A pesar de los avances en cardiología, las mujeres continúan enfrentándose a desigualdades relevantes en la prevención, el diagnóstico y el tratamiento de la cardiopatía isquémica, una enfermedad causada por la reducción del flujo sanguíneo en el tejido cardiaco y que constituye la principal causa de muerte cardiovascular en el mundo. Un trabajo publicado en European Heart Journal, en forma de documento de posicionamiento científico del “Working Group on Coronary Pathophysiology and Microcirculation” y asociaciones (ACVC y EAPCI) de la European Society of Cardiology (ESC), pone el foco en cómo las diferencias de sexo y de género influyen de forma decisiva en el riesgo cardiovascular, la fisiopatología y el pronóstico de la cardiopatía isquémica, y en la necesidad de integrar esta perspectiva de manera sistemática en la práctica clínica y en la investigación.
Lo que durante años se ha interpretado como un daño vascular permanente e irreversible podría no ser exclusivamente así. En personas con síndrome de Down —una de las poblaciones más sólidas para estudiar la enfermedad de Alzheimer debido a la presencia casi universal de las proteinopatías características de esta demencia a partir de los 40 años— algunas lesiones visibles en la resonancia magnética no siguen una evolución lineal. Un estudio longitudinal del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), publicado en Alzheimer’s & Dementia, demuestra que estas alteraciones pueden fluctuar e incluso disminuir con el tiempo en la población con síndrome de Down, especialmente cuando ya ha comenzado a manifestarse los síntomas clínicos propios de la enfermedad de Alzheimer.
Una nueva guía metodológica internacional del grupo GRADE (Grading of Recommendations Assessment, Development and Evaluation) ha actualizado los criterios para desarrollar y utilizar las denominadas declaraciones o recomendaciones de buena práctica en guías de práctica clínica y de salud pública. El documento, publicado como artículo especial en Annals of Internal Medicine, una de las revistas médicas más influyentes a nivel internacional, busca evitar el uso inapropiado o excesivo de este tipo de afirmaciones y mejorar su justificación, transparencia y credibilidad.
Reducir la toxicidad de la quimioterapia sin perder eficacia sigue siendo uno de los grandes retos de la oncología. Un equipo investigador del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha demostrado en un estudio publicado en Materials Today Bio que una estrategia de diseño más precisa en nanomedicina permite mantener —e incluso mejorar— el efecto antitumoral utilizando cantidades mucho menores de fármaco.
La preeclampsia es una complicación del embarazo ampliamente conocida por su impacto inmediato sobre la salud materna y fetal. Sin embargo, la evidencia científica acumulada en los últimos años ha demostrado que la preeclampsia se asocia también a un mayor riesgo cardiovascular a largo plazo en las mujeres que la han padecido. A pesar de ello, los mecanismos que explican este aumento del riesgo siguen sin estar completamente definidos. Dos trabajos recientes, llevados a cabo en el grupo de Medicina Perinatal y de la Mujer del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau), analizan cómo la preeclampsia y el desequilibrio angiogénico durante el embarazo se vinculan a cambios persistentes del sistema cardiovascular y renal femenino varios años después del parto.