mediante contratos predoctorales asociados a los proyectos financiados.

Nuevas claves para comprender la organización funcional del cerebro

El proyecto liderado por el Dr. Àlex Bayés se centra en el estudio de las sinapsis neuronales y las oscilaciones cerebrales como pilares de la organización y el funcionamiento del cerebro, con una financiación concedida de 250.000 euros. En este marco, el investigador destaca que «entender cómo se coordinan las sinapsis y las oscilaciones cerebrales es clave para descifrar los principios básicos del funcionamiento del cerebro», situando el foco en cómo se integra la información a diferentes escalas, desde la conexión entre neuronas hasta la actividad coordinada de redes completas.

La investigación parte de la idea de que la función cerebral no depende únicamente de conexiones aisladas, sino de la interacción entre mecanismos sinápticos y patrones de actividad oscilatoria que permiten la sincronización temporal de circuitos neuronales. Esta coordinación, expresada en forma de ritmos y oscilaciones, actúa como un sistema organizador de la comunicación entre regiones cerebrales y sustenta procesos cognitivos y conductuales complejos.

Mediante un enfoque integrador, el proyecto explora los mecanismos moleculares y funcionales que sustentan la arquitectura sináptica y su relación con estas dinámicas globales de actividad. El objetivo es generar conocimiento fundamental sobre cómo se estructuran, se mantienen y se ajustan estos sistemas de comunicación, proporcionando una base sólida para interpretar qué ocurre cuando se alteran en trastornos neurológicos y neuropsiquiátricos.

Avances en genómica y nuevas estrategias terapéuticas en la anemia de Fanconi

El proyecto encabezado por el Dr. Jordi Surrallés aborda la anemia de Fanconi, una enfermedad hereditaria rara caracterizada por inestabilidad genómica, insuficiencia de la médula ósea y una elevada predisposición al desarrollo de cáncer, como la leucemia mieloide aguda o los tumores de cabeza y cuello. La iniciativa cuenta con una dotación concedida de 425.375 euros, que permitirá combinar genómica avanzada y análisis funcional con una clara orientación hacia su aplicabilidad clínica.

El estudio se centra en mejorar el diagnóstico y la caracterización funcional de las mutaciones implicadas en la anemia de Fanconi y en explorar vías que permitan trasladar este conocimiento a estrategias terapéuticas innovadoras. En este sentido, el proyecto integra el análisis de los procesos de reparación del ADN con aproximaciones basadas en letalidad sintética, una estrategia que permite eliminar selectivamente las células tumorales aprovechando vulnerabilidades específicas que no afectan a las células sanas, así como el estudio de la respuesta a tratamientos dirigidos.

Tal como resume el Dr. Surrallés, «el objetivo es que el conocimiento genómico y molecular se traduzca en mejoras concretas para los pacientes, tanto en el diagnóstico como en las opciones terapéuticas». El proyecto incorpora, además, un contrato predoctoral, reforzando la formación de talento investigador en un ámbito altamente especializado y consolidando el liderazgo del IR Sant Pau en el estudio de enfermedades raras y síndromes de predisposición al cáncer. Asimismo, el proyecto tiene asociados un contrato postdoctoral y un perfil técnico, que contribuyen al desarrollo de las tareas de genómica molecular y al soporte técnico de laboratorio.

Epigenética e inmunoterapia para optimizar el tratamiento del cáncer

El tercer proyecto, liderado por el Dr. Manel Esteller, se centra en la caracterización epigenética y epitranscriptómica de las inmunoterapias en cáncer, tanto celulares —como CAR-T, CAR-NK y linfocitos infiltrantes de tumor— como farmacológicas, en particular los inhibidores de puntos de control inmunitario. Bajo el acrónimo EPIMMUNOMICS y con una financiación de 462.875 euros, el estudio aplica tecnologías de single-cell que permiten analizar las propiedades moleculares de las células individualmente, junto con análisis multi-ómicos, para comprender los mecanismos que determinan la respuesta o la resistencia a estos tratamientos.

La investigación se orienta a uno de los principales retos actuales en oncología: explicar por qué la inmunoterapia, pese a su impacto transformador, no beneficia a todos los pacientes. En este contexto, el Dr. Esteller subraya que «comprender los mecanismos epigenéticos que regulan la respuesta inmunitaria es fundamental para ampliar el beneficio de la inmunoterapia y hacerla más eficaz y personalizada», destacando la necesidad de identificar señales biológicas que permitan anticipar la respuesta al tratamiento.

El proyecto estudia con detalle el epigenoma y el epitranscriptoma de células tumorales e inmunitarias para identificar biomarcadores predictivos y nuevas vulnerabilidades terapéuticas, con el objetivo de optimizar la selección de pacientes y contribuir al diseño de estrategias terapéuticas más precisas. La iniciativa incluye también un contrato predoctoral, reforzando la dimensión formativa del proyecto y su impacto a medio y largo plazo. Además, el proyecto prevé reforzar el equipo con perfiles especializados en el análisis computacional, para proporcionar apoyo adicional a la explotación de datos multi-ómicos.

Impulso a la investigación y a la formación de talento

Con la concesión de estos tres proyectos, el IR Sant Pau refuerza su capacidad para atraer financiación competitiva y desarrollar investigación de excelencia en ámbitos clave de la biomedicina. Al mismo tiempo, la incorporación de personal investigador en formación contribuye a garantizar la continuidad y el relevo generacional en líneas de investigación estratégicas, consolidando el compromiso del centro con la generación de conocimiento y su transferencia a la sociedad.


El IR Sant Pau celebra su Jornada Anual de Investigación con el foco puesto en la investigación independiente, el liderazgo joven y la transferencia del conocimiento

Jornada Recerca 2025

El Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha celebrado una nueva edición de su Jornada de Investigación, un encuentro anual que consolida al centro como referente en investigación biomédica e innovación al servicio de la salud. El evento, celebrado en el salón de actos del Hospital de Sant Pau, ha reunido a personal investigador, profesionales sanitarios, representantes institucionales y expertos del sistema de investigación para reflexionar sobre los grandes retos y oportunidades de la investigación hospitalaria.

La jornada ha sido inaugurada por el Dr. Jordi Surrallés, director científico del IR Sant Pau, que ha dado la bienvenida a los asistentes. El Dr. Surrallés ha enmarcado el encuentro en el momento de despliegue del Plan Estratégico 2025–2030, el año en que la reflexión estratégica iniciada en los últimos años empieza a traducirse en acción y a transformar la manera de funcionar del IR Sant Pau. En su intervención, el Dr. Surrallés ha subrayado también que «la investigación no puede vivir de espaldas a la sociedad. Generar conocimiento de excelencia es imprescindible, pero no es suficiente: explicar qué hacemos, por qué lo hacemos y qué impacto tiene forma parte de nuestra responsabilidad como institución pública de investigación».

El papel de la filantropía en el ecosistema de investigación biomèdica

Uno de los primeros ejes de la jornada ha sido el debate sobre el papel de la filantropía en la construcción del ecosistema de investigación biomédica, con una ponencia centrada en analizar cómo el apoyo filantrópico puede contribuir de manera decisiva al desarrollo de la investigación, especialmente en ámbitos de alto impacto científico y social.

La charla ha corrido a cargo de Àngel Font, director asociado de Investigación y Becas de la Fundación ”la Caixa” y director ejecutivo del CaixaResearch Institute, quien ha explicado cómo desde la fundación se impulsa de manera sostenida la investigación científica y biomédica, situándola como una prioridad estratégica. En este contexto, Font ha presentado el CaixaResearch Institute como un ejemplo de cómo la filantropía puede reforzar la investigación de excelencia, favorecer la colaboración entre centros y contribuir a la consolidación de un ecosistema de investigación competitivo y sostenible, también en el ámbito europeo.

A continuación, se ha celebrado una mesa redonda moderada por el Dr. Jordi Surrallés y centrada en los retos y oportunidades de los institutos de investigación hospitalarios, con la participación de la Dra. Begoña Benito, directora del VHIR; el Dr. Gabriel Capellá, director general del IDIBELL; el Dr. Jordi Barretina, director general del IGTP, y el Dr. Antoni Plas

La sesión central de la mañana se ha dedicado al valor de la investigación clínica independiente de fármacos, con la presentación de varios ensayos clínicos académicos liderados desde el IR Sant Pau y financiados por la convocatoria de proyectos de Investigación Clínica Independiente (ICI) del Instituto de Salud Carlos III. En esta sesión se han expuesto, entre otros, un ensayo multicéntrico, aleatorizado y doble ciego con donepezilo en el deterioro cognitivo leve asociado a la enfermedad de Parkinson; el ensayo AFAN, centrado en el reposicionamiento de afatinib en cáncer oral en pacientes con anemia de Fanconi; un estudio sobre los efectos antidepresivos de la psilocibina analizados mediante neuroimagen funcional; el ensayo LESS-AD, con levetiracetam para prevenir crisis epilépticas en adultos con síndrome de Down y enfermedad de Alzheimer; diversos ensayos con células CAR-T académicas en neoplasias hematológicas, y el ensayo SAVE, que compara sevoflurano y propofol en la anestesia general de pacientes con ictus isquémico tratados con terapias endovasculares.

Este conjunto de presentaciones ha puesto de manifiesto el papel del IR Sant Pau en el desarrollo de ensayos clínicos académicos y multicéntricos, con una clara orientación traslacional. En palabras del Dr. Surrallés, «el rasgo distintivo de Sant Pau es la capacidad de integrar disciplinas, conectar investigación básica y clínica y mantener siempre el foco en el paciente».

Nuevos liderazgos para la investigación traslacional

La jornada ha continuado con una sesión dedicada a los nuevos liderazgos en investigación traslacional, protagonizada por investigadores e investigadoras jóvenes con trayectorias emergentes vinculadas a programas competitivos estatales de estabilización de investigadores. En este espacio se han presentado proyectos que abordan algunos de los grandes retos actuales de la investigación biomédica desde una clara orientación traslacional.

Concretamente, se han expuesto iniciativas centradas en la aplicación de la ciencia de datos para abordar de manera integrada datos ambientales, de enfermedades infecciosas y clínicos en investigación en salud; en la modulación del microambiente tumoral para mejorar los resultados terapéuticos en tumores sólidos; en la integración de aproximaciones ómicas, clínicas y epidemiológicas en salud de la mujer; en el avance de la evaluación neuropsicológica en personas con síndrome de Down en la era digital, y en el desarrollo de estrategias de psiquiatría de precisión basadas en circuitos cerebrales.

Esta sesión ha reforzado el compromiso del IR Sant Pau con el desarrollo del talento científico y con la creación de oportunidades para que las nuevas generaciones de investigadores lideren proyectos de alto impacto. Tal como ha subrayado el director científico del Instituto, «el Plan Estratégico sitúa el talento, las trayectorias profesionales y la cultura organizativa en el centro, porque no hay investigación de excelencia sin equipos cuidados, reconocidos y con perspectiva de futuro».

La investigación explicada en cuatro minutos

Una de las principales novedades de esta edición de la Jornada de Investigación ha sido la incorporación, por primera vez, de la actividad divulgativa “240 segundos: mi tesis en un relámpago”, con la que la jornada se ha cerrado por la tarde. Esta iniciativa ha dado protagonismo a los doctorandos, que han sido retados a explicar su investigación oralmente en un máximo de cuatro minutos, con un lenguaje claro, accesible y comprensible para un público no especializado.

La actividad se ha desarrollado en formato de presentaciones breves consecutivas, en las que los participantes han tenido que sintetizar los objetivos, la metodología y la relevancia de su trabajo de investigación, poniendo el acento en su aplicación e impacto potencial. Con este formato dinámico, la sesión ha valorado la capacidad de comunicación de los jóvenes investigadores y ha contribuido a acercar la investigación que se realiza en el IR Sant Pau a la comunidad científica del centro y a la sociedad en general.

Neoplasias inmunes y terapias dirigidas

La conferencia de clausura del bloque de la mañana ha corrido a cargo del Dr. Ari Melnick, director del Instituto de Investigación contra la Leucemia Josep Carreras, que ha ofrecido una ponencia centrada en la patogénesis y las terapias dirigidas en las neoplasias inmunes.

En su intervención, el Dr. Melnick ha abordado los mecanismos moleculares e inmunológicos implicados en el desarrollo de estas enfermedades, así como los avances recientes en terapias dirigidas y su potencial traslacional en la práctica clínica, poniendo de manifiesto cómo el conocimiento mecanístico está abriendo la puerta a tratamientos cada vez más específicos y personalizados en el ámbito de las neoplasias hematológicas.

La jornada se ha cerrado con un acto institucional de clausura que ha contado con la participación del Dr. Adrià Comella, director gerente del Hospital de Sant Pau, y el Dr. Jordi Surrallés, director científico del IR Sant Pau, en el que se han compartido reflexiones sobre los retos presentes y futuros de la investigación hospitalaria.
Con esta nueva edición de la Jornada de Investigación, el IR Sant Pau reafirma su compromiso con la excelencia científica, la investigación independiente y la transferencia del conocimiento, consolidándose como un actor clave dentro del sistema de investigación biomédica y como motor de mejora continua de la atención sanitaria. En su mensaje de cierre, el Dr. Surrallés ha recordado que «2025 no es un punto de llegada. Es un punto de partida. El reto ahora es consolidar la transformación, mantener el rumbo y hacerlo juntos».


Una nueva escala permitirá evaluar la calidad de vida de bebés prematuros atendidos a domicilio

Dra. Alejandra Pérez-Restrepo

La investigadora Alejandra Pérez, profesional de enfermería vinculada al Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), ha obtenido una ayuda del Colegio Oficial de Enfermeras y Enfermeros de Barcelona (COIB) para desarrollar un proyecto de investigación centrado en la evaluación de la calidad de vida de bebés prematuros o con bajo peso para la edad gestacional, así como la de sus familias, incluidos en el Programa de Atención Domiciliaria Neonatal (PADN).

El objetivo principal del proyecto es diseñar y validar una escala específica que permita medir de manera rigurosa la calidad de vida en este contexto asistencial, una dimensión clave para valorar el impacto real de los cuidados más allá de los indicadores clínicos tradicionales. En la actualidad, no existen instrumentos validados que evalúen de manera específica la calidad de vida de estos bebés durante el seguimiento domiciliario tras el alta hospitalaria.

«La atención domiciliaria neonatal ha demostrado claros beneficios clínicos, pero todavía disponemos de pocas herramientas que permitan evaluar cómo viven esta etapa los bebés y sus familias», explica Alejandra Pérez. «Disponer de una escala validada nos ayudará a incorporar de manera sistemática la calidad de vida como un indicador relevante en la evaluación de estos programas y en la mejora de los cuidados».

La investigación se estructura en varias fases complementarias. En primer lugar, se llevará a cabo una revisión sistemática de la literatura científica para identificar los componentes que definen el constructo de calidad de vida en bebés prematuros y con bajo peso. A continuación, el proyecto incorporará un estudio cualitativo con enfoque fenomenológico, basado en entrevistas en profundidad a familias incluidas en el PADN, con el objetivo de explorar su experiencia y su percepción sobre la calidad de vida de sus hijos y del entorno familiar.

A partir de estos resultados, se procederá al diseño de la escala y a su posterior validación psicométrica, mediante la participación de expertos y el análisis estadístico de su fiabilidad y validez. Este proceso permitirá disponer de una herramienta específica, sólida y aplicable a la práctica clínica, orientada a mejorar la evaluación y el seguimiento de los bebés atendidos en programas de hospitalización domiciliaria neonatal.

El proyecto cuenta con un equipo investigador formado mayoritariamente por profesionales de enfermería, pero con la participación de profesionales de neonatología, y contempla de manera transversal los aspectos éticos y de confidencialidad de las personas participantes, con la correspondiente evaluación por parte de un comité de ética de la investigación. Asimismo, incluye un plan de trabajo detallado y un plan de difusión orientado a facilitar la transferencia de los resultados al ámbito asistencial y científico.

La concesión de esta ayuda refuerza el papel de la investigación enfermera en el IR Sant Pau y su compromiso con proyectos que sitúan a los pacientes y a sus familias en el centro de la atención sanitaria, promoviendo una evaluación más completa y humanizada de los cuidados.


La combinación de NT-proBNP y el cociente de factores angiogénicos mejora la predicción de la preeclampsia

La combinació de NT-proBNP i el quocient de factors angiogènics millora la predicció de la preeclàmpsia - Dra. Carmen Garrido i Dra. Maria Nicoleta Nan

El Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha liderado un estudio multicéntrico que demuestra que la incorporación del biomarcador NT-proBNP, utilizado habitualmente para evaluar la función cardíaca, mejora de manera significativa la capacidad del cociente angiogénico sFlt-1/PlGF para predecir la preeclampsia a corto plazo. El trabajo, publicado en Clinical Chemistry, evidencia que la integración de ambos biomarcadores permite refinar la estratificación del riesgo en las mujeres con sospecha clínica de la enfermedad.

La preeclampsia afecta entre el 2 % y el 5 % de los embarazos y constituye una de las principales causas de morbilidad maternofetal en todo el mundo. El cociente sFlt-1/PlGF permite descartar la enfermedad cuando sus valores son inferiores a 38, pero por encima de 38 su interpretación se vuelve menos concluyente y obliga a realizar seguimiento estrecho y valoraciones adicionales. Sobre todo, el problema está en el manejo de los casos con cociente sFlt-1/PLGF entre 38 y 84, donde existe más incertidumbre diagnóstica y de manejo. Tal como explica la Dra. Carmen Garrido, jefa clínica de Obstetricia del Hospital Sant Pau e investigadora colaboradora del grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del IR Sant Pau, «en ese intervalo diagnóstico intermedio es donde NT-proBNP nos da una respuesta adicional que nos permite orientar mucho mejor el caso y el seguimiento».

Cómo se diseñó el estudio y qué aportó cada modelo predictivo

Para evaluar el valor añadido del NT-proBNP, el equipo desarrolló tres modelos predictivos basados en distintos umbrales del cociente angiogénico. El primero reevaluaba los casos con valores por encima de 38 incorporando el biomarcador cardíaco. El segundo examinó su utilidad en valores superiores a 85, vinculados tradicionalmente a un riesgo clínico más elevado. El tercero se centró exclusivamente en la franja de 38 a 84, un intervalo especialmente complejo desde el punto de vista diagnóstico. Este último modelo fue el que mostró un rendimiento más sólido, ya que permitió discriminar mejor entre las pacientes que evolucionarían hacia preeclampsia y aquellas que no, mejorando la predicción de la enfermedad a corto plazo.

Según detalla la Dra. Carmen Garrido, «estos modelos nos permitieron ver con claridad en qué situaciones NT-proBNP aporta una información decisiva, especialmente cuando el cociente angiogénico por sí solo no resuelve la duda diagnóstica».

Con el objetivo de determinar la aplicabilidad clínica de estos modelos, el estudio evaluó su comportamiento en distintos escenarios clínicos de preeclampsia: precoz (antes de la semana 34), pretérmino (antes de la semana 37), a término (después de la semana 37) y en casos con complicaciones maternas o fetales. Esta aproximación permitió verificar si el beneficio de la combinación de marcadores se mantenía en todos los contextos o si era especialmente notable en determinados perfiles. Según la Dra. Madalina Nicoleta Nan, adjunta en Bioquímica en el Hospital Sant Pau e investigadora del grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer, «la estratificación por escenarios clínicos nos permitió comprobar que la combinación de NT-proBNP con el cociente angiogénico es especialmente valiosa en la predicción de preeclampsia precoz y en las formas de mayor riesgo, donde la evolución puede acelerarse en muy poco tiempo».

La combinación de marcadores mejora la predicción y reduce la incertidumbre clínica

El estudio, realizado en 316 mujeres con sospecha clínica de preeclampsia y basado en el análisis de 424 muestras, muestra que el NT-proBNP está significativamente elevado en quienes desarrollarán la preeclampsia en los siete días siguientes. La integración de este biomarcador con el cociente angiogénico mantiene un valor predictivo negativo del 99,5 %, mientras que mejora el valor predictivo positivo, que pasa de un 35,4 % cuando se utiliza únicamente la ratio sFlt-1/PlGF al 60,7 % para la predicción de la preeclampsia precoz una semana antes de la aparición de las manifestaciones clínicas. Esta combinación ofrece una elevada fiabilidad para descartar la enfermedad a corto plazo y permite priorizar la vigilancia sobre los casos realmente susceptibles de progresar.

Además, la combinación añade una dimensión fisiopatológica complementaria: el cociente angiogénico refleja la disfunción placentaria, mientras que NT-proBNP proporciona información sobre el grado de estrés cardiovascular materno, un factor estrechamente vinculado al riesgo de empeoramiento clínico. «Combinar marcadores que informan de procesos distintos —explica la Dra. Garrido— nos ayuda a identificar con más precisión a las pacientes que necesitan un seguimiento reforzado y a evitar intervenciones innecesarias en quienes no lo requieren».

La utilidad de NT-proBNP resulta especialmente evidente en los casos en los que el cociente angiogénico presenta valores intermedios y su capacidad diagnóstica es más limitada. Tal como detalla la Dra. Garrido, «NT-proBNP nos permite distinguir si estamos ante una paciente con riesgo real de progresión o si podemos plantear una vigilancia menos intensiva», una información esencial para modular decisiones asistenciales de manera más ajustada.

Una herramienta que ayuda a anticipar complicaciones graves

El análisis realizado en el estudio revela que la combinación de ambos biomarcadores también permite anticipar complicaciones y prever la evolución clínica a corto plazo. Las mujeres con valores alterados en los dos marcadores presentan una latencia media hasta el parto de 1,3 semanas, lo que indica una proximidad mayor a la descompensación y exige intensificar la vigilancia y preparar intervenciones con antelación.

Tal como destaca la Dra. Madalina Nicoleta Nan, «cuando ambos marcadores están elevados, la evolución hacia la necesidad de finalizar la gestación suele ser más rápida, y disponer de esta información nos permite planificar mejor la atención». A la inversa, añade, «si el cociente angiogénico es alto, pero NT-proBNP permanece bajo, suele tratarse de una alteración placentaria que no implica una preeclampsia que requiera parto inminente, y podemos evitar actuaciones precipitadas».

Un biomarcador complementario, accesible y fácil de incorporar

El equipo investigador subraya que NT-proBNP no sustituye al cociente angiogénico, sino que lo complementa, aportando información clínica relevante en los casos donde el sFlt-1/PlGF no es concluyente. Esta complementariedad facilita una toma de decisiones más precisa, permite modular el seguimiento según el perfil de riesgo y ofrece una herramienta de alto valor para la práctica clínica. Además, NT-proBNP es un análisis accesible, de bajo coste y ampliamente disponible, lo que facilitaría su incorporación a los protocolos asistenciales.

Aunque los resultados deben validarse en cohortes más amplias y diversas, constituyen un avance significativo en la predicción precoz de la preeclampsia y abren la puerta a estrategias diagnósticas multimarcador con mayor precisión y aplicabilidad real. El IR Sant Pau consolida así su liderazgo en investigación perinatal y en el desarrollo de herramientas diagnósticas orientadas a una atención más segura y personalizada.

Artículo de referencia:

Garrido-Giménez C, Nan MN, Cruz-Lemini M, García-Manau P, Garcia-Osuna Á, Ullmo J, Mora J, Sánchez-García O, Medina-Mallén MDC, Chóliz M, Platero J, Llurba E, EuroPE Working Group. Can NT-proBNP enhance the accuracy of angiogenic factors in the short-term prediction of preeclampsia? Clin Chem 2025;72:206–16. https://doi.org/10.1093/clinchem/hvaf135


OptimAP, una nueva herramienta para mejorar el uso de antibióticos en infecciones respiratorias infantiles

Dr. Pablo Alonso

El Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha obtenido financiación del Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), cofinanciada por la Unión Europea a través de los Fondos Europeos, para el desarrollo tecnológico de OptimAP, un proyecto orientado a mejorar el uso de antibióticos en las infecciones respiratorias agudas en niños atendidos en atención primaria.

La ayuda se enmarca en la convocatoria 2025 de Proyectos de Desarrollo Tecnológico en Salud de la Acción Estratégica en Salud (AES), cuyo objetivo es acelerar la transferencia de resultados de investigación al sistema sanitario y fomentar soluciones innovadoras con impacto real en la práctica clínica.

Las infecciones respiratorias agudas son uno de los principales motivos de consulta pediátrica y una causa frecuente de prescripción de antibióticos, muchas veces innecesaria. Esta situación contribuye al aumento de las resistencias antimicrobianas, uno de los grandes retos actuales de salud pública. En este contexto, OptimAP propone una intervención innovadora para reducir la prescripción innecesaria de antibióticos sin comprometer la seguridad ni la calidad asistencial.

El proyecto está liderado por el Dr. Pablo Alonso Coello, jefe del grupo de Epidemiología Clínica y Servicios Sanitarios del IR Sant Pau, y combina dos estrategias complementarias: un programa de formación en habilidades de comunicación para profesionales de atención primaria y una herramienta digital dirigida a familias, diseñada para mejorar la comprensión de las infecciones respiratorias y facilitar la toma de decisiones compartida.

El desarrollo de OptimAP, incluida su evaluación mediante un ensayo clínico en condiciones reales de práctica clínica, fue financiado previamente gracias a una ayuda de La Marató de TV3, cuyos resultados demostraron una reducción significativa del uso de antibióticos sin aumento de complicaciones ni pérdida de satisfacción de las familias.

Con la financiación actual, dotada con 147.620 euros, el proyecto se centrará en la validación final, la optimización tecnológica y la evaluación del impacto clínico, organizativo y económico de la herramienta, así como en el análisis de aspectos regulatorios y de viabilidad para facilitar su implementación y escalabilidad en el sistema sanitario.

Con esta iniciativa, el IR Sant Pau refuerza su compromiso con el desarrollo de soluciones innovadoras que contribuyan a un uso más racional de los antibióticos y a la lucha contra las resistencias antimicrobianas desde la atención primaria pediátrica.


Descubren cómo una bacteria respiratoria obtiene lípidos esenciales del organismo humano y se dirige a tejidos ricos en grasa

Descobreixen com un bacteri respiratori obté lípids essencials de l’organisme humà i es dirigeix a teixits rics en greix

Un equipo multidisciplinario ha revelado un mecanismo clave que permite a la bacteria humana Mycoplasma pneumoniae —responsable de neumonías atípicas y otras infecciones respiratorias— obtener colesterol y otros lípidos esenciales directamente del cuerpo humano. El descubrimiento, publicado en Nature Communications, ha sido coliderado por la Dra. Noemí Rotllan, del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) y del Centro de Investigación Biomédica en Red de Diabetes y Enfermedades Metabólicas Asociadas (CIBERDEM); la Dra. Marina Marcos, de la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB); y el Dr. David Vizarraga, del Institut de Biologia Molecular de Barcelona del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (IBMB-CSIC) y del Centro de Regulación Genómica (CRG). La coordinación ha estado a cargo del Dr. Joan Carles Escolà-Gil, del IR Sant Pau y del CIBERDEM; el Dr. Jaume Piñol, de la UAB; y el Dr. Ignacio Fita, del IBMB-CSIC. El estudio ha contado también con la colaboración del Institut de Biotecnologia i Biomedicina de la UAB (IBB-UAB), del Centro de Investigación Biomédica en Red de Enfermedades Cardiovasculares (CIBERCV) y de otros centros de referencia.

El Dr. Joan Carles Escolà-Gil explica que «la bacteria utiliza la proteína P116 como una herramienta muy eficaz para captar colesterol y otros lípidos esenciales del huésped, un mecanismo que le permite sobrevivir y colonizar tejidos más allá del pulmón». Añade que «entender este proceso abre nuevas vías para bloquear su crecimiento y explorar aplicaciones biotecnológicas basadas en su afinidad por los tejidos ricos en lípidos».

Este descubrimiento es especialmente relevante porque Mycoplasma pneumoniae es conocido principalmente como una bacteria respiratoria, pero distintos estudios —incluido este— muestran que puede llegar a otros tejidos del organismo, especialmente aquellos con un entorno rico en lípidos. Comprender cómo consigue esta colonización extrarrespiratoria ayuda a explicar manifestaciones clínicas fuera del pulmón y aporta pistas sobre su posible contribución a procesos inflamatorios sistémicos.

P116, un sistema bacteriano para captar colesterol

A diferencia de otras bacterias, Mycoplasma pneumoniae no puede sintetizar por sí misma diversos lípidos imprescindibles para la integridad de su membrana, entre ellos el colesterol, por lo que depende completamente del huésped para sobrevivir. En este contexto, el nuevo estudio demuestra que la proteína P116 actúa como un sistema altamente eficiente de captación de lípidos, capaz de extraer colesterol y otras especies lipídicas tanto de lipoproteínas humanas —incluidas LDL y HDL— como de distintos tipos celulares.

Los experimentos realizados por el equipo muestran que P116 incorpora rápidamente colesterol procedente de LDL y HDL, pero también es capaz de captar fosfatidilcolinas, esfingomielinas y triacilglicéridos. Esta capacidad de reconocer y absorber múltiples tipos de lípidos convierte a P116 en un mecanismo esencial para la supervivencia del microorganismo. Al proveer su membrana con componentes obtenidos directamente del huésped, Mycoplasma pneumoniae puede adaptarse a diversos entornos del organismo y colonizar tejidos con un alto contenido lipídico, más allá del sistema respiratorio.

La Dra. Noemí Rotllan destaca la importancia biológica de este hallazgo: «P116 actúa como una puerta de entrada de lípidos para la bacteria, un sistema extraordinariamente versátil que le permite incorporar colesterol, fosfolípidos y esfingolípidos procedentes del huésped». Según añade, «esta amplia capacidad de captación lipídica explica en gran parte por qué Mycoplasma pneumoniae puede sobrevivir en entornos tan diferentes y localizarse en tejidos donde otras bacterias no podrían prosperar».

Un anticuerpo que frena su crecimiento y adhesión

El estudio también revela que un anticuerpo monoclonal dirigido específicamente contra el dominio C-terminal de P116 bloquea de manera notable la captación de colesterol por parte de la bacteria, un proceso imprescindible para su supervivencia. «Al impedir que P116 funcione como sistema de entrada de lípidos, el anticuerpo reduce significativamente el crecimiento de Mycoplasma pneumoniae en cultivos celulares y limita su capacidad de adherirse a lesiones ateroscleróticas humanas en muestras ex vivo. Esta acción dual —frenar la proliferación bacteriana y evitar su presencia en zonas vulnerables del sistema cardiovascular— representa un avance importante en la comprensión del papel patogénico y extrarrespiratorio de este microorganismo», señala la Dra. Marina Marcos, investigadora de la UAB.

Los investigadores destacan que impedir esta adhesión es especialmente relevante porque la presencia de Mycoplasma pneumoniae en placas vulnerables podría favorecer la inflamación local y comprometer la estabilidad de la lesión. Las placas inestables son más propensas a romperse, un proceso que puede desencadenar eventos cardiovasculares graves.

El Dr. Joan Carles Escolà-Gil subraya su potencial: «El anticuerpo actúa sobre el punto clave de la bacteria, que es su capacidad para captar colesterol. Al bloquear P116, no solo frenamos su crecimiento, sino que también evitamos que se adhiera a las lesiones ateroscleróticas». Según añade, «esto es relevante porque la presencia de Mycoplasma pneumoniae en placas vulnerables podría contribuir a la inflamación y comprometer su estabilidad. Impedir esta adhesión nos ofrece una oportunidad para proteger aún más los tejidos afectados por la aterosclerosis».

Una herramienta biotecnológica para dirigir terapias

Los investigadores también han utilizado una forma modificada e inofensiva de la bacteria, diseñada para emplearse como herramienta biotecnológica con el fin de estudiar cómo se distribuye dentro del organismo. Esta versión del microorganismo conserva su capacidad natural para localizar tejidos ricos en lípidos, pero ha sido adaptada para no causar enfermedad. En experimentos con ratones hipercolesterolémicos, la bacteria modificada se concentra de forma selectiva en el hígado y en las placas ateroscleróticas, lo que la convierte en un vehículo potencial para transportar moléculas terapéuticas o agentes diagnósticos justamente hacia los tejidos donde más se necesitan.

Esta capacidad de orientación específica abre una vía prometedora en un sector emergente de la biotecnología: el uso de microorganismos vivos modificados como sistemas de liberación dirigida de moléculas terapéuticas. En el caso de Mycoplasma pneumoniae, su metabolismo minimalista y su dependencia de los lípidos del huésped lo hacen especialmente interesante como plataforma manipulable y segura.

La Dra. Noemí Rotllan lo resume así: «La versión modificada de Mycoplasma pneumoniae muestra un tropismo natural hacia el hígado y las lesiones ateroscleróticas, lo que la convierte en una plataforma biotecnológica prometedora para el estudio y tratamiento de enfermedades metabólicas y cardiovasculares». Y añade que «aprovechar la biología de este microorganismo de manera controlada nos permite imaginar estrategias terapéuticas dirigidas, más precisas y potencialmente más eficaces para actuar sobre tejidos afectados por la aterosclerosis o el hígado graso».

Un avance conceptual y una colaboración científica de primer nivel

Además de su relevancia biomédica, el estudio aporta un avance conceptual en el conocimiento de Mycoplasma pneumoniae, un patógeno con uno de los genomas bacterianos más reducidos que se conocen y que depende intensamente del huésped para obtener lípidos esenciales. La identificación de P116 como un mecanismo fundamental de captación lipídica abre nuevas vías para el desarrollo de terapias antimicrobianas y vacunas.

En la investigación también han participado científicos del Joint Electron Microscopy Center en el Sincrotrón ALBA, de la Clínica Universidad de Navarra y del Instituto de Investigación Sanitaria de Navarra (IdiSNA), que han contribuido a la caracterización estructural de P116, al análisis de su interacción con anticuerpos y a los estudios de imagen y biodistribución en modelos animales.

El trabajo refuerza una colaboración científica multidisciplinaria entre centros líderes en biología estructural, microbiología, cardiometabolismo e imagen biomédica, y sitúa esta línea de investigación a la vanguardia del diseño de nuevas herramientas biotecnológicas basadas en microorganismos modificados para estudiar e intervenir en enfermedades metabólicas y cardiovasculares.

Artículo de referencia:

Vizarraga D, Marcos M, Rotllan N, Martín J, Santos D, Camacho M, Soto B, Velasco-Reniu L, Guerra P, Pareja F, Collantes M, Wu W, Rodríguez-Arce I, Serrano L, Piñol J, Fita I, Escolà-Gil JC. Sources of essential lipids for Mycoplasma pneumoniae via P116 to target liver and atherosclerotic lesions. Nat Commun 2025;16:11159. https://doi.org/10.1038/s41467-025-66129-5.


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