La obesidad no depende únicamente de la cantidad de grasa corporal acumulada, sino también de cómo y dónde se distribuye esa grasa en el organismo. El tejido adiposo visceral —el que se acumula alrededor de los órganos internos— se asocia a un mayor riesgo de diabetes, inflamación crónica y enfermedad cardiovascular. Comprender los mecanismos que regulan su expansión es uno de los grandes retos actuales de la investigación biomédica.
Un estudio liderado por la Dra. Maria Borrell del Instituto de Investigación Sant Pau (IR Sant Pau) ha identificado ahora el papel clave de la proteína LRP5 en el crecimiento del tejido adiposo y en los procesos inflamatorios asociados a la obesidad. El trabajo, publicado en la revista Journal of Cellular and Molecular Medicine, demuestra en modelos experimentales que la ausencia de esta proteína reduce significativamente tanto la acumulación de grasa como la infiltración de células inflamatorias inducidas por dietas ricas en grasa y colesterol.
La investigación ha sido desarrollada por investigadores del grupo de Patología Molecular y Terapéutica de las Enfermedades Isquémicas y Aterotrombóticas del IR Sant Pau y del CIBERCV, con participación de investigadores vinculados al programa de doctorado en Biomedicina de la Universitat de Barcelona.
«Nuestros resultados muestran que LRP5 no solo participa en la expansión del tejido adiposo, sino también en la respuesta inflamatoria que acompaña al crecimiento de la grasa visceral», explica la Dra. Maria Borrell. «Esto refuerza la idea de que obesidad e inflamación son procesos profundamente conectados y que determinadas vías moleculares podrían convertirse en futuras dianas terapéuticas».
El estudio analizó ratones normales y ratones modificados genéticamente sin expresión funcional de LRP5, alimentados durante ocho semanas con una dieta rica en grasa y colesterol, para evaluar cómo respondían distintos depósitos de tejido adiposo ante una situación de sobrecarga lipídica.
Los investigadores observaron diferencias muy marcadas entre ambos grupos. Mientras los ratones normales aumentaban alrededor de 9 gramos de peso, los animales deficientes en LRP5 solo incrementaban su peso en aproximadamente 2,5 gramos, lo que supone cerca de un 70 % menos de ganancia ponderal tras la dieta hiperlipídica. Además, los ratones sin LRP5 acumulaban significativamente menos grasa visceral y subcutánea, dos de los depósitos adiposos más estrechamente relacionados con el riesgo cardiometabólico.
Este efecto resultó especialmente llamativo porque los animales deficientes en LRP5 presentaban, al mismo tiempo, niveles más elevados de colesterol LDL circulante. Según los autores, esto sugiere que la ausencia de LRP5 limita la capacidad del tejido adiposo para expandirse y almacenar lípidos incluso en un entorno metabólicamente desfavorable.
El trabajo también demuestra que la expresión de LRP5 y de otro receptor lipídico relacionado, LRP1, aumenta en el tejido adiposo visceral y subcutáneo tras dietas hiperlipídicas y se observó un patrón similar en muestras de tejido adiposo humano de personas con obesidad.
«Los datos sugieren que estas proteínas participan activamente en la capacidad del tejido adiposo para expandirse y almacenar lípidos. Esto es especialmente relevante porque la expansión descontrolada del tejido adiposo visceral se relaciona directamente con complicaciones metabólicas y cardiovasculares», señala la Dra. Maria Borrell.
Otro hallazgo relevante es la relación entre LRP5 y la infiltración de células inflamatorias en el tejido adiposo. Los ratones normales con dieta hiperlipídica mostraban un aumento de macrófagos y marcadores inflamatorios en el tejido adiposo. En cambio, los animales sin LRP5 presentaban una reducción significativa de esta respuesta inflamatoria.
«La grasa visceral no es únicamente un depósito de energía. Es un tejido metabólicamente muy activo que puede generar señales inflamatorias capaces de afectar a múltiples órganos», añade la Dra. Maria Borrell. «Comprender cómo se regula esta interacción entre metabolismo e inflamación es fundamental para desarrollar nuevas estrategias frente a las enfermedades cardiometabólicas».
El LRP5 forma parte de la vía de señalización canónica de WNT implicada en proliferación celular, diferenciación tisular y regulación metabólica. Aunque esta vía ya se había relacionado previamente con el metabolismo óseo y con algunos mecanismos implicados en la distribución de la grasa corporal, su papel en la expansión del tejido adiposo y en la inflamación asociada a la obesidad seguía siendo poco conocido. Los resultados del estudio ayudan a comprender por qué la grasa visceral se asocia a un mayor riesgo cardiometabólico.
Aunque se trata todavía de investigación preclínica, el trabajo abre nuevas líneas para estudiar cómo la modulación de esta vía molecular podría contribuir en el futuro a limitar la expansión patológica del tejido adiposo o reducir la inflamación asociada a la obesidad.
El trabajo ha recibido financiación de distintas convocatorias nacionales y autonómicas de apoyo a la investigación biomédica y cardiovascular, entre ellas proyectos del Instituto de Salud Carlos III, La Marató de TV3, el Ministerio de Ciencia e Innovación y la Generalitat de Catalunya.
Luquero A, Pimentel N, Vilahur G, Badimon L, Borrell-Pages M. Reduced growth and inflammation in Lrp5-/- mice adipose tissue. J Cell Mol Med 2025;29:e70670. https://doi.org/10.1111/jcmm.70670